Caos en el gobierno frente a la crisis
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La Cámara de Diputados ha exhortado al ejecutivo a modificar su política económica y éste al Banco de México que baje sus tasas de interés, ante la gravedad de la crisis financiera internacional provocada por los Estados Unidos de América (EUA), cuya economía parece no reaccionar ante las medidas aplicadas. Con el cambio de gobierno en el 2000, México inició la transición hacia la democracia formalmente, sin embargo, al concluir el primer “sexenio del cambio” nadie vio los cambios y los mismos funcionarios continuaron administrando el gobierno federal. Más aún, al dar inicio otro nuevo gobierno, los cambios no han llegado y poco a poco, entre los ciudadanos, comienza a aparecer la ira y el rencor en contra del gobierno, no sólo contra el ejecutivo, al ver destruir su patrimonio y menoscabada su seguridad. El problema radica en que no basta conquistar el poder político, sino usar el poder para gobernar en función de un proyecto de nación que se quiera construir, lo que garantizará el apoyo permanente de los ciudadanos, cuando el conjunto de medidas en materia de política económica y social se expresen en un mejoramiento constante de su bienestar, lo cual será reconocido con la confianza del voto de los ciudadanos en los procesos electorales. El PAN, no ha entendido que el poder político es para usarse y no para compartirse, menos aún si pretendía poner en marcha un nuevo proyecto de país; al no entenderlo así, ha dejado en manos de funcionarios del PRI al Banco de México y a la SHCP, uno encargado de la política monetaria y el otro de la política hacendaria, relacionada con la política impositiva, con los ingresos y el gasto, por lo que no hay que extrañarse que ellos si usen el poder en su beneficio. Hay confusión en el gobierno, pues si bien el congreso cuestiona la política económica del ejecutivo, los legisladores son copartícipes de ésta, ellos la han avalado con su aprobación y ajustes a las propuestas, al no cuestionar su Plan Nacional de Desarrollo, el que debería ser un instrumento de dirección de la economía en manos del Estado. Lo más lamentable es pensar que la crisis puede enfrentarse con más gasto social, pues el presidente de la Junta de Coordinación Política, Javier González Garza, ha solicitado ampliar los programas de apoyo social para limitar el impacto de la crisis sobre la población de menos ingresos, cuando en realidad el país requiere de inversiones que generen empleos e ingresos a los hogares, evitando el aumento del desempleo, la mejor vacuna contra la delincuencia y crimen organizado. Los diputados de la oposición exigen a los bancos reducir sus tasas de interés y amenazan con establecer límites, piden al Banco de México regular el cobro de las tasas, al poder ejecutivo acciones que conduzcan a estabilizar la economía, frenar la pérdida de empleos y propiciar nuevas oportunidades para las empresas. Nada más ridículo implorar y no usar los instrumentos del Estado para dirigir y regular el funcionamiento de la economía, el escuchar al poder ejecutivo sugiera al Banco de México que reduzca sus tasas de interés, poniendo en evidencia la falta de capacidad del gobierno para dirigir la economía y orientar su rumbo. La autonomía del Banco de México ha creado un grupo de poder todopoderoso, y mientras en los EUA la Reserva Federal se dispone a recortar su la tasa de interés de referencia para llevarla de 1% a 0.5%, en México el poder ejecutivo y legislativo suplican a los bancos comerciales que las reduzcan y al Banco de México que las baje ¿Quién gobierno el país y quién dirige la economía? ¿Los mexicanos a través de su gobierno o los bancos y el crimen organizado? |
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Números Claros |
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Par Enfoque Global le 17 décembre, 2008 dans Análisis Económico de Coyuntura












