Plan para Salvar la economía estadounidense
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Se trata del más grande de los planes de salvación financiera en la historia de los EUA, el cual reformará su sistema financiero, como la ha señalado « The New York Times ». Es un plan que no tiene precedentes en la historia, destinado a preservar el sistema financiero y sacar de la crisis a la economía estadounidense. El gobierno de Bush, ha solicitado al congreso la autorización para comprar hasta 700 mil millones de dólares de los créditos inmobiliarios de los bancos y otras instituciones financieras, para ponerlos bajo protección del Estado. Estos son recursos adicionales a los 285 mil millones destinados a la nacionalización de Fannie Mae y Freddie Mac, de la semana pasada, equivalentes al monto que han gastado los EUA en la guerra en Irak, mayores al presupuesto anula del Pentágono y equivalentes a una aportación de 2 mil dólares por cada habitante, según datos del « The New York Times ». Pero no debemos asombrarnos; esto es parte de la metamorfosis que está sufriendo la economía de mercado mundial. La agudización de crisis financiera que enfrentan los EUA desde 2007, está propiciando parte de éstos cambios que exigen el propio desarrollo de las fuerzas productivas actualmente (conjunto de medios de producción -medios y sujetos de trabajo, como máquinas, herramientas, recursos naturales, materias primas, unidades de producción y todo aquello que sirve al hombre para transformar la naturaleza- que cada sociedad utiliza para obtener los bienes necesarios para su subsistencia; que comprende las riquezas naturales o materias primas, los conocimientos y medios técnicos utilizados para la producción, y la propia fuerza productiva del ser humano) en el mundo; éstas han entrado en contradicción con las relaciones de producción vigentes (relaciones que se establecen entre los individuos durante el proceso de producción) al frenar su expansión. Esto es, las relaciones que se establecen entre los individuos en el proceso de producción, distribución e intercambio de de los bienes (productos y servicios), están frenando la expansión actual de las fuerzas productivas, lo que implica que el sistema financiero, las empresas calificadoras de riesgo, la poca transparencia existente en los movimientos de capital de hoy día y las operaciones de los inversionistas, el conjunto de relaciones que se establecen entre los individuos en estos procesos, por su forma y contenido, están frenando la expansión de esas fuerzas productivas que nadie puede contener y exigen cambios para poder continuar su expansión. De eso se trata precisamente está metamorfosis y los cambios estructurales que se están produciendo en la economía mundial, donde no solo están desapareciendo viejas empresas e instituciones financieras, bajo las fusiones, adquisiciones y nacionalizaciones, sino que están cambiando de dueños, y de país, muchas de ellas, para abrir paso a nuevos centros financieros que seguirán operando la trasformación de la economía capitalista, en el actual grado de madurez que ha alcanzado hoy. Ahora más que nunca, se hace imprescindible la concertación y la colaboración entre los países, para definir las nuevas reglas del juego en que deben operar los mercados y compartir la responsabilidad por la suerte del planeta, de sus recursos y de la humanidad, y así lo han entendido los países más industrializados del mundo agripados en el G7, los que han apoyado el plan del gobierno estadounidense sin condición. Esta crisis cambiará el rostro de la economía de mercado, pero si no surge una nueva estructura más humana y más dinámica, seguiremos postergando el tiempo para la aparición de peores y nuevas crisis más devastadoras para todos.
Artículo del Martes 23 de Septiembre Números Claros |
Par Enfoque Global le 24 septembre, 2008 dans Análisis Económico de Coyuntura
El gobierno de los Estados Unidos de América (EUA) lanza un plan como último recurso para salvar su sistema financiero y la economía nacional. A finales de 1994, cuando la economía mexicana enfrentó su última crisis, siguiendo los consejos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), en 1995 puso en marcha su plan de rescate bancario (FOBAPROA), del cual innumerables empresarios, hombres de negocios y funcionarios públicos se beneficiaron, aunque posteriormente muchos de ellos fueron procesados; pero en ese entonces nadie imaginaría que un día esa crisis se reproduciría en el corazón del sistema capitalista mundial, con consecuencias devastadoras.











