29 mai, 2009
Como en 2008, las agencias de notación que pretenden escapar de la regulación, parecen seguir controlando el destino de las economías, otorgando en Nueva York calificaciones a las deudas de los países e incidiendo en su costo, provocando temor y desconfianza entre los inversionistas, pues sus notas determinan la prima de riesgo que estos pedirán a los gobiernos para prestarles; solo que ahora no son los países emergentes sus victimas, sino los desarrollados donde tienen sus sedes, alimentando la especulación que en 2008 provocó el alza de los precios del petróleo, alimentó la inflación y la inestabilidad en los mercados financieros, llevando bancos y calificadoras a la quiebra.
Así, Standard & Poor’s (S&P), que en la primera semana de mayo había puesto en bajo observación la calificación crediticia de México, debido a su dependencia de los ingresos petroleros y problemas para elevar sus ingresos tributarios; señaló el 21 de mayo que las perspectivas de crecimiento de la economía estadounidense se van a deteriorar aún más, lo que ha provocó que el dólar continué devaluándose frente al euro. Pero S&P no solo cuestionó el endeudamiento de la economía de los EUA, sino que bajó de estable a negativa la calificación de la deuda del Reino Unido, señalando que su deuda pública podría llegar al 100% del PIB en 2013 y revisó a la baja las perspectivas de su crecimiento, haciendo que el euro cerrara la semana del 22 de mayo en 1.3972 dólares, cercano a su máximo histórico de 1.599 del 15 de julio de 2008 y que el petróleo se llegara a vender en 62 dólares el barril y este martes a más de 60 dólares.
El Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, es optimista y señaló en Madrid el 22 de mayo que, los indicadores de las ventas de inmobiliarias en los Estados Unidos y las exportaciones chinas se han comenzado a restablecer y la economía mundial ha dejado de caer, en su opinión, la economía mundial dejó de contraerse e inició la recuperación. Pese a la recuperación de los precios del petróleo, producto de la reducción de las reservas, la mala noticia para México es que los efectos de la crisis global se están reflejando en la demanda mundial de energía.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha señalado que la demanda de petróleo caerá 3%, unos 83 millones de barriles diarios, mientras que las inversiones petroleras canceladas suman 170 mil millones de dólares, reduciendo la producción en unos 2 millones de barriles al día; en tanto que la demanda mundial de electricidad caerá en 3.5% en 2009 y las inversiones en energía renovable, que habían aumentado en los últimos 10 años, podrían disminuir en 38%.
La crisis sanitaria puede dar pretextos para justificar los desaciertos en política económica, pero estos no son solo de este gobierno, sino de los que apostaron todo al mercado estadounidense y no diversificaron las exportaciones mexicanas como lo ha hecho Brasil, esperanzados a que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) llevaría a México a formar un solo bloque comercial con los EUA y Canadá, despreciando todo acercamiento en esta dirección con Latinoamérica, sin considerar que para los EUA seguimos siendo solo un problema de seguridad para su frontera sur.
Es preciso ir más allá de culpar al gobierno (ejecutivo y legislativo) de todos los males, para comenzar a discutir una nueva estrategia de desarrollo de México, que le permita diversificar sus mercados y ver más al sur que al norte, fortalecer sus relaciones económicas y políticas con Brasil, para construir juntos un bloque económico latinoamericano en los hechos y no en declaraciones, fortalecer nuestra economía frente a la inestabilidad de los mercados y la capacidad de negociación frente a los EUA.
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Artículo del Jueves 28 de Mayo
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Par jlos le 29 mai, 2009 dans Análisis Económico de Coyuntura
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28 mai, 2009
La crisis global ha deteriorado el desempeño económico de México, la economía ha entrado en recesión al acumular dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo, está colapsada entre la crisis sanitaria y económica. El que la economía mexicana se haya contraído en 8.2% en el primer trimestre de 2009, 1% en el último de 2008, la peor caída desde la crisis de 1995, debido al desplome de la producción industrial en 9.9%, y dentro de este la industria manufacturera en 13.8% y de la construcción en 7.7%; el comercio en 7.8% y la producción agropecuaria en 1.4%; el que Agustín Carstens revise a la baja las proyecciones de crecimiento, pronosticando una contracción de entre 5.5% y no de 4.1% para 2009 (3.8% ó 4.8% según Banxico); el que la tasa de desempleo haya llegado a 5.1% en abril y que al menos 2 millones 300 mil personas estén sin trabajo, sin contar los más de 3 millones 400 mil subocupados, que podrían integrarse a la delincuencia organizada; todo ello no hace sino poner en evidencia la falta de visión para diseñar una estrategia de desarrollo congruente para México y la miopía de quienes han jugado con su destino, como si se tratara de jugar al turista mundial con el destino de millones de mexicanos.
Si las autoridades mexicanas esperan que la economía se recupere con la reactivación de la estadounidense, seguirán esperando. Sería más sensato que buscaran nuevos mercados y fortalecieran sus relaciones con América Latina y el Caribe, hacia donde ese exportó en 2008 solo el 5.6%, que impulsaran la creación de un bloque regional junto a Brasil y estrecharan sus relaciones comerciales con China, al cual dirigió solo el 0.6% del total de sus exportaciones.
Pues la economía de los Estados Unidos de América (EUA), hacia la que México envía alrededor del 80% de sus exportaciones, ha registrado una caída consecutiva del PIB en los últimos tres trimestres de -0.5%, -6.3% y -6.1%, respectivamente, y su tasa de desempleo llegó en abril a 8.9%; en tanto la Reserva Federal (FED) acaba de revisar a la baja el 20 de mayo sus previsiones de crecimiento, de entre -0.5 y -1.3% anunciadas en enero a entre -1.3 y -2%, esperando crecer entre un 2 y 3% en 2010 y espera que el desempleo oscile entre 9.2 y 9.6% en 2009, más que lo previsto de entre 8.5 y 8.8%.
Los EUA, convencido de que las medidas adoptadas son suficientes, no consideran la necesidad irrevocable de reformar el sistema capitalista como lo han propuesto los europeos, Francia y Alemania, y están tratando de reparar su sistema financiero maltrecho y mandar señales positivas a los mercados, indicando que la crisis de crédito ha terminado, aún cuando su sistema financiero está recapitalizándose con la emisión de nuevas acciones.
El plan de recuperación de Obama ha incrementado el nivel de endeudamiento de los EUA. Según datos de la Casa Blanca, se prevé un déficit de 1.841 billones de dólares, más del 13% del PIB, lo que ha hecho que en los últimos días crezcan inquietudes sobre su deuda, haciendo que el dólar inicie una nueva devaluación respecto al euro, lo que hizo que el 22 de mayo se depreciara en los mercados europeos, superando la berrera de los 1.40 dólares por euro, después del alza del 2 de enero, expresión de la desconfianza de los mercados sobre la capacidad de pago de los EUA, cuestionado por ya por China, la tercera economía mundial, quien posee las reservas más grandes del mundo, valoradas en 1.954 billones de dólares y principal tenedor de bonos del tesoro, más de 700 mil millones de dólares, e interesada en que el dólar no pierda valor.
La crisis sanitaria puede dar pretextos para justificar los desaciertos en política económica, pero estos no son solo de este gobierno, sino de los que apostaron todo al mercado estadounidense y no diversificaron las exportaciones mexicanas como lo ha hecho Brasil, esperanzados a que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) llevaría a México a formar un solo bloque comercial con los EUA y Canadá, despreciando todo acercamiento en esta dirección con Latinoamérica, sin considerar que para los EUA seguimos siendo solo un problema de seguridad para su frontera sur.
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Artículo del Martes 26 de Mayo
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Par jlos le 28 mai, 2009 dans Análisis Económico de Coyuntura
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12 mai, 2009
Mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que hay mil 516 casos de influenza AH1N1 y 30 muertos en 21 países, al día de ayer miércoles, en México, han muerto ya 42 personas y se tienen 1070 casos comprobados en medio de la incredulidad y el escepticismo de miles de mexicanos que aún no creen en la veracidad de este virus; la economía mundial sigue deteriorándose por los efectos de la crisis económica y la mexicana suma ahora las pérdidas económicas asociadas a esta crisis sanitaria.
Sin duda alguna, la propagación del virus AH1N1 ha aumentado la demanda y por lo tanto la producción de máscaras, gafas protectoras, viseras y trajes de aislamiento, pero no es la industria mexicana quien las está produciendo; los países que las fabrican están aumentando la contratación de trabajadores para hacer frente a la demanda al triplicarse las solicitudes.
Sin embargo, la crisis económica es aún más dolorosa al sumar a las enfermedades la pérdida de empleos y acceso a la seguridad social. Los datos sobre la evaluación de la economía estadounidense dados a conocer a finales de abril pasado, indicaban que el PIB de ese país había caído en 6.1% en el primer trimestre de 2009, con lo cual se acumularon tres trimestres consecutivos con cifras negativas, luego que en el tercero y cuarto trimestre de 2008 su caída fuera de -0.5% y -6.3%, respectivamente, confirmando la recesión.
No obstante, la destrucción de empleos fue menor en abril. Según los datos del Consejo de Recursos Humanos de ADP, publicado este miércoles, el sector privado habría destruido 491 mil empleos en abril -menos que los 708 mil del mes anterior-, lo que probablemente permitirá ver una mejoría en la reducción del desempleo, cuya tasa llegó en marzo a 8.5%, la más alta en 15 años.
Uno de los factores que influyó en esta caída fue la reducción de las inversiones, las cuales cayeron en 37.9%; cifra inédita después de 1947 en que se publican los datos del PIB en su formato actual. Sin embargo, el efecto de las medidas para estimular la demanda interna, basadas en el plan de reactivación económica de 787 mil millones dólares, se hicieron sentir al crecer en 2.2% el consumo de los hogares, mientras que el comercio exterior aportó 1.99 puntos al crecimiento, gracias a la reducción de las importaciones y al aumento de las exportaciones, pese a que reflejan la depresión de su demanda interna.
Pero las dificultades no han terminado aún para la economía estadounidense, pues el sector financiero, responsable de la crisis económica internacional, requiere más recursos de los ya otorgados para evitar la quiebra total. El Banco de América necesita 34 mil millones de dólares suplementarios, después que ya recibió 45 mil millones para hacer frente a la crisis y otros 19 bancos requieren ser recapitalizados, los cuales habrían emitido unos 333 mil millones de dólares en títulos de deuda para refinanciarse.
Esta recesión de la economía estadounidense y los efectos de la crisis financiera internacional, se están reflejando en la caída del crecimiento de la economía mexicana, de la cual se espera una caída de 4.8% para este año, de acuerdo a las proyecciones del Banco de México, a lo que habría que agregar los 0.3 puntos para explicar el impacto de la influenza porcina sobre la economía, ya anunciados por la SHCP, lo que haría que la economía nacional se desplomara en 5.1% en 2009 o que incluso llegara a 5.3%, recogiendo las pérdidas cifradas en 30 mil millones de pesos, producto de la puesta en marcha de las medidas para enfrentar la influenza.
El panorama es aún peor para la Unión Europea. El responsable de asuntos económicos y monetarios de la Unión Europea, Joaquín Almunia, ha señalado que la crisis económica internacional es la más profunda y amplia después de la posguerra y que ésta llevará a ese bloque económico, político y social a perder unos 8 millones y medio de empleos entre 2009 y 2010, por lo que casi un 11% de la población europea quedará desempleada, lo cual se reflejará en una caída del PIB en 4% en este año, mucho más que el 3.8% estimado por el Banco Central Europeo (BCE).
Pero sí ahí las cosas son oscuras, lo serán peor en los 16 países que conforman la zona del euro (países que usan el euro como moneda común), donde el desempleo podría llegar a 11.5%. Mientras que los datos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) indican que los intercambios comerciales en el mundo habrían caído en un 8% en lo que va de este año. Por lo cual habría que revisar la estrategia de desarrollo de México en el corto plazo y ver al sur como una región estratégica para enfrentar la crisis económica mundial.
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Artículo del Jueves 07 de Mayo
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Par jlos le 12 mai, 2009 dans Análisis Económico de Coyuntura
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