29 avril, 2009
El mundo está colapsado. Ahora no sólo se trata de la crisis alimentaria mundial, que sin ser resuelta desapareció de los medios con la crisis económica mundial; tampoco de ésta última, sobre la que Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Mundial declararon el jueves pasado que hace peligrar el cumplimiento de algunos de los Objetivos de las Naciones Unidas para el Desarrollo del Milenio en muchos países, al divulgar un informe al respecto en la víspera de su reunión semestral conjunta en Washington de este fin de semana; se trata de una crisis mundial de salud provocada por la influenza porcina que ha mutado en los humanos.
La globalización de la economía y de los mercados nos ha permitido acortar las distancias, conversar y vernos en tiempo real; poder viajar con más frecuencia y consumir una gran gama de bienes producidos en cualquier parte del mundo en no importa qué mercado nacional; ha puesto a empresas y gobiernos en una interdependencia recíproca nunca antes vista; pero también ha expuesto al mundo a nuevos peligros, los que surgen producto de los errores de la manipulación genética, del uso de hormonas, como las “vacas locas” y la gripe aviar, por ejemplo; de la utilización de la energía nuclear, Chernobyl, además de los errores de política económica que han provocado la crisis de los “Suprimes” en los Estados Unidos de América (EUA), que al salir de los mercados de ese país y mutó convirtiéndose en una crisis financiera internacional y luego en una crisis económica mundial sin precedentes.
Lo cual ha hecho imprescindible la coordinación y concertación de las políticas y acciones para enfrentar estos desafíos, que están poniendo cada día en peligro la supervivencia de la humanidad y la vida en el planeta. Esta concertación y coordinación debe llevarnos a la reestructuración de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a la conformación de un gobierno mundial, pues ni el Grupo de los 7, ni el de los 8 ni el de los 20, están en condiciones de gobernar el destino del planeta, al margen de la mayoría de los países.
Hoy la influenza porcina ha puesto en jaque no sólo a México (donde ayer había mil 614 enfermos y se habían producido 103 muertes, de ellas 20 confirmadas por la influenza porcina), que es el país más afectado, sino también a los EU (24 casos); Canadá (4 casos); Colombia (9 casos); España (20 casos); Francia (4 casos); Escocia (2 casos); Nueva Zelanda (10 casos) e Israel (1 caso); además de Brasil (1), Australia, Suiza (5), Italia, Dinamarca (5); Inglaterra (2); Hong Kong (1) y Suecia (5); incluso ha movilizado al mundo contra este virus (H1N1 o A/H1N1 como el que circula en México) y ha obligado a los gobiernos a concertar acciones y destinar recursos para hacerle frente a través de la Organización Mundial de la Salud.
Sin embargo, pese a los avances de la medicina y los recursos financieros para enfrentar esta nueva crisis en la salud mundial, fabricar una nueva vacuna anti-gripal llevaría al menos 4 meses, apresurando todos los procedimientos, de acuerdo a Sanofi Pasteur, el principal laboratorio fabricante de vacunas en el mundo y filial de Sanofi-Aventis. Esto indica que por ahora este brote de influenza porcina deberá ser tratado con el antiviral Tamiflu de Suiza Roche y de Relenza de GlaxoSmithKline. Pero por ahora la OMS sólo ha entrado en contacto con los laboratorios de la empresa suiza Novartis, no obstante hasta ayer lunes no se había tomado ninguna decisión para desarrollar una vacuna, de acuerdo con su vocero.
Ahora se enfrenta el efecto de la voracidad de las empresas y la supervivencia de la raza humana, las que por sacar mayor provecho de los mercados globalizados, han experimentado con animales y frutos para hacerlos crecer o madurar más rápido y poderlos llevar a los mercados, recoger sus ganancias, sin considerar los efectos secundarios sobre los humanos.
Estas experiencias, en medio de la reconfiguración del nuevo orden económico internacional, nos llevan a la necesidad de regular mejor los mercados, no sólo para preservar la estabilidad de la economía mundial, sino para preservar la salud humana y evitar destruir la riqueza acumulada, lo cual no puede ser de otra manera que a través de una nueva organización de las naciones, sin hegemonías de países y empresas sobre ella, sino de la razón humana.
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Artículo del Martes 28 de Abril
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Par jlos le 29 avril, 2009 dans Análisis Económico de Coyuntura
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19 avril, 2009
No hay nada nuevo solo la esperanza de iniciar una nueva era en las relaciones entre América Latina y Estados Unidos de América (EUA). Lo lamentable sería que México diera continuidad a una política servil frente a los EUA, que denigró a nuestro país y lo humilló frente a los países latinoamericanos en la última Cumbre de las Américas en 2005.
La globalización ha inaugurado una nueva era en la historia de las naciones, dentro de un proceso histórico que no es nuevo, la internacionalización de las economías nacionales; sin embargo, es importante comprender lo que el poeta cubano José Martí decía refiriéndose a la integración de los países de América Latina y el Caribe al mundo, cuando escribía: « injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas »; lo que implica la necesidad de conservar la dignidad y la identidad de nuestros pueblos ante su incorporación al mundo.
Estas palabras hoy han adquirido una mayor vigencia frente a los retos que tienen enfrente nuestros países, la crisis económica internacional y la inevitable decisión de avanzar hacia la integración o mantenerse divididos y vulnerables frente al nuevo regionalismo comercial y el multilateralismo, en el momento en que se está rediseñando un nuevo orden económico internacional.
Todos los presidentes de América latina y el Caribe han tratado de concertar posiciones y acciones frente a la V Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, los días 17, 18 y 19 de abril y México no ha sido la acepción. De aquí la visita de Obama, lo trágico sería que México se ofreciera ante los EUA, como su peón, en un momento en que los EUA deben reconfigurar sus relaciones con América Latina y el Caribe y México, como Brasil, presentarse como un interlocutor de los pueblos latinoamericanos.
No hay que olvidar que la integración de la Unión Europea condujo a los Estados Unidos de América (EUA) a lanzar la « Iniciativa para las Américas » el 7 de junio de 1990, orientada a reforzar el crecimiento y la estabilidad política de América Latina, ante el éxito de este proceso de integración; pero su experiencia ya había seducido a América Latina, que vio en ella el mejor ejemplo para avanzar en su integración y hoy es la mejor manera de enfrentar la crisis económica mundial.
Como parte de esa iniciativa, desde la primera Cumbre de las Américas en Miami, en diciembre de 1994, por iniciativa de EUA, nunca antes hubo una Cumbre que reuniera a tantos presidentes de América con ideas progresistas como ahora, incluido Barack Hussein Obama, que ha despertado tanta simpatía; después que en la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata, Argentina, 2005, quedara enterrado el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y surgiera un distanciamiento de los EUA respecto a los países latinoamericanos, cuyos nuevos gobiernos fueron calificados de populistas por asumir posiciones independientes frente a la postura de los EUA.
La Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago, se ha convertido en el escenario del encuentro de dos mundos, que parecen desconocerse hasta hoy, a pesar de compartir el mismo continente. El anglosajón del norte, que durante años se negó a reconocer la independencia económica y política de los países de América Latina, su capacidad para gobernarse, y para mantener el control sobre sus pueblos organizó y orquestó intervenciones militares y golpes de Estado, despreciando la capacidad de sus ciudadanos para construir su futuro; y el amerindio del sur del Río Bravo, que al final de los tiempos, ha hecho de la democracia y su defensa el principio para iniciar la transformación de América Latina y el Caribe.
En Mar del Plata se puso en evidencia la existencia de dos Américas, la que iba detrás de los EUA y la que ha comenzado a labrar su propio destino y por suerte hoy México parece estar en el lado correcto, a partir de la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo de Salvador de Bahía, Brasil, de diciembre de 2008; en cuyas intervenciones de los mandatarios se expresó la esperanza de construir una patria grande, sin muros fronterizos que los dividan, para hacer de su territorio un solo espacio común.
Así los países de América Latina y el Caribe, ahora acuden a ésta Cumbre con un compromiso que deben honrar, el adquirido en Salvador de Bahía, para hacer que en el 2010 converjan los procesos de integración vigentes en el continente en uno solo, para crear la Unión de Naciones de América Latina y el Caribe, le guste o no a los EUA. Esta cohesión deberá mostrarse en la Cumbre, para hacer que se respete la dignidad de los pueblos de América Latina y Cuba regrese a todos los foros internacionales y, en poco tiempo, se levante el bloqueo económico injustificado.
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Artículo del Jueves 16 de Abril
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Par jlos le 19 avril, 2009 dans Análisis Económico de Coyuntura
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5 avril, 2009
El presidente de los Estados Unidos de América (EUA), Barack Obama, dispuesto a ceder frente a las exigencias de Francia para encarar la crisis económica. Obama está interesado poner en marcha nuevas medidas para reactivar la economía, mientras que el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, está decidido a impulsar la regulación financiera mundial hasta las últimas consecuencias. Este miércoles Obama hacía un llamado a crear un frente unido contra la crisis, saliendo al frente a las críticas de Sarkozy al proyecto final de resoluciones de la Cumbre del Grupo de los 20 (G20).
Francia desea que la Cumbre del G20 vaya más lejos de simples declaraciones de buenas intenciones. Nicolas Sarkozy señalaba que la crisis era muy grave como para hacer una cumbre para nada, pues no hay que olvidar que fue él quien señaló en la ONU la necesidad de realizar una cumbre internacional para reconstruir un capitalismo regulado, impulsar un nuevo Bretton Woods y crear el « capitalismo del siglo XXI ». Ya el 25 de marzo señalaba que « yo lo adelanto, yo no me asociaré a una cumbre que decidirá nada decidir…la cumbre de Londres no debe ser una cumbre técnica sino una cumbre política ». Sarkozy está determinado a llegar a resultados concretos y ha amenazado con abandonar la cumbre del G20 si no se llaga a resultados satisfactorios, por lo que se negaría a firmar cualquier comunicado si no hay compromisos y acciones concretas.
La conciliación de intereses entre los países del G20 deberá versar entre favorizar el comercio internacional y el crecimiento de la economía mundial, entre la reactivación de la economía y su regulación. Se espera que los diferentes programas puestos en marcha por los países deberán permitir que la economía mundial crezca 2 puntos y se creen 20 millones de empleos, apenas los que ha perdido la economía china producto de la caída de la demanda mundial. Pero llegar a resultados no será fácil, pues el secretario del tesoro de los EUA, Timothy Geithner, se ha declarado contrario a la creación de un organismo regulador del sistema financiero, sugiriendo que ésta debe hacerse sobre bases nacionales. Pese a ello, Obama ha señalado que « nosotros tenemos la responsabilidad de coordinar nuestras acciones y de concentrarnos sobre puntos comunes y no sobre divergencias episódicas ».
Sarkozy había insistido ayer en que no convenía a Alemania ni Francia un fortalecimiento de la reglamentación de los paraísos fiscales y de los fondos especulativos, mientras que el martes su ministra de economía, Christine Lagarde, afirmó que Nicolás Sarkozy no vacilaría, si era necesario, en levantarse de la mesa discusiones, y el propio presidente añadió que « la política de la silla vacía marcaría un fracaso de la cumbre, no quiero creer que se llegará a eso ».
Podríamos decir que esta Cumbre que ha iniciado hoy se basa en los siguientes puntos:
DESACUERDO SOBRE LOS REMEDIOS A LA CRISIS: los EUA se pusieron a la cabeza a favor de nuevos esfuerzos para la reactivación de la economía, a fin de sacar al planeta de la crisis económica más grave desde 1929, pero se topan con la hostilidad europea, Francia y Alemania, que consideran haber hecho ya su trabajo para reactivar la economía.
FORTALECIMIENTO DE LA REGULACIÓN DEL SECTOR FINANCIERO: Este tema aparece como el más polémico. Frente a las reservas anglosajonas, Francia y Alemania reclaman medidas concretas y el presidente Nicolás Sarkozy, ha sido muy critico sobre « un capitalismo financiero sin principio…ni moral » y amenazó con dar un portazo si la cumbre acababa sólo en un « compromiso falso ».
LA LUCHA CONTRA LOS PARAÍSOS FISCALES: Este es otro caballo de batalla de París y Berlín. Francia reprochó por Washington por dar prueba de una « tolerancia anglosajona tradicional » hacia estos agujeros negros de las finanzas, mientras que China parece preparada para oponerse a toda medida que ponga en peligro a sus mercados financieros de Hong Kong et Macao.
REMUNERACIÓN DE LOS BANQUEROS: Gordon Brown prometió que el G20 pondría las bases para la existencia de reglas comunes que encuadraran los « bonus » de los príncipes de las finanzas, acusados de haber contribuido a la crisis financiera.
LOS FONDOS DEL FMI PARA AYUDAR A LOS PAÍSES MÁS FRÁGILES: Este parece uno de los sujetos raros de consenso. Los dirigentes de G20 deberían aprobar una duplicación de sus recursos, pero los países emergentes podrían intentar sacar provecho de esto, exigiendo una mayo participación en la toma de decisiones dentro del Fondo, controlado por los países ricos.
RECHAZO AL PROTECCIONISMO: Este debe ser un tema de consenso, aunque en la práctica los ejemplos que han puesto en entre dicho este propósito se han multiplicado, como el conflicto arancelario Ecuador-Perú o la cláusula « Compre Made In USA » del plano de reactivación de Obama.
LOS CAMBIOS: Este es un tema que no figura en el orden del día de la cumbre iniciada hoy, pero cada vez más voz se levanta para exigirlos cambios, particularmente China y Rusia, para discutir la hegemonía del dólar, lo que China ha cuestionado y ahora ha sido elegido el portavoz de los países emergentes del G20.
A todo ello, el Banco Mundial estima que la economía mundial registrará un crecimiento negativo de 1.7% en 2009, mientras que en los países ricos la recesión podría llegar a una tasa negativa de 2.9%; mientras que en los países emergentes, en desarrollo, una reducción del dinamismo de crecimiento de sus economía los llevaría a registrar un crecimiento de 2.1%, después que en el 2008 lograran crecer a una tasa promedio anual del 5.8%. Se prevé una caída del PIB de Rusia de 4.5%, mayor que el 2.2% previsto por el gobierno, después que en 2008 creciera en 5.6% y en el 2007 en 8.1%. Datos que contrastan con las previsiones de la Organización para Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que ha previsto una caída del PIB en 3.4% de todos sus países miembros, México incluido, y de menos 3.5% para los EUA y la Unión Europea, así como de 4.1% para la zona del euro.
Robert Zoellick, presidente del BM, ha solicitado a los países desarrollados destinar el 0.7% del monto de sus planes de reactivación económica para sostener a los países más pobres, de los cuales Japón abanderará en la cumbre a los de África, mientras que le martes anunciaba en Londres la creación de un fondo de 50 mil millones de dólares, unos 38 millones de euros, para sostener el comercio internacional y llamaba a los países del G20 a financiarlo. Pero si de recursos financieros se trata China el la clave, solo que esta vez no quiere prestarle más dinero a los EUA, pero sí podría aportar al FMI o al Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Así las cosas la suerte está echada, pero aún será necesario llevar las discusiones a las ONU sí en verdad se quiere reformar el sistema financiero internacional y crear un Nuevo Orden Económico Internacional, que en definitiva es a lo que apuestan Alemania, Francia, China y Brasil.
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Artículo del Jueves 02 de Abril
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Par jlos le 5 avril, 2009 dans Análisis Económico de Coyuntura
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