10 octobre, 2008
México Frente a la Crisis y América Latina
La crisis financiera en los Estados Unidos de América (EUA) está contaminando al sistema financiero internacional y la economía mexicana sufrirá los estragos de la dependencia de su economía, como ya está pasando con el incremento del crimen organizado y el narcotráfico. Los 400 millones de dólares autorizados dentro de la “Iniciativa Mérida” para el combatir al narcotráfico en México, sólo van a mitigar un problema que requiere transformaciones económicas profundas y, a lo inmediato, un cambio en la política económica, con el fin de crear millones de empleos para reducir el número de desempleados y emigrantes, que están retornando al país, los que potencialmente podrían engrosar las filas del crimen organizado y el narcotráfico por falta de alternativas de empleo.
La preocupación dentro del Congreso por el Proyecto de Presupuesto 2009 es válida, siempre y cuando en su revisión vayan implícitos cambios en la política económica actual, que reorienten el modelo de desarrollo que ha seguido México en los últimos 18 años, de tal forma que permita ver hacia el sur y menos hacia el norte, hundido en la peor crisis después de 1929. Ello con el fin de realizar enormes inversiones en infraestructura económica y social, que en el corto plazo, puedan generar empleos.
Hoy México está ante la disyuntiva de seguir apostando a la integración económica con los EUA y Canadá y hundirse junto con sus economías en crisis o volver los ojos a América Latina y buscar alternativas conjuntas de desarrollo como un solo bloque económico. Nunca lo fue antes, ni debió ser, el que México calificara a los gobernantes del continente, como si en cada familia surgida del mestizaje no hubiera distintos tonos entre los hermanos en América. En medio de la crisis, ha llegado el momento de enmendar el camino y los agravios de Mar del Plata 2005 para bien de México y de latinoamerica.
La democracia que se extiende en América Latina es así, con distintas tonalidades que muestran nuestras diferencias, pero éstas no pueden separarnos ahora, cuando poco a poco los países van recuperando su independencia económica y política, haciendo más vigente uno de los principio que caracterizaron por años la política exterior mexicana, el principio de « autodeterminación de los pueblos » y que hizo de las relaciones de México con Cuba un ejemplo para todas las naciones.
Frente a la crisis financiera en los EUA ya no sólo es indispensable para México la búsqueda de nuevos mercados, sino definir estrategias que le permitan reposicionarse en el contexto político y económico internacional. Se hace imprescindible recuperar los espacios perdidos en América Latina durante los últimos años, hacer de México un protagonista de los cambios que está viviendo el continente, volver a asumir el rol que jugó cuando se constituyó el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA), cuando creó el Grupo de Contadora, cuando fundó el Grupo de Río.
En consecuencia, en ese contexto, se hace indispensable replantear las relaciones económicas de México con los países de América Latina, la cual está en un proceso de profundos cambios políticos y estructurales, apostando por la integración económica y política regional a través de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana ( IIRSA), entre otras iniciativas.
Por esa razón, no solo se trata de revisar el Proyecto de Presupuesto e Invertir, sino de definir una estrategia que permita invertir en infraestructura económica y social. para impulsar la generación de empleos en el marco de la integración de México con América latina; tampoco de cuestionar si las reservas del Banco de México y del Fondo de Estabilización Petrolera tienen o no un fin especulativo; sino de unir parte de esos recursos a los que países de Suramérica han invertido en el Banco del Sur, recientemente fundado, y crear un fondo común para financiar los proyectos de infraestructura en la región, lo que permitiría impulsar la demanda en todos los mercados y generar empleos en México y en el resto de los países, conteniendo así los flujos migratorios al apostar por el crecimiento sostenido de las economías nacionales.
De poco servirá contar con enormes reservas de divisas si estas continúan esterilizándose o depositándose en los bancos que hoy están al borde de la crisis o comprando bonos del tesoro de los EUA que cada día pierden su valor, financiando su desarrollo y permitiendo que al sur del Suchiate crezca la pobreza y la presión migratoria, junto con el crimen organizado y el narcotráfico.
Hoy, a diferencia de los EUA, América Latina requiere grandes obras de infraestructura económica y social, inmensas inversiones en vivienda y salud. Esta es la oportunidad para generar los empleos que requiere el país e impulsar el desarrollo de las empresas mexicanas en la región, al incidir en el incremento de la demanda de muchas de las materias primas y productos que producen en México y de las cuales carecen otros países, de buscar la complementariedad de las economías de la región y no solo de la competencia por los mercados.
Artículo del Jueves 09 de Octubre
Números Claros
Par Enfoque Global le 10 octobre, 2008 dans Análisis Económico de Coyuntura
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Cuando en los países de América Latina sus economías entraban en crisis el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) movilizaban sus recursos para dictar la política económica que debían implementar, como condición para tener acceso a los recursos financieros e inyectar liquidez a sus mercados. En esos casos, como parte de los programas de ajuste del FMI y BM, invariablemente se exigía la puesta en práctica de un conjunto de medidas que garantizaran los pagos de la deuda y, en consecuencia, la reducción del endeudamiento externo; se implementaron medidas para hacer crecer el ahorro, reduciendo el gasto público al límite de lo imposible dentro de un programa de ajuste que olvidaba la educación, la salud y todos aquellos programas sociales que juzgaban innecesarios.











