Especulación y Agencias de Notación
Como en 2008, las agencias de notación que pretenden escapar de la regulación, parecen seguir controlando el destino de las economías, otorgando en Nueva York calificaciones a las deudas de los países e incidiendo en su costo, provocando temor y desconfianza entre los inversionistas, pues sus notas determinan la prima de riesgo que estos pedirán a los gobiernos para prestarles; solo que ahora no son los países emergentes sus victimas, sino los desarrollados donde tienen sus sedes, alimentando la especulación que en 2008 provocó el alza de los precios del petróleo, alimentó la inflación y la inestabilidad en los mercados financieros, llevando bancos y calificadoras a la quiebra.
Así, Standard & Poor’s (S&P), que en la primera semana de mayo había puesto en bajo observación la calificación crediticia de México, debido a su dependencia de los ingresos petroleros y problemas para elevar sus ingresos tributarios; señaló el 21 de mayo que las perspectivas de crecimiento de la economía estadounidense se van a deteriorar aún más, lo que ha provocó que el dólar continué devaluándose frente al euro. Pero S&P no solo cuestionó el endeudamiento de la economía de los EUA, sino que bajó de estable a negativa la calificación de la deuda del Reino Unido, señalando que su deuda pública podría llegar al 100% del PIB en 2013 y revisó a la baja las perspectivas de su crecimiento, haciendo que el euro cerrara la semana del 22 de mayo en 1.3972 dólares, cercano a su máximo histórico de 1.599 del 15 de julio de 2008 y que el petróleo se llegara a vender en 62 dólares el barril y este martes a más de 60 dólares.
El Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, es optimista y señaló en Madrid el 22 de mayo que, los indicadores de las ventas de inmobiliarias en los Estados Unidos y las exportaciones chinas se han comenzado a restablecer y la economía mundial ha dejado de caer, en su opinión, la economía mundial dejó de contraerse e inició la recuperación. Pese a la recuperación de los precios del petróleo, producto de la reducción de las reservas, la mala noticia para México es que los efectos de la crisis global se están reflejando en la demanda mundial de energía.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha señalado que la demanda de petróleo caerá 3%, unos 83 millones de barriles diarios, mientras que las inversiones petroleras canceladas suman 170 mil millones de dólares, reduciendo la producción en unos 2 millones de barriles al día; en tanto que la demanda mundial de electricidad caerá en 3.5% en 2009 y las inversiones en energía renovable, que habían aumentado en los últimos 10 años, podrían disminuir en 38%.
La crisis sanitaria puede dar pretextos para justificar los desaciertos en política económica, pero estos no son solo de este gobierno, sino de los que apostaron todo al mercado estadounidense y no diversificaron las exportaciones mexicanas como lo ha hecho Brasil, esperanzados a que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) llevaría a México a formar un solo bloque comercial con los EUA y Canadá, despreciando todo acercamiento en esta dirección con Latinoamérica, sin considerar que para los EUA seguimos siendo solo un problema de seguridad para su frontera sur.
Es preciso ir más allá de culpar al gobierno (ejecutivo y legislativo) de todos los males, para comenzar a discutir una nueva estrategia de desarrollo de México, que le permita diversificar sus mercados y ver más al sur que al norte, fortalecer sus relaciones económicas y políticas con Brasil, para construir juntos un bloque económico latinoamericano en los hechos y no en declaraciones, fortalecer nuestra economía frente a la inestabilidad de los mercados y la capacidad de negociación frente a los EUA.
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Par Enfoque Global le 29 mai, 2009 dans Análisis Económico de Coyuntura












