28 décembre, 2008
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señaló que durante el 2009 y hasta 2010, el planeta perderá entre 20 millones y 25 millones de empleos. Antes la Organización Internacional del Trabajo había señalado que frente a la crisis financiera el mundo corría el riesgo de perder 20 millones de puestos de trabajo, como consecuencia de un menor crecimiento de la economía mundial.
Frente a este pesimismo y en medio de una caída generalizada de las exportaciones japonesas, la economía mexicana se encuentra a merced de los efectos nocivos de la crisis surgida en los Estados Unidos de América y no le queda otra alternativa que tomar medidas urgentes para prevenir su contagio recesivo.
La caída de las exportaciones japonesas han provocado un déficit de 22.42 mil millones de yenes, unos 1.8 mil millones de euros, en su balanza comercial en noviembre, debido a la reducción de la demanda de los Estados Unidos de América (EUA), la Unión Europea (UE) y China.
Estos resultados han hecho que China tome medidas adicionales para reactivas el consumo y la demanda interna de su economía frente a una menor demanda de sus exportaciones, pues sus exportaciones cayeron 26.7%, en promedio anual, en este año que concluye. De este modo, el Banco Popular Chino, el banco central, bajó 0.27 puntos la tasa para prestamos bancarios a un año, dejándola en 5.31%, quinta reducción en el año. Pero no solo ha tomado esta medida, también ha reducido en un medio punto la tasa de reservas obligatorias de los bancos, dejándolas en 15.5% para los 5 principales bancos y en 13.5% para el resto de los bancos.
Con este conjunto de medidas, China han fortalecido las medidas anunciadas el 9 de noviembre, que incluyen un paquete de 452 mil millones de euros. Pese a ello, la economía china podría crecer solo a una tasa del 7.5%, según el Banco Mundial, luego que en 2007 creciera en 11.9%; sin embargo, para escapar a las tensiones sociales del desempleo, necesita crecer a una tasa mayor al 8%.
Mientras el Banco de México, último reducto del PRI, junto con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y de su poder de más de 71 años, amparado en su autonomía se niega a tomar medidas para estimular el consumo y reactivar la economía, reduciendo las tasas de interés e inyectando dinero para que las empresas puedan mantener sus niveles actuales de empleo y crear nuevos trabajos; pero quizá, bajo el fantasma de la inflación, sigue pensando en su política de los cortos bancarios…
Oliver Blanchard, jefe de economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI), ha advertido que los Estados deben reaccionar de inmediato para reactivar la demanda si quieren evitar una gran depresión como la de los 30’s y los bancos deben dejar de restringir su oferta de crédito, pero el Banco de México se niega a entenderlo, pensando que su única función hoy es cuidar de la inflación.
En el mundo actual existe el consenso sobre que uno de sus principales rasgos de la crisis es el desplome de la demanda, haciendo una necesidad irrevocable reactivar la demanda de los hogares, garantizar su nivel de ingresos, incentivar nuevas inversiones reduciendo las tasas de interés, para generar nuevos empleos e incrementar la producción. Pero con los minúsculos aumentos al salario y la negativa del Banco de México a modificar su política monetaria, México está lejos de impulsar la demanda y hacer frente a la crisis.
Es hora de aplicar medidas que reduzcan impuestos, de utilizar el gasto público para incentivar el consumo de los hogares y crear empleos, dejar de ver la inflación como el objetivo rector de la política monetaria, pues los datos sobre la oferta y demanda agregada de la economía al tercer trimestre de 2008, indican que el consumo de los hogares apenas creció en 3.3%, en promedio, igual que en el trimestre anterior y abajo del 4%, nivel que no se observaban desde el primer trimestre de 2004.
Las exportaciones, que han sido el motor de la economía en los últimos 10 años, solo crecieron en 2.3%, 4% menos que el trimestre precedente y lejos del 8.8% del mismo trimestre de 2007. Para ello, la economía debió crecer en a una tasa 1.6%, la menor de los últimos 13 trimestres, lo que hizo necesario que las importaciones crecieran en 8.1%. Estos resultados, hacen inevitable reactivar el consumo interno y encontrar nuevos mercados para las exportaciones mexicanas.
No todos los países están en crisis, como lo ha señalado el presidente de Brasil, Luis Inacio Lula Da Silva, al afirmar que cuando la mayoría de los países ricos están en recesión, Brasil continúa creciendo, pero no es este el caso de México, debido a su estrecha relación con la economía de los EUA y ya no queda tiempo para rogarle o implorar al Banco de México y a los bancos comerciales que modifiquen sus posturas. Es hora de que el Estado, que el gobierno asuman su rol y ejerza el control de la economía nacional por el bienestar y la seguridad de los ciudadanos; el mercado puede seguir su funcionamiento dentro de la economía, pero ha llegado el momento de hacer de su regulación una política de Estado.
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Artículo del Viernes 26 de Diciembre
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Par jlos le 28 décembre, 2008 dans Análisis Económico de Coyuntura
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17 décembre, 2008
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La Cámara de Diputados ha exhortado al ejecutivo a modificar su política económica y éste al Banco de México que baje sus tasas de interés, ante la gravedad de la crisis financiera internacional provocada por los Estados Unidos de América (EUA), cuya economía parece no reaccionar ante las medidas aplicadas.
Mientras, la economía mexicana atada a la suerte de la estadounidense, por constituir el mercado natural de entre 79 y 82% de sus exportaciones, necesita nuevos mercados y de medidas capaces de reactivar el consumo interno, para evitar ser arrastrada por la recesión de su principal socio comercial.
Con el cambio de gobierno en el 2000, México inició la transición hacia la democracia formalmente, sin embargo, al concluir el primer “sexenio del cambio” nadie vio los cambios y los mismos funcionarios continuaron administrando el gobierno federal. Más aún, al dar inicio otro nuevo gobierno, los cambios no han llegado y poco a poco, entre los ciudadanos, comienza a aparecer la ira y el rencor en contra del gobierno, no sólo contra el ejecutivo, al ver destruir su patrimonio y menoscabada su seguridad.
El problema radica en que no basta conquistar el poder político, sino usar el poder para gobernar en función de un proyecto de nación que se quiera construir, lo que garantizará el apoyo permanente de los ciudadanos, cuando el conjunto de medidas en materia de política económica y social se expresen en un mejoramiento constante de su bienestar, lo cual será reconocido con la confianza del voto de los ciudadanos en los procesos electorales.
El PAN, no ha entendido que el poder político es para usarse y no para compartirse, menos aún si pretendía poner en marcha un nuevo proyecto de país; al no entenderlo así, ha dejado en manos de funcionarios del PRI al Banco de México y a la SHCP, uno encargado de la política monetaria y el otro de la política hacendaria, relacionada con la política impositiva, con los ingresos y el gasto, por lo que no hay que extrañarse que ellos si usen el poder en su beneficio.
Hay confusión en el gobierno, pues si bien el congreso cuestiona la política económica del ejecutivo, los legisladores son copartícipes de ésta, ellos la han avalado con su aprobación y ajustes a las propuestas, al no cuestionar su Plan Nacional de Desarrollo, el que debería ser un instrumento de dirección de la economía en manos del Estado. Lo más lamentable es pensar que la crisis puede enfrentarse con más gasto social, pues el presidente de la Junta de Coordinación Política, Javier González Garza, ha solicitado ampliar los programas de apoyo social para limitar el impacto de la crisis sobre la población de menos ingresos, cuando en realidad el país requiere de inversiones que generen empleos e ingresos a los hogares, evitando el aumento del desempleo, la mejor vacuna contra la delincuencia y crimen organizado.
Los diputados de la oposición exigen a los bancos reducir sus tasas de interés y amenazan con establecer límites, piden al Banco de México regular el cobro de las tasas, al poder ejecutivo acciones que conduzcan a estabilizar la economía, frenar la pérdida de empleos y propiciar nuevas oportunidades para las empresas. Nada más ridículo implorar y no usar los instrumentos del Estado para dirigir y regular el funcionamiento de la economía, el escuchar al poder ejecutivo sugiera al Banco de México que reduzca sus tasas de interés, poniendo en evidencia la falta de capacidad del gobierno para dirigir la economía y orientar su rumbo.
La autonomía del Banco de México ha creado un grupo de poder todopoderoso, y mientras en los EUA la Reserva Federal se dispone a recortar su la tasa de interés de referencia para llevarla de 1% a 0.5%, en México el poder ejecutivo y legislativo suplican a los bancos comerciales que las reduzcan y al Banco de México que las baje ¿Quién gobierno el país y quién dirige la economía? ¿Los mexicanos a través de su gobierno o los bancos y el crimen organizado?
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Artículo del Martes 16 de Diciembre
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Par jlos le 17 décembre, 2008 dans Análisis Económico de Coyuntura
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14 décembre, 2008
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Muchas empresas calificadoras han ido a la quiebra; sin embargo, los pronosticadores continúan haciendo sus presiones. No puede ser de otra manera, es el momento de hacerlas y por la coyuntura actual, se ha vuelto un negocio lucrativo poder ver al futuro a través de los modelos econométricos, sobre todo si todo mundo quiere saber que pasará con la economía de los Estados Unidos de América (EUA), con los precios de las materias primas, con los precios de la energía, con la inflación y el dólar en 2009.
Pero pese a los instrumentos modernos de que se dispone hoy día para hacer modelos econométricos y proyecciones sobre el futuro de la economía, nunca había sido tan difícil poder recrear los escenarios sobre los que se desenvolverá la economía mundial, en proceso de mutación, en el próximo año. Nadie sabe bien en el mundo actual lo que podrá pasar en los próximos años.
Hoy los diarios están llenos de la palabra crisis financiera como lo está la red mundial libre de información (Internet), pero también se habla cada vez más de recesión, como cuando se quiere atemorizar a un niño con el cuento del fantasma para que obedezca. La recesión, que no es otra cosa que el registro de dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo, esto es, seis meses consecutivos en los cuales se destruye el valor creado por una economía; una recesión es el preludio de una depresión, es decir una recesión que dura más de un año.
El peor de los efectos de esta crisis se manifiesta en la economía real en la perdida de recursos para el financiamiento de la economía, por esa razón los gobiernos del mundo entero han dispuesto de medidas financieras para garantizar la liquides de sus economías, reduciendo las tasas de interés y poniendo enormes cantidades de dinero a disposición de las empresas. Pero otra forma de manifestarse está ligada a la generación de la riqueza de los hogares, en la variación de su patrimonio, de tal forma que si la riqueza comienza a bajar, la tasa de ahorro deberá aumentar y el consumo de los hogares disminuirá, impactando negativamente sobre la demanda agregada de la economía, lo que hará que las empresas vendan menos y reduzcan sus capacidades de producción, aumentando el número de desempleados.
Hoy el Banco Mundial (BM) prevé un crecimiento del 2.5% para 2008 y apenas de 0.9% para 2009, según el informe Perspectivas Económicas Globales (GEP) del BM, publicado este 9 de diciembre, producto de la crisis financiera mundial y la reducción de los flujos comerciales. Ante este panorama, los mercados petroleros siguen deprimidos, 42.07 dólares el barril en Nueva York y 41.53 dólares en Londres, luego que la Administración de Información de Energía (EIA) de los EUA, informara que espera que la demanda global de petróleo caiga de 50 mil barriles por día en 2008 a 450 mil en 2009, lo que ubicaría los precios en 51 dólares promedio en 2009.
Mientras, como si quiciera justificar su política y amedrentar a los ciudadanos y a sus representantes, que han solicitado una reducción voluntaria de los tipos de interés a los bancos comerciales (intermediarios financieros), el Banco de México informó que la inflación alcanzó 6.18%, en promedio anual, durante la primera quincena de noviembre y que el próximo año oscilará entre 3.50 y 5.75%.
Pero hoy el mundo no está pensando en la inflación, sino aterrado por la deflación, por la caída generalizada del nivel de precios, lo que hará que los hogares incrementen su ahorro y se reduzca la inversión, pese a que los bancos lleven a cero sus tasas de interés, haciendo que miles de empresas lleguen a la quiebra y se generalice el desempleo; y pese a ello el Banco de México permanece inflexible con su política, pues está más preocupado por la inflación que por reactivar la economía reduciendo las tasas de interés, pese a las exigencias del poder legislativo y ejecutivo.
Esto pone en tela de juicio la pertinencia de la autonomía del banco central mexicano bajo las actuales condiciones, pues es necesario tomar decisiones de manera coordinada entre todos los agentes del mercado, cordinar las decisiones en materia de política economica, incluida la política monetaria, sino de nada servirá el gasto publico aprobado para 2009.
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Artículo del Jueves 11 de Diciembre
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Par jlos le 14 décembre, 2008 dans Análisis Económico de Coyuntura
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