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22 décembre, 2009

EXPECTATIVAS Y EUFORIA…Frente al Año Nuevo

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Par jlos le 22 décembre, 2009 dans Análisis Económico de Coyuntura
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Siguiendo la Crisis…del 7 al 22 de Diciembre de 2009

Adivinando el futuro de la economía en 2010

Martes, 22 de Diciembre de 2009 00:18

Números Claros

Los datos disponibles antes del 20 de diciembre en que se publicarán los relativos a la oferta y demanda agregada de la economía nacional, indican que durante los tres primeros trimestres de 2009 el crecimiento fue negativo, -7.9%, -10.2% y -6.2%; destacando la profundización de la caída del sector industrial que ya en el cuarto trimestre de 2008 había caído en -4.2% y que en los tres primeros trimestres de 2009 continuó desplomándose en -9.8%,-11.5% y -6.6%, respectivamente.
Misma suerte corrió el sector terciario del comercio, que presentó una caída de -0.9% ya en el cuarto trimestre de 2008 y que en los tres primeros trimestres de 2009 continuó profundizándose, yendo del -7.4 al -10.2% y terminando en -6.5% el tercer trimestre de 2009.
Algo evidente en los datos y que ha estado presente a lo largo de la historia de nuestra economía, es que el crecimiento ha estado atado al comportamiento de nuestras exportaciones, las cuales cayeron en -8.8% en el cuarto trimestre de 2008 y en el 2009 en -20.3% y -25% durante el primero y segundo trimestre. Pero lo más dramático, es que cuando el gobierno debía modificar su política económica para incentivar el consumo y la inversión que se desplomaban (-1.1 y -3.2% en el cuarto trimestre de 2008 respectivamente y -7.1 y -15.4% y -8.3 y-22.7%, respectivamente, en los primeros dos trimestres de 2009), reduciendo impuestos, bajando las tasas de interés e incrementando el gasto publico, terminara haciendo lo contrario.
La reciente encuesta publicada por el Banco de México (Banxico) sobre la economía, indica que en el cuarto trimestre la contracción del PIB podría ser de -3.7% y de -7% para 2009; mientras que para 2010 y 2011 la economía podría crecer en 3.1%y 3.2%, respectivamente. Pero los análisis consideran que en 2009 el consumo y la inversión privada caería en 6.5% y 12.4%; en tanto que el consumo y la inversión del sector público crecería en 1.2 y 8.6%.
Las medidas propuestas para 2010 van en el sentido opuesto, bajo la esperanza de que al superar la crisis Estados Unidos, las importaciones de productos mexicanos permitiría a las empresas aumentar su producción, con ello la contratación de trabajadores y el incremento de las ventas le permitía cobrar más impuestos para financiar su presupuesto, cubrir los montos exigidos por los gobernadores en participaciones federales, las que se han visto mermadas por la caída de la producción de petróleo y su precios, en relaciones con los vigentes den 2008.
Pero no es simple, los productos mexicanos deberán luchar con las economías de China, que exportan el 16.9% de lo que consumen los estadounidenses; de Canadá que envía el 15.7% y Japón, de donde importan el 7.4% del total del consumo estadounidense. México solo aporta el 10.6% a sus importaciones.
Al margen de la especulación que siguen generando las calificadoras desde Nueva York, un indicador de la desconfianza de los inversionistas en México hoy, es la inversión extranjera directa, la cual en el tercer trimestre de este año fuera de -637.3 millones de dólares, luego que en los dos primeros trimestres se mantuviera en 5 mil 571 millones y 4 mil 816.3 millones de dólares, respectivamente.
Con las medidas adoptadas por el gobierno federal para enfrentar la crisis en 2010 ¿será posible que la economía pueda crecer en 2.9%?, quizá no, pese a que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicó el 10 de diciembre su Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2009, en el que señala que la recuperación de las economías latinoamericanas « de la crisis internacional será más rápida de lo previsto hace algunos meses » y « se espera que la región tenga un crecimiento de 4,1% en 2010″, proyectando tasas positivas de crecimiento para la mayor parte de los países, incluido México, el que crecería en 3.5%.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en el marco de la XIX Cumbre Iberoamericana, celebrada el 1º de diciembre en Estoril, Portugal, presentó sus perspectivas para América Latina, donde indica que las economías latinoamericanas se contraerán 3.6% a final de año, pero en 2010 repuntarán en 1.6%.
El Banco Mundial (BM) espera que la economía mexicana registre una caída de -5.8% en 2009 y que crezca en 1.7% en 2010; mientras que para la economía estadounidense, de quien dependen en más de un 80% las exportaciones mexicanas, prevé una caída de -3% y un crecimiento de apenas 1.8% en 2010. Pero el Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que ésta última sufrirá una contracción de -2.7 en 2009 y solo se recuperará en 2010 cuando crezca en 1.5; mientras México podrá sufrir una caída de -7.3% en este año y una recuperación de 3.1% en 2010.
La OCDE ha dicho en Portugal que el desempleo « probablemente alcanzará el 8.5% de la población económicamente activa en 2009, lo cual llevaría el número total de desempleados urbanos en la región a cerca de 18.4 millones ». El FMI estimaba en julio « que el PIB real per cápita sufrirá una caída cercana al 3.6% este año », por lo que según la CEPAL, la pobreza en América Latina está volviendo a crecer a raíz de la crisis en 9 millones más en 2009″.
Así, como si fuera un casino, todos tratan de leer el futuro de la economía mundial, pero pocos toman medidas para prevenir las consecuencias de su desplome y en México, de nada servirá que las proyecciones del gobierno se acerquen a las del FMI, la OCDE, el BM y la CEPAL, si no se adoptan las medidas correctas para contener la crisis y el desempleo; pues es cierto que hay signos de recuperación aparente, pero mal harían los gobiernos en confiar su suerte en 2010 a las señales de los mercados, aún bajo el poder de los especuladores.

El Cambio Climático costará 137 % del PIB a A.L. y el Caribe

Jueves, 17 de Diciembre de 2009 23:44

Números Claros

Es casi un hecho que la Cumbre de Climática de Copenhague, lejos de las expectativas, no llegue a acuerdos sustanciales para frenar el calentamiento global del planeta y sus efectos sobre el clima, la naturaleza y la vida. Y ello no será posible no por el empecinamiento de los países del sur, con menor desarrollo, pobres en capital y ricos aún en recursos naturales, sino por la falta de voluntad de los países del norte, desarrollados, ricos en capital, en tecnología pero pobres en disponibilidad de recursos naturales, los que se han arrogado no sólo el derecho de conducir el rumbo de la economía mundial en medio de la crisis económica internacional dentro del Grupo de los 20 (G20), sino de gobernar el rumbo de la vida en el planeta y desafiar a la naturaleza.
Por eso, ahora que se discute sobre el cambio climático en el mundo, vale la pena comentar que un estudio presentado el 16 de diciembre en un evento paralelo a la XV Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (conocida como COP 15), que se realiza en Copenhague por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), indica que sin acuerdos para reducir los impactos de las acciones del hombre sobre el clima, la región sufriría « pérdidas importantes en el sector agrícola y en la biodiversidad, fuertes presiones sobre la infraestructura y aumento en la intensidad de eventos extremos », cuyo costo sería 137 % del Producto Interno Bruto (PIB) actual de los países de América Latina y el Caribe para 2100.
El estudio preparado por la CEPAL con la colaboración de los gobiernos de Alemania, Dinamarca, España y Reino Unido, así como la Unión Europea, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Mecanismo Mundial de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y  una amplia red de instituciones académicas y de investigación, indica que América Latina y el Caribe está sufriendo los efectos del calentamiento global más que ninguna otra, por lo que se hace imprescindible que la región cuente con apoyo tecnológico y financiero de los países desarrollados en sus esfuerzos de adaptación y mitigación del fenómeno.
El informe señal que algunas naciones tendrían beneficios temporales del calentamiento global en sus sectores agrícolas, como resultado del aumento « de las temperatura menores a 2ºC y los cambios en las precipitaciones, aunque en el largo plazo predominarían los efectos negativos. Con un incremento de la temperatura planetaria superior a 3ºC, algunos países o regiones podrían perder hasta 30% ó 40% de su biodiversidad ».
El estudio indica que países como « Argentina, Chile y Uruguay tendrían efectos positivos en su productividad agrícola si la temperatura aumentara entre 1,5ºC y 2ºC en el período 2030-2050. Sin embargo, si se traspasa este umbral de temperatura los efectos serán negativos ». Mientras que para 2100, « se calcula que en Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay y Perú las tierras degradadas oscilarían entre el 22% y 62% del territorio », por lo que disminuiría la disponibilidad de agua, en particular en América del Sur.
El estudio indica que « el alza del nivel del mar provocaría desplazamiento de poblaciones y se perderían tierras por inundaciones permanentes. Los pequeños Estados insulares del Caribe se verán muy afectados. Podrían desaparecer los manglares en las costas bajas (en Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa y Guyana) y estarían seriamente amenazadas zonas costeras del Río de la Plata (Argentina y Uruguay) », indica el estudio.
Pero « un aumento global de la temperatura de 3ºC provocaría también una caída en las precipitaciones sobre la Amazonia, causando un sustancial deterioro de las selvas que poseen la biodiversidad más grande del planeta. La variabilidad climática y los eventos extremos harían que hacia 2100 el costo de los desastres climáticos pase de un promedio anual para el período 2000-2008 de casi US$8.600 millones a un máximo posible de US$250.000 millones, concluye el estudio.
Ante estos datos irrefutables, la CEPAL ha señalado la necesidad de « diseñar una estrategia de política pública regional que permita reducir los impactos más graves del cambio climático, que se base entre otras cosas en:
«     Preservar la biodiversidad y los recursos naturales para las generaciones futuras
«     Reconocer la necesidad de revisar los estilos de vida y promover un cambio cultural
«     Promover la innovación tecnológica para un desarrollo sostenible
«     Transitar hacia economías con baja intensidad de emisiones de carbono, reconociendo que la época de utilización de una energía fósil barata y casi ilimitada está concluyendo y ajustar los precios relativos en consecuencia.
Bajo esta perspectiva se hace indispensable que los países de América Latina y el Caribe avancen en el mediano plazo  hacia su integración regional como boque, solo así será posible coordinar las políticas y establecer estrategias que garanticen el desarrollo sustentables de los países y la preservación de los recursos naturales de los que aún disponen. Su desarticulación, solo permitirá que la depredación de los recursos naturales se realice más rápido y que, lejos de superar el atraso en su desarrollo y la pobreza extrema, en poco tiempo, sin materias primas por explotar, como el agotamiento del petróleo en México, su atraso y empobrecimiento se profundice, al igual que su dependencia de los países desarrollados.

   

Ni Krugman, ni Stiglitz ni Samuelson; sólo Carstens tiene la razón

Martes, 15 de Diciembre de 2009 00:28

Números Claros

Aún cuando en nuestro país se ha profundizado el desprecio a la sabiduría de los últimos dos premios Nobeles de economía, Paul Krugman y Joseph Stiglitz, por sus críticas al liberalismo y a la conducción de la crisis económica por el gobierno mexicano, respectivamente, haciendo de su manejo un carnaval que se ha alejado de toda lógica, no podíamos escribir este artículo sin decir que este domingo 13 de diciembre de 2009, murió un premio Nobel del cual todos los economistas fuimos alumnos de uno u otro modo, Paul Samuelson.
Premio Nobel en 1970 y consejero de Kennedy, Samuelson defendía la idea de recurrir al gasto público para luchar contra el desempleo; uno de sus libros « Economía: un análisis introductorio », fue la base del análisis keynesiano de la economía para muchos estudiantes de las ciencias económicas, pero quizá no llegó a las manos de quienes diseñaron y aprobaron el paquete económico 2010 para México, si no cómo entender el conjunto de medidas aprobadas en medio de una crisis económica internacional que aún no ha concluído.
Lejos de aumentar el gasto público para incentivar la demanda agregada de la economía y generar empleos, en nuestro país se ha optado por aumentar impuestos y reducir el gasto del gobierno, eliminando empleos dentro de la administración pública en plena crisis, echando más leña al fuego en el peor momento, donde la crisis misma se está encargando echar a la calle a millones de trabajadores.
Qué contrastes de visiones. El poder ejecutivo en México realiza enroques para apuntalar su gobierno a tres años de concluir, posicionado a Agustín Carstens como gobernador del Banco de México, cuando al margen de su prestigio internacional es el artífice del continuismo y desaciertos de la política económica materializada en el paquete económico 2010, que apuesta a que el gobierno de los Estados Unidos de América (EUA) sea capaz de reactivar su economía para que jale a la mexicana a través de las exportaciones.
En Ecuador, un amigo con el que tuve la suerte de compartir mis críticas al Fondo Monetario Internacional (FMI) en el seminario de economía internacional impartido en la Universidad Católica de Lovaina (UCL), que impartía el profesor Bernard Delbecque, ex funcionarios del FMI, Diego Borja, asumía la presidencia del Banco Central de Ecuador y sólo un día bastó para que lo que no se hizo en dos meses se lograra: regresar dinero enviado al exterior sin garantías y a menos del 1% de interés.
Esto sucedió el 9 de diciembre, después que el presidente del Banco dimitiera por las críticas que hiciera el presidente Rafael Correa por no haber repatriado 800 millones de dólares que se encontraban en bancos extranjeros. El presidente Correa había señalado que « no podemos permitir que el Banco Central siga siendo un bunker del neoliberalismo », pues para él era absurdo que en medio de la crisis ese dinero fuera utilizado por las grandes potencias para mermar sus crisis financieras y no sirviera para enfrentar la crisis.
Aparte de continuar dirigiendo la economía del países a través de los objetivos de inflación, sin considerar los cambios internos y externos que han experimentado, la economía nacional y mundial, habrá obtenido usted algún beneficio de la autonomía del Banco de México; se ha preguntado ¿dónde estarán ahora nuestras grandes reservas internacionales, que los intereses que usted y yo pagamos superan el 40% en promedio?
Entonces, de poco servirá que llegue Carstens al Banco de México, si ni él ni Cordero son capaces de cambiar el rumbo de la política económica actual. Si las reservas siguen acumulándose sin ninguna estrategia y si, como en el caso de las exportaciones, el 80% en promedio, también se invierten en activos en dólares, donde tarde o temprano también lloraremos su pérdida, debido al hundimiento paulatino del dólar frente al euro, producto del terrible endeudamiento de la economía estadounidense; viendo que de poco habrá servido la autonomía del Banco de México si no es para aumentar el bienestar de los mexicanos, por ahora sometidos bajo el fantasma permanente de la inflación de un pasado distante y de un mundo que hace años dejó de existir y hoy reclama una nueva política económica.

   

La toma de poder por el PAN

Viernes, 11 de Diciembre de 2009 01:31

NÚMEROS CLAROS

En los procesos sociales de lucha por el poder político, muchas veces lo importante no es llegar a gobernar sino saber qué hacer al día siguiente para asumir el control de Estado. En México, la transición del PRI al PAN se dio de una manera que rompió los esquemas en la toma del poder político. Aún los cambios de un sexenio a otro en la sucesión presidencial de los presidentes del PRI, siempre implicaron cambio en el gabinete y en las estructuras de gobierno, pero eso no se vio en el 2000; los mismos funcionarios y sus prácticas continuaron, por miedo a que el Estado se desplomara.
Pese a que el 2000 se trató de una revolución ciudadana que había llevado al PAN al poder, nada o casi nada cambió en los tres primeros años, no se quiso correr riesgos entonces, las estructuras del Estado se mantuvieron casi intactas. Poco cambió en los tres siguientes años al incorporar algunos cuadros del PAN a posiciones de directores generales y delegados; han tenido que pasar nueve años para que finalmente el presidente Felipe Calderón se decidiera a osar tomar definitivamente el poder del Estado en sus manos con los cambios anunciados.
En manos de los antiguos funcionarios del PRI quedaron completamente la SHCP y el Banco de México, instrumentos claves para dirigir la política económica; mientras que en otras secretarías muchos cuadros del PRI mutaban de color y cambiaban sus corbatas rojas por azules. Era imprescindible que el presidente entendiera que cuando se accede al poder político del Estado hay que asumirlo y ejercer el poder, que necesita tener bajo su mando toda la estructura del Estado para instrumentar sus políticas, para evitar que las obstruyan o que le pongan zancadillas, ningún partido hará lo contrario al día siguiente de llegar al poder.
Es cierto que hubiera sido preferible un funcionario apolítico y apartidista para dirigir el Banco de México, pero este prototipo está muy lejos de existir en el país aún. Así que pese a que Agustín Carstens se forjó bajo la escuela del Banco de México y Guillermo Ortiz Martínez, en la vieja escuela del PRI y al final Carstens solo se cambió de corbata, como muchos otros funcionarios, para formar parte de los recientes gobiernos del PAN.
Su trayectoria dentro del Banco de México, en el Fondo Monetario Internacional (FMI) la Secretaría de Hacienda y Crédito Publico (SHCP), su participación en las múltiples reuniones de ministros de finanzas del Grupo de los 20 (G20), le han dado el prestigio necesario para que los medios en el planeta dediquen tiempo  y espacios para hablar de los cambios en el gabinete del presidente Felipe Calderón y si bien puede haber simpatía internacional por su nominación como gobernador del Banco Central de México, quizá no haya el consenso en el senado para ratificarlo.
Carstens no solo calificó de “catarrito” la crisis y se quedó en el inmovilismo cuando comenzó ésta, amén de blindar la caída de los precios del petróleo, sino que fue el artífice del conjunto de medidas de política económica que integraron el paquete económico 2010 aprobado por el congreso, yendo en contra de la lógica económica y de las propias recomendaciones del FMI y del G20, al proponer en medio de la recesión incrementar impuestos, reducir el gasto público y el empleo.
Mientras que el rechazo de algunos legisladores al nombramiento de Ernesto Cordero como Secretario de Hacienda, no debe entenderse como un rechazo a su capacidad, sino como la expresión del rechazo de grupos de poder y de algunos sectores del PRI, a ver desmantelar las viejas estructuras en las que han logrado sobrevivir sus prácticas, que aún fuera del sistema les permitieron obtener información de primera mano, trabajar iniciativas y gestionar recursos para estados y municipios, conservar las viejas prácticas de mantener funcionarios en la nómina de la SHCP y trabajando como asesores en las comisiones de las cámaras de senadores y diputados.
Cordero tiene ahora el reto de demostrar que está preparado para enfrentar el reto de conducir las finazas públicas del país, para concertar acuerdos con el Banco de México y la Secretaría de Economía, cuyo secretario no es el apropiado en tiempos de crisis, con el fin de reorientar la política económica del país y no solo administrarla, para no dejarla inamovible, tal como el PAN la recibió del PRI en el 2000, sí lo hace podría salvar a su partido en 2012.
Cordero tiene el reto de demostrar que está dispuesto a crecer políticamente, haciendo una nueva política económica que ponga fin a la seguida hasta ahora, que no responde ni a la realidad del país ni del mundo globalizado de hoy, con lo cual podría reducir la pobreza del país, pues combatirla va más allá de instrumentar los programas sociales propuestos por el ejecutivo y aprobados por el congreso que administro en SEDESOL.
Sí Codero es capaz de crecer ante este reto, en medio de la crisis económica internacional y la pérdida de confianza de los ciudadanos; de rodearse de cuadros capaces y leales que no obstruyan su trabajo y madurar en el ejercicio del poder político dirigiendo las finanzas del país, podrá ser un serio contendiente a la presidencia en 2012, lo que dependerá de él y su capacidad.

   

A quién le interesa un dólar fuerte

Lunes, 07 de Diciembre de 2009 23:18

NÚMEROS CLAROS

En medio de la crisis económica internacional, a la cual quisieran darle ya vuelta a la página la mayoría de los países desarrollados anunciando el fin de la recesión, los gobiernos europeos y estadounidenses aumentan la presión sobre China, el nuevo centro del mundo capitalista mundial, para que deje al yuan flotar libremente y revaluarse, reduciendo la presión sobre sus balanzas comerciales y la competitividad de sus economías.
El Director de la Organización Mundial del Comercio (OMC) Pascal Lamy, ha admitido que los gobiernos han puesto en marcha programas para luchar contra la crisis, pero ellos están aún muy lentos, por lo que el comercio mundial deberá contraerse aún en 10%, lo cual es una cifra sin precedentes, producto de medidas proteccionistas adoptadas y un yuan por debajo de su valor es una de ellas.
A finales de noviembre, los responsables de la política monetaria de la zona del euro exhortaban al gobierno de China a dejar que el yuan se revaluara, luego de una discusión con el primer ministro chino, Wen Jiabao, subrayando su incredulidad sobre la reciente depreciación del yuan frente a una canasta de monedas, si se tenía en cuenta el fuerte crecimiento de la economía china y el elevado nivel de su balanza comercial.
Nadie como los países desarrollados están más interesados en una revaluación del yuan, lo que le permitiría a sus bienes ganar competitividad frente a las exportaciones chinas, cada vez más baratas por el costo de la mano de obra y el valor del yuan. En los últimos tres años, desde que el gobierno chino decidió dejar de indexar el yuan al dólar en 2005, este se ha apreciado en 21%, en promedio. Sin embargo, en julio pasado el gobierno chino decidió volver a indexar su moneda para ayudar a sus exportadores.
El gobierno chino, tenedor más de 768 mil millones de bonos del tesoro estadounidenses en marzo pasado, que componen la mayor parte de sus reservas internacionales de más de 2.27 billones de dólares y poseedor de 800 mil 500 millones de deuda de los Estados Unidos, está interesado en la estabilidad del dólar y exige a los gobiernos de los países desarrollados que garanticen una mayor estabilidad de las monedas de reserva, criticando la pérdida de valor del dólar respecto al euro, que solo en abril de 2008 llegó a cotizarse en 1.5987 dólares, lo que lo convierte en un aliado de Washington.
Aunque los europeos han minimizado los efectos de las dificultades financieras de Dubai, no se puede descartar una recaída más del sistema financiero internacional aún en proceso de reformar y la quiebra de nuevos bancos. A escasos días del fin de 2009, el euro que se ha venido fortaleciendo frente al dólar, deberá mantenerse alrededor de los 1.50 dólares y quizá incluso lo haga durante el primer semestre de 2010, si hacemos caso a la encuesta de la agencia Reuters, donde de 61 casas de cambio interrogadas 39 miraban al dólar alrededor de 1.50 dólares por euro en los próximos tres meses; pero 42 consideraban que pronto el euro debería superar esa barrera y llegar a los 1.65 dólares, convirtiéndose junto al oro que ha roto consecutivamente sus récord al terminar 2009 en la mejor opción de reserva de valor.
Pero ello ha hecho que las materias primas, cotizadas en dólares, recuperen su tendencia alcista en medio de un año donde el cambio climático y la falta de lluvias ha afectado las cosechas, profundizando la crisis alimentaria que había quedado en el olvido, luego de la agudización de la crisis financiera a mediados de 2008.
Recientemente, Kenneth Broux de Lloyds TSB Corporate Markets, señalaba que las estrategias de riesgo, es decir con mercados accionarios y de materias primas al alza, las inyecciones de liquidez de los bancos centrales y un mercado del empleo estadounidense engañoso, han alentado el alza del euro frente al dólar a corto plazo; pero muchos analistas estiman que esto no debería durar mucho, sí la recuperación económica estadounidense se confirma con los 170 mil millones de dólares que Obama destinará a crear nuevos empleos.
Parece no haber dudas de que 2010 será el año en que el euro confirme su supremacía sobre el dólar, el que seguirá sostenido por el gobierno de china para evitar perder parte del valor de sus reservas denominadas en dólares, por su alta inversión en bonos del tesoro. ¿Valdrá la pena seguir apostando todo a la recuperación de la economía estadounidense?

 

www.plazajuarez.com

www.libertas.com.mx

 http://www.zonaeconomica.com/jose-luis-ortiz-santillan

http://alainet.org/active/view_docs.php3

http://www.analitica.com/buscador/bprof.asp?orden=Jos%E9+Luis+Ortiz+Santill%E1n

http://www.eldiariodeyaracuy.com/index.php/opinion/43-opinion/26808-la-cumbre-del-g20-de-pittsburgh

 

 

 

Par jlos le 22 décembre, 2009 dans Análisis Económico de Coyuntura
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Siguiendo la Crisis…del 20 de Noviembre al 4 de Diciembre de 2009

La lección de Honduras

Viernes, 04 de Diciembre de 2009 00:53

NÚMEROS CLAROS

Finalmente hemos acudido a la consumación y legalización de un golpe de Estado. En una sesión inédita, donde florecía más el odio que el trabajo ético de los legisladores; los 128 parlamentarios hondureños escucharon los informes del ministerio público, de la comisión de los derechos humanos y de la corte de justicia, para finalmente votar la ratificación del decreto 141, que el 28 de junio separó a José Manuel Zelaya de su cargo de presidente de la República de Honduras, después que había sido expatriado por la fuerza militar, en pijama, hacia Costa Rica, por las bayonetas del ejército del que fuera su comandante y jefe, perdonándole la vida.
Sin el apoyo de su Partido Liberal, sin el apoyo de la Corte, de los diputados, de sus propios amigos en la suerte y menos del ejército, era imposible pensar que el congreso apoyara su restitución en el poder, que solo proclama su pueblo. Pero lo más inexplicable fue que Zelaya hubiera sido capaz de llevar a las instituciones civiles de su país, al ejército y a la propia comunidad internacional, a los límites de su capacidad para discernir en el marco del derecho, la razón de su restitución en el poder, como único medio para restablecer la legalidad democrática en Honduras.
Las elecciones del domingo pasado en Honduras, por si solas y bajo el golpe de Estado, con el presidente depuesto refugiado en la embajada de Brasil, donde probablemente permanezca hasta enero de 2010, no son ni serán suficientes para reestablecer el orden democrático interrumpido, menos aún, para hacer que Honduras vuelva a ser parte del concierto de naciones. La historia oscura de Honduras quedó escrita ayer al legalizarse el derrocamiento de Zelaya, ahora le corresponde a este hacer de ella la razón del derecho y luchar junto a su pueblo, que la ha apoyado incondicionalmente, por cambiar la oscuridad que la envuelve por el sol de la victoria.
Honduras ha sido una lección para Latinoamérica, una señal para seguir desconfiando del norte y darse cuenta que solo cuenta con la fuerza de sus pueblos, que aún está lejos el día en que se pueda sentar en una mesa con la América anglosajona del norte y hablar de igual a igual. Pero también, geopolíticamente está claro que a los Estados Unidos les interesa más fortalecer su presencia en la base de “Palmerola” en Honduras y su hegemonía en Centroamérica, que rehacer las relaciones con América Latina, que George Bush y su padre destruyeron, siguiendo los pasos de Regan.
No son exageradas las protestas de Brasil, Argentina, Venezuela, Ecuador y Bolivia por el uso de las bases colombianas por tropas de los Estados Unidos, no; evidentemente tienen razón. América Latina no debe tolerar más ser tratada como un conjunto de países de tercera, donde un país extrarregional de una manera u otra, mediante métodos militares o legales, es capaz de hacer caer un gobierno y poner a quien mejor sirve a sus intereses.
América Latina ahora está dividida, se alejan los aires de su integración regional y se van profundizando las diferencias entre los países con la experiencia de Honduras. Pero en medio de este sabor amargo, como aquel del 11 de septiembre de 1973 en Chile, surgen las condiciones para que los países encuentren su liderazgo, para impulsar su cohesión y hacer de ella un nuevo bloque regional, capaz de hacerse escuchar y respectar, obvio, con los países que quieran y puedan sumarse a este encuentro con la historia, después de doscientos años de independencia; la pregunta es saber si México estará ahí.
No se trata de un enfrentamiento ideológico el que vive hoy América Latina, pese a que se hable y hable, en ocasiones más de la cuenta en algunos países, del socialismo del siglo XXI, el cual no tiene forma ni contenido definido y seguramente adquirirá diversas formas en cada país y no será muy diferente al que socialistas franceses, italianos y españoles han practicado ya en Europa o quizá, en el mejor de los casos, a la organización de la sociedad sueca. Se trata de un enfrentamiento de intereses nacionales, regionales, con los intereses hegemónicos de un país que, en medio de su descomposición (véase el nivel de su deuda externa y pública actualmente) se resiste a perder su hegemonía regional en un continente que consideró suyo.

 

Honduras usada para fragmentar a Latinoamérica

Martes, 01 de Diciembre de 2009 00:35

Números Claros

Lo lamentable de las elecciones de Honduras, es que éstas no se hayan realizado en un contexto de estabilidad y legalidad democrática, que pudiera darles legitimidad en un Estado de derecho. Nadie que surja de un proceso electoral en medio de un golpe de Estado, bajo la tutela de quines rompieron el orden constitucional, será capaz de encaminar a Honduras hacia la democracia; pero de lo que sí ha sido capaz el golpe, es de poner fin al bipartidismo, al reinado del Partido Liberal y del Partido Nacional (conservador), y al surgimiento de una corriente nacionalista, el Frente de Resistencia Popular, que conformará un solo partido tarde o temprano y se hará con el poder.
La historia de los golpes de Estado en el pasado en América Latina, fueron diametralmente opuestos a lo que ha sucedido en Honduras, nunca hubo antes un presidente que sobreviviera a ellos, que fuera capaz de reunir el respaldo de la comunidad internacional  tras de él y su gobierno, como en el caso del presidente José Manuel Zelaya. Menos aún, que fuera capaz de organizar su regreso al país del que fuera deportado y hoy estuviera viviendo en una embajada rodeada por militares, no para pedir exilio, sino para luchar desde su país, pacíficamente, como lo ha señalado, por el restablecimiento del orden constitucional fragmentado. Lo que nos recuerda la epopeya de Juárez, quien jamás huyó del país.
Tampoco hubo antes, la experiencia de la comunidad internacional que respaldara y exigiera la restitución de un presidente derrocado; menos aún, la de un presidente depuesto que pretendiera luchar por la vía pacifica por su restitución, en medio de un golpe orquestado por una junta cívico-militar, que usara las argucias legales para ilegitimizarse; porque normalmente cuando se producía un golpe de Estado el presidente era apresado, juzgado, encancelado, fusilado, desaparecido o en el mejor de los casos exiliado y condenado al destierro.
Nada de esto que ha sucedido y está pasando en Honduras estaba escrito hasta hoy en la historia. Sin embargo, lo que si es claro, es que cuando nadie pensaba más en la vía armada para restablecer una democracia caída, Honduras abre la posibilidad del inicio de una revuelta social bajo las condiciones actuales, ante la incapacidad de las vías institucionales y diplomáticas para hacer valer el derecho sobre la fuerza.
Pero lo peor del caso de Honduras, es que éste ha sido el mejor instrumento para fragmentar de nuevo a América Latina y el Caribe, que sólo hace un año parecía avanzar hacia lo cohesión interna y a la integración regional en la Cumbre Iberoamericana del El Salvador en 2008 y hoy en Portugal está dividida, como lo está la opinión mundial.
Ahora de nuevo, América Latina está dividida: Colombia, Panamá, Costa Rica y Perú han decidido asociarse a las posiciones de los Estados Unidos de América (EUA), al margen de cualquier lógica política, oponiéndose a la razón que sustentan la Unión Europea, entre ellos Francia y España, Brasil, Argentina, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Chile, Uruguay, Surinam, Guyana, Nicaragua, El Salvador, Guatemala y México, quien ha decidido situarse del lado correcto de la historia y evitar ensuciar su nombre, su prestigio y liderazgo, asumiendo posiciones serviles, ajenas a las tradiciones mexicanas, como sucedió en Mar del Palta, Argentina, en 2005, durante la Cumbre de las Américas.
Es lamentable ver de nuevo fragmentada a Latinoamérica. No obstante, de esta fragmentación y de las que vengan, deberá irse fortaleciendo su estructura; depurándose su historia, de todos los oprobios que hoy nos avergüenzan de los gobernantes. Pero también, está sirviendo para que nuestros países sepan quines son los amigos y quienes quieren vernos de rodillas por los siglos de los siglos…

   

El desprecio de los tecnócratas

Viernes, 27 de Noviembre de 2009 00:54

Números Claros

No hace falta ser un Premio Nobel en economía para saber lo errado de las decisiones en política económica asumidas por el gobierno federal frente a la recesión de la economía y la incompetencia del secretario de Economía del ejecutivo. Miles de economistas que analizamos diariamente el comportamiento de la economía nacional y evaluamos la evolución de la economía global, no podemos estar equivocados, vivimos la crudeza de la realidad de millones de ciudadanos y compartimos las criticas sobre la conducción de la economía mexicana frente a la crisis hechas por Joseph Stiglitz. ¿Nos proscribirán por ese hecho y nos exiliarán por decir la verdad o quizá nos dirán que somos enemigos de México y seguidores de los lideres del « Eje del Mal »?
Francisco Gil Díaz, ex secretario de Hacienda, ha señalado que Joseph Stiglitz no tiene fundamentos para criticar la conducción de la economía mexicana frente a la crisis, pues en « unas cuantas horas en México lo convirtieron en experto instantáneo de nuestra realidad, una cualidad que le permitió recetarnos un análisis crítico »; en ese caso, se me prohibiría emitir opiniones sobre la economía estadounidense, responsable de esta crisis y sus desequilibrios, por no estar ahí y fundamentar mis criterios en los datos económicos de ese país, como millones de analista lo hacen.
Qué lamentable que durante los años ochentas del siglo pasado, cuando México estaba hundido en la peor de sus crisis y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), acudieron con sus análisis sobre nuestra economía nacional y sus propuestas de política económica, resumidas en sus programas de ajuste y estabilización que saquearon nuestro país, no hubiera Gil Días, y el resto de los que han descalificado a Stiglitz (innombrables para no hacerles el favor de publicar sus nombres) criticado esos programas que se implantaron entonces como condición para recibir ayuda financiera; qué lamentable que ni antes ni después estas vacas sagradas de la burocracia que han dirigido nuestro país durante años, no hayan hecho críticas ni señalamientos a los funcionarios del FM y del BM por sus apreciaciones sobre el manejo de la economía.
No cabe duda que los cambios que se están operando en el mundo están dejando en la oscuridad del conocimiento a muchos de estos burócratas, que han sido capaces de evolucionar en la historia, pero en la historia política del país, para mutar de color y pasar del rojo al azul, adecuándose a los tiempos políticos; pero en cambio han sido incapaces de interpretar los cambios en el pensamiento económico y entender la realidad del mundo económico actual; si no fuera así, entenderían la certeza de los comentarios de Paul Krugman y Joseph Stiglitz, su preocupación por la profundización y prolongación de la crisis económica actual.
Más allá del nacionalismo de algunos funcionarios públicos, la realidad es aplastante, ahí está la Ley de Ingresos de la Federación para 2010 publicada, con su proyección de 3 billones 176 mil 332 millones de pesos, superiores en 3 mil 972 millones al propuesto por el presidente el 8 de septiembre pasado, integrado por un aumento en la deuda de 380 mil millones de pesos; un aumento en la tasa del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para situarlo en 16%, que permitirá recaudar 488 mil 555 millones de pesos; un Impuesto sobre la Renta (ISR) aumentado del 28 al 30%, que aportará una recaudación de 640 mil 875 millones de pesos e implicarán una reducción en nuestros ingresos y una contracción en nuestro consumo; un Impuesto Empresarial a Tasa Única que otorgará una recaudación de 53 mil 195 millones de pesos; un Impuesto Especial para la Producción y Servicios (IEPS) que aportará 50 mil 57 millones de pesos más, que terminarán reduciendo las posibilidades de inversión de las empresas y de incremento de la demanda agregada de la economía y, por tanto, la creación de nuevos empleos, aumentando el desempleo; etcétera, etcétera, etcétera…lo que al final va a permitir que la Recaudación Federal Participable (RPF) llegue a 1 billón 655 mil 462 millones de pesos, pero suficientes para engrosar las arcas de los estados y sin candados para ejercer la inmensa mayoría de los recursos.
Todo ello, en contra de la lógica económica, de las recomendaciones del FMI y del propio Grupo de los 20 (G20) al que pertenece México, que han insistido en recomendar el mantener vigentes las medidas para reactivar la economía. Así que de nada vale que los premios Nobel, Paul Krugman y Joseph Stiglitz, estén preocupados por una nueva crisis, si en México las autoridades los descalifican de antemano y han apostado todo a la reactivación de la economía estadounidense, sin considerar que la crisis puede profundizarse y la tempestad económica puede aún ser peor.

   

De la cifras frías a la realidad de la crisis

Lunes, 23 de Noviembre de 2009 23:55

Números Claros

Todos hemos escuchado los gritos de euforia sobre el fin de la recesión. El ciudadano común del país ha escuchado a través de los diferentes medios que la economía mexicana finalmente había salido de la recesión, después que el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) anunciara que creció en 2.93% en el tercer trimestre de este año.
Pero nadie explicó el significado del resultado de este índice; nadie ahondó más allá para decir que se trataba del crecimiento experimentado por la economía en el tercer trimestre, respecto al trimestre anterior, el segundo; trimestre que recoge el comportamiento de la economía en los meses de verano que tradicionalmente muestran una mayor actividad económica, que comparado con un segundo trimestre con uno de los perores desempeños de la economía, muestra obviamente un crecimiento.
Pero nadie dijo que la economía en el tercer trimestre de 2009, había caído en 6.2%, respecto al mismo trimestre de 2008, en términos promedio anuales, como normalmente se ha venido haciendo. La idea era lazar un mensaje optimista a los ciudadanos, sin tener que mentir y se logró; todos piensan que el Producto Interno Bruto (PIB), al concluir el terceto trimestre creció en 2.93%, pero nadie ha reflexionado que no se trata de un crecimiento anual, sino que se refiere a su crecimiento respecto al trimestre anterior.
La crisis económica internacional y la recesión que enfrenta México, se ve mejor en las cifras del desempleo. Los recientes datos oficiales al respecto indican que la tasa de desempleo habría subido a 6.5% en octubre, en promedio anual, respecto al 6.41% de septiembre; revelando que de los 46.8 millones de mexicanos en edad y condiciones de trabajar, que conforman la Población Económicamente Activa (PEA), estaban ocupados 43.9 millones al momento de levantar la encuesta sobre desempleo, la cual indicó que solo 2.9 millones de personas carecían de empleo en ese momento, 3.8 millones si se habla de subocupada, es decir personas que trabajan menos de 35 horas a la semana por causas involuntarias y están en busca de un empleo.
Pero sí se considera la tasa de condiciones criticas de ocupación (TCCO), la parte de la población ocupada que se encuentra trabajando menos de 35 horas a la semana por razones de mercado, más la que trabaja más de 35 horas semanales con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo y la que labora más de 48 horas semanales ganando hasta dos salarios mínimos, resulta que ésta se vuelve inocultable y reveladora, y es mejor no hablar ni citarla por ahora. Solo en el segundo trimestre de este año la TCCO fue de 12.77% y si consideramos la tasa de ocupación en el sector informal, ésta llegó a más del 28.12%.
Así que lejos de echar las campanas a vuelo por la recuperación económica, se hace necesario enfrentar las crudas cifras del impacto de la crisis económica sobre la economía, las del desempleo real y lacerante, que están divorciadas de la frialdad de un muestreo aleatorio que no refleja la realidad de millones de mexicanos que hoy carecen de empleo y están al margen de las encuestas, sin ingresos mínimos para subsistir. Pero el problema no es el desempleo en si mismo, sino que este es una fuente que puede alimentar el crimen organizado y la inconformidad social.
Lejos de la frivolidad del ambiente de ejercer el poder, hace falta responsabilidad social para buscar, de manera colegiada, entre los mejores economistas del país, las vías de solución a los problemas que la crisis internacional le está imponiendo a México; es el momento de buscar una propuesta nacional de salida a la crisis, más allá de una reforma tributaria aislada o de una reforma laboral, que deje intacta la política económica actual y mantenga sin estrategia de desarrollo a largo plazo al país.

   

Los errores: Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, desenmascara lo que sabemos

Viernes, 20 de Noviembre de 2009 23:53

NÚMEROS CLAROS

No han sido los intereses en México y los ciudadanos, en medio de la crisis, los que han prevalecido en la discusión política en el Congreso. La transición a la democracia en México ha transitado hacia la independencia de los estados con la aprobación de la Ley de Ingresos y el Presupuesto para el 2010.
De este ejercicio, los estados han salido fortalecidos y aquellos que aportan más al Fondo General de Participaciones Federales, como Nuevo León, ahora tienen el derecho a exigir, respecto a aquellos que viven de las participaciones federales y han hecho del presupuesto un botín político, una forma de vida parasitaria.
Está de más señalar cuáles son los estados, obviamente no es Chiapas, estado que aporta más del 85% de la energía que consume el país; o Tabasco, estado que ha aportado la riqueza petrolera que han lapidado los gobiernos en los últimos años sin ninguna estratégica de desarrollo para el país.
Ahora, los gobernadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) saben bien lo que significa no tener acceso a los recursos financieros del gobierno federal, pero también lo saben los del Partido Acción Nacional (PAN), quizá por eso han caído los candados en el ejercicio del presupuesto en las negociaciones del Presupuesto 2010, como un mutuo acuerdo para disponer de recursos sin tener que tocar puertas, dejando de lado los objetivos de desarrollo de un Estado Federado para el cual no hay una política de Estado ni una estratégica de desarrollo trazada, sino la improvisación de la coyuntura y las prioridades del partido que gobierna, jamás las de los ciudadanos, sin empleo ni ingresos ni la planeación del uso de los recursos escasos como el petróleo, en proceso de agotamiento, pero cuyos precios sirven para cuadrar un presupuesto, aunque no se tenga.
De nada sirvieron las protestas de los empresarios y los ciudadanos para detener la propuesta de política económica para 2010, que en medio de la recesión, nada tiene de reactivación de la economía y sí la apuesta a la recuperación de la economía estadounidense, al incremento de las exportaciones mexicanas a sus mercados y la consecuente esperanza de que las empresas, en esa lógica, aumenten la contratación de trabajadores, reduzcan el desempleo e incrementen los ingresos de los hogares. Es decir, el gobierno de México apuesta a que su vecino haga el trabajo que le corresponde hacer. Esto escribía la noche del miércoles 18 de noviembre.
La mañana del jueves 19 de noviembre todos leíamos lo que el Premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz, decía sobre la conducción de la economía mexicana y en realidad ya lo sabíamos, lo hemos expresado a través de este medio y la Revista Libertas, sobre lo erróneo de la política económica asumida por el gobierno para hacerle frente a la crisis, pero quizá a Joseph Stiglitz lo escuchen y hagan caso a sus recomendaciones, por algo le fue otorgado el Nobel y el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, le encargó coordinar una comisión para establecer otros mecanismos de evaluación del desempeño económico, que no sea el PIB, del cual cada día surgen más dudas.
Joseph Stiglitz ha sido claro sobre la suerte de México: « Las estadísticas de crecimiento han sido muy débiles y pesimistas para este país; la combinación de una recuperación muy débil para Estados Unidos y una política fiscal que no estimule la economía mexicana es preocupante »; « los aumentos en los impuestos tendrán un efecto muy negativo en la economía »; para minimizar los efectos negativos de la crisis era necesaria « la inversión en tecnología, educación e infraestructura ayudará a estimular el desarrollo y crecimiento de la economía a corto y largo plazos »; « la posición de México ante la crisis es inusual, no tiene un fuerte estímulo, es relativamente débil el estímulo »; « mucha gente espera que la recuperación de Estados Unidos sea la estrategia, pero México necesita una alternativa », la que no tiene; mientras que la crisis sigue pues « no hemos arreglado el sistema, no hemos hecho casi nada…la verdadera preocupación es que se ha vuelto peor, con grandes fallas y grandes malos resultados » y « para 2010 veremos cierto crecimiento, pero no tan robusto como para decir que se acabaron los problemas ».
Stiglitz asevera que « la verdadera preocupación es 2011, cuando el estímulo llega a su fin. Las apuestas son que continuarán los problemas importantes, pues la recuperación no será de valor, con la forma de una « V », sino como una raíz cuadrada, una bajada drástica y después un repunte, luego un periodo extenso muy parejo, en el que no se crecerá lo suficiente para restaurar la economía y recuperar el empleo completo en un momento breve ». Entonces ¿por qué la alegría con la cifras del PIB en el tercer trimestre y no hacer nada?
Pues según él, el sector financiero tiene muchos problemas todavía y si continúa el desempleo habrá más problemas en los mercados financieros y la única fuente de crecimiento real está en Asia, en la cual está China y a donde México envía sólo el 1% de sus exportaciones.
Stiglitz ha sentenciado que México debería estar preocupado, pues todo ello representa un problema debido a los vínculos económicos con Estados Unidos y porque cuando ese país se encuentra débil, México ha sufrido siempre; y ahora el desempeño de México ha sido uno de los peores del mundo.
Pero como lo dijera el general romano Julio César, al cruzar el río Rubicón con sus legiones para conquistar Roma, la suerte está echada; el presidente Calderón ha obtenido la aprobación de su propuesta de política económica para 2010, al aprobarla el Congreso y los gobernadores su Presupuesto de Egresos de la Federación a la medida de sus necesidades, de cara a las elecciones en 10 de los estados en 2010 y las de 2012, olvidando que 2010 es el bicentenario de la independencia y el centenario de la revolución y que los ciclos pueden ser fatales si aumenta el desempleo, el hambre y la miseria

Par jlos le 22 décembre, 2009 dans Análisis Económico de Coyuntura
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