Incrementar los impuestos no es la vía para estimular el crecimiento económico y la generación de empleo, solo la mejor manera de profundizar la recesión y los efectos negativos de la crisis económica internacional sobre la economía mexicana. Justificar el incremento de 2% en los impuestos como una medida inexorable para combatir la pobreza, solo tiene el propósito político, frente a la próximas elecciones, de presentar ante los ciudadanos a la oposición como la responsable del deterioro de su bienestar y del aumento de la pobreza, pues la propuesta no tiene lógica dentro de la política económica para reactivar la economía bajo las condiciones actuales, salvo si se propusiera gravar las fortunas y los altos ingresos superiores a los 70 mil pesos de miles de funcionarios y ejecutivos y no es el caso.
Por si hiciera falta que alguien con notoriedad y prestigio lo señalara, Carlos Slim ha venido hablando de la necesidad de invertir en infraestructura y lo acaba de reafirmar en León, Guanajuato, el miércoles pasado, al decir que para salir del marasmo en que México ha estado hundido en los últimos 27 años, con crecimiento nulo o bajo, es necesario realizar inversiones de entre 500 mil y 600 mil millones de pesos anuales en infraestructura, equivalente al 6% del Producto Interno Bruto (PIB), con lo que se podría impulsar el crecimiento económico y generar empleos; pero para ello es necesario, y todo economista lo sabe, bajar las tasas de interés y los impuestos, bajo las actuales condiciones que la crisis económica internacional le ha impuesto a la economía mexicana.
Cualquier ciudadano entiende que si tiene 100 pesos al mes y de ellos debe pagar la alimentación de su familia, 30 pesos; los pasajes del transporte urbano, 20 pesos; la colegiatura de sus hijos, 30 pesos; comprar ropa, 10 pesos, y esparcimiento, 10 pesos. Pero sí ahora aumenta el Impuesto Sobre la Renta (ISR) en dos puntos porcentuales, su salario se verá reducido en 2 pesos; pero si los productos que compra aumentan su precio en un 2%, debido al aumento del impuesto sobre el consumo y 2% por el aumento del ISR, entonces además deberá pagar 4 pesos más por todo lo que compra, con ello sus ingresos habrán perdido 6 pesos, 4 por el aumento del ISR y 2 debido al aumento del impuesto sobre el consumo, que se reflejará en mayor inflación, pues ningún empresario estará dispuesto a mantener los precios estables, sino que verá como incorporar el aumento de los impuestos en ellos. Obviamente, esto no puede estimular la economía de ningún país hoy.
Evidentemente, el situar el precio del petróleo en 54 dólares el barril, reduce la posibilidad de ingresos mayores tributarios y no tributarios, dentro de la propuesta del paquete económico 2010 del ejecutivo y 3 ó 4 dólares más en su precio, de manera lineal, podría significar un incremento de ingresos de entre 21 mil y 28 mil millones de pesos adicionales, tal como lo propone el diputado del PT, Mario di Constancio, a quien conozco y confío en su franqueza, solo habría que preguntarnos sí México tiene hoy y tendrá en 2010 suficiente petróleo para vender en los mercados internacionales.
En la búsqueda de aumentar los ingresos y tapar el famoso boquete fiscal, una propuesta que recoge hoy las aspiraciones de millones de mexicanos, es poner punto final a los “partidos políticos-empresas”, corporaciones familiares y de amigos; entes que han dejado de ser de interés público, para convertirse en el mejor negocio para enriquecerse, garantizar estabilidad de ingresos permanentes, prestigio y poder a una casta de hombres y mujeres, que van de partido en partido, no según su ideología y principios, sino según sus intereses.
Por eso es que la propuesta del presidente del PAN, César Nava, de reducir en un 50% el financiamiento a los partidos, abre el debate de la reforma política que requiere el país para modernizar su sistema político y económico, además de contar con la simpatía de millones de mexicanos, los cuales no ven cambios en su realidad diaria pese a los cambios políticos entre los legisladores, presidentes municipales, gobernadores y presidente de la República, a quienes vemos mejorar su estatus social y nivel de vida inexorable e inexplicablemente, sin contar con instrumentos, como la revocación de mandato, para sancionar a quienes engañan con promesas de campaña y no cumplen, cuyas políticas profundizan su inestabilidad y pobreza, al perder empleos y reducir sus ingresos.
La crisis está cambiando al mundo
Lunes, 05 de Octubre de 2009 22:40
Números Claros
José Luis Ortiz Santillán
Las crisis económicas no son iguales y tienen efectos distintos. Los tiempos están cambiando y requieren que los países y sus instituciones se adapten. En efecto, la crisis económica que vivió México en 1995, surgida en sus entrañas, no tienen comparación con la que vive hoy la economía nacional y requiere nuevas medicinas, es el reflejo de su dependencia de la economía de los Estados Unidos de América (EUA), donde se ha generado la actual crisis económica internacional, que sacude a todo el planeta con diferente intensidad.
El estallido de la crisis refleja que las condiciones en que se desarrolla la economía mundial hoy son obsoletas y están frenando su desarrollo, es la temperatura de un enfermo, haciendo impostergables los cambios en el funcionamiento de la economía de mercado, para pasar a una etapa superior de desarrollo de la economía capitalista mundial, en la cual el Estado está llamado a jugar una función reguladora del mercado.
Así lo muestra la reciente reunión del Grupo de los 7 (G7), que agrupa a los países más ricos (Alemania, Canadá, EUA, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón) y que durante años controló los destinos de la economía mundial. Fundado en 1976, el G7 reunido este fin de semana en Turquía se cuestiona su existencia; ha perdido su influencia para dirigir los asuntos económicos del planeta, con protagonismo de los países emergentes que los acompañan dentro del Grupo de los 20 (G20).
La ausencia en las cumbres del G7 de países como China, la India y Brasil, que se han constituido en la locomotora del crecimiento mundial en medio de la crisis, muestra que los antiguas países ricos hoy son incapaces de resolver solos los problemas del mundo; necesitan llegar a cuerdos cruciales con países como China, cuyo crecimiento y política monetaria están rompiendo la espina dorsal de la economía vieja economía capitalista, al mejorar la calidad de sus productos, reducir sus costos y sus precios, con un yuan por debajo de su valor real, aniquila a sus competidores.
A la vez, mientras México solicitaba en abril un préstamo por 47 mil millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI), Brasil se convertía ayer lunes en acreedor del FMI por primera vez en la historia, al comprarle bonos por 10 mil millones de dólares, mostrando que su economía no solo ha resistido a la crisis, sino que sigue creciendo y es una de las principales del mundo. Recordemos que los países del BRIC (Brasil, Rusia, India, China) acordaron comprar bonos del FMI por 80 mil millones de dólares, 50 mil China y 10 mil millones cada uno del resto de países.
Todo está cambiando, el FMI surgido en 1944 de la convención de la Organización de las naciones Unidas (ONU) de Bretton Woods, New Hampshire, EUA; antes de la crisis económica era un cadáver sin ninguna utilidad económica, para un viejo sistema capitalista que estaba entorpeciendo el desarrollo de la economía mundial. Ahora el FMI ha sido revivido por el G20, recapitalizado, ha encontrado una nueva función.
Dominique Strauss-Kahn, su director General, un socialista francés, le ha dado un nuevo soplo de vida, no solo ha señalado que la crisis podría ser superada hasta dentro de un año y solicitado que los gobiernos mantengan su programas anticrisis de estimulo al crecimiento, sino que la semana pasada en el informe anual del FMI sobre las Perspectivas Económicas del Mundo 2009, se publicaron las cifras sobre las perdidas probables de los bancos con la crisis, ganándose la credibilidad, pues lejos de maquillar la situación de las economías desarrolladas y su sistema financiero, está poniendo al descubierto su realidad, señalando que México será el país más afectado por la crisis, al desplomarse su economía en 7.3% en 2009.
Pero el gobierno de México no ve la realidad, ve con escepticismo las recomendaciones de estimular el consumo para superar la crisis y prefiere continuar con su política antiinflacionaria, aumentar impuestos y restringir el consumo, la inversión y el crecimiento; mientras sigue con reservas y menosprecio las ofertas hechas por el presidente de Brasil en 2007, Luiz Inácio Lula da Silva, en su visita a México y las de este año realizadas durante la visita del presidente de México, de trabajar juntos por la integración de América Latina y el Caribe, de firmar una alianza estratégica y hacer de PEMEX y PETROBRAS una gran empresa multinacional, de unir esfuerzos para superar la crisis y la pobreza en el continente, lo que nos hace ver como si esperamos un milagro que nos una de una vez por todas con Canadá y los EUA; mientras México fortalece sus relaciones con Colombia, como si pesara en la economías mundial, el comercio regional, dentro del continente y el mundo.
La Cumbre del G20 de Pittsburg
Lunes, 28 de Septiembre de 2009 22:35
NÚMEROS CLAROS
José Luis Ortiz Santillán
Aunque hay ciertos gobiernos de algunos países que no lo entienden así, y no digo nombres para no caer en la tentación del llamado de Denise Dresser, y prefieren poner en práctica su propia lógica para hacer frente a la crisis económica internacional; lo cierto es que la globalización de la economía mundial ha puesto a las empresas y a las economías nacionales bajo una mutua interdependencia, lo que las está obligando a coordinar sus acciones para evitar los daños colaterales (de rebote) de medidas adoptadas unilateralmente.
Es por eso razón, que los países ricos del Grupo de los 8 (G8), han decidido discutir las medidas que deben adoptarse a nivel mundial para detener y refundar al capitalista dentro de un grupo de países más amplio. Pero el Grupo de los 20 (G20) no es una institución internacional como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Banco Mundial (BM) o el Fondo Monetario Internacional, nacidos de la convención de la ONU en Bretton Woods, New Hampshire, Estados Unidos de América (EUA) en julio de 1944, es solo un foro que reúne a los jefes de Estado de los países más poderosos del planeta para discutir cuestiones claves de la economía global; por lo cual sus cumbres excluyen a la inmensa mayoría de países del mundo.
Además de los países del G8, Alemania, Canadá, Estados Unidos de América (EUA), Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia, participan Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, India, Indonesia, México, República de Corea, Sudáfrica y Turquía. Argentina, Brasil y México por América Latina, aunque han sido incapaces de asumir su responsabilidad como representantes de los países de América Latina y el Caribe en ese foro, de definir una estrategia común, de convocar cumbres latinoamericanas previas a las del G20 para concertar acuerdos y darles voz, de demostrar en la práctica su liderazgo y su interés por impulsar la integración económica, política y social de los países latinoamericanos; tal como lo hacen los países europeos, que no han escatimado esfuerzos para buscar consensos y asumir una postura más sólida como bloque regional en cada cumbre del G20.
Pero el G20 sigue despreciando al mundo y pretende reformar al capitalismo y diseñar un nuevo orden internacional a espaldas de la mayoría de los países del planeta, se ha atribuido el derecho a decidir por todos los países y pueblos; por esta razón, antes de la última reunión del G8 en Aquila, Italia, el presidente de la Asamblea General de la ONU, el nicaragüense Miguel d’Escoto Brockmann, convocó a la Conferencia de las naciones unidas sobre la crisis financiera y económica mundial y sus efectos sobre el desarrollo », del 24 al 26 de junio de 2009; señalando que « Tenemos la oportunidad histórica y la responsabilidad colectiva de dar una nueva estabilidad y sostenibilidad al orden económico y financiero internacional ».
Pero lamentablemente, a esta conferencia que debió reunir más de 140 lideres mundiales, sólo acudieron menos de una decena de ellos, de América Latina sólo acudieron los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y Bolivia, Evo Morales, todos los demás despreciaron esta oportunidad para comenzar a redefinir un nuevo orden mundial y enviaron representantes de segunda; y aunque la reunión adoptó propuestas para reformar al sistema financiero mundial, los EUA la descalificaron y señalaron que el organismo no tenía autoridad para ordenar cambios, así el G20 ha suplantado a la ONU, que de pronto se ha convertido en un organismo sin poder, que también debe ser reformada junto a sus Consejo de Seguridad, tal como lo han demandado la semana pasada diversos jefes de Estado que participan en la 64ª Asamblea General de la ONU.
El 27 de marzo, la ministra suiza de economía, Doris Leuthard, señalaba « nosotros hemos constatado que debemos encontrar nuevas posibilidades de llevar una discusión sobre la crisis…debemos propiciar esa posibilidad, pues el G20 no es una solución apropiada…tenemos necesidad de una solución más democrática, una plataforma más amplia de colaboración puede ser en colaboración con las Naciones Unidas…pues el G20 no es un organismo internacional que pueda decidir sobre la nueva arquitectura financiera y de soluciones a los problemas económicos que afectan al mundo actualmente, pues no agrupa más que 20 países, por lo que tales problemas deben ser tratados a nivel de los organismos internacionales »; no obstante, nadie mueve un dedo para ello, sino como explicar el fracaso de la conferencia de la ONU.
En Pittsburgh, el 25 de septiembre, los gobiernos del G20 se comprometieron a cooperar para administrar la transición hacia un modelo más equilibrado de crecimiento mundial, a lanzar una estrategia que defina las políticas y la manera en la cual actuarán conjuntamente para lograr un crecimiento mundial fuerte, durable y equilibrado; es decir, se comprometieron a concertar sus acciones para reactivar la economía mundial; para lo cual adoptaron las recomendaciones del Consejo de Estabilidad Financiera para reforzar el sistema financiero mundial, pero no fueron capaces de llegar a acuerdos radicales para comenzar a redefinir el nuevo orden económico mundial, más preocupados por salir de la crisis que por reformar el mundo capitalista a espaldas de la mayoría de los países del mundo.
En Busca de un Nuevo Orden Mundial en la ONU y el G20
Jueves, 24 de Septiembre de 2009 23:11
La crisis económica internacional, al igual que la crisis alimentaria y ecológica mundial, expresión del calentamiento global del planeta, producto del desarrollo industrial sin control, son la manifestación de que las actuales condiciones en que se desarrolla el hombre en el planeta, han entrado en contradicción con las estructuras actuales de la economía mundial y el funcionamiento de los mercados, haciendo impostergable un nuevo orden mundial.
A diferencia del pasado, el desarrollo científico técnico, la liberalización de la economía mundial, la desregulación de los mercados financieros, que ha estado detrás de la crisis económica actual, el regionalismo comercial y la integración regional, que han caracterizado la globalización de la economía, fase actual del proceso de internacionalización de las economías nacionales, indica que este nuevo orden mundial no puede ser diseñado por un puñado de países agrupados en el Grupo de las 20 (G20), ni por los países ricos con representación permanente en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sino por todos los países del planeta.
Esta semana, como lo señalamos en esta columna el martes, es crucial para comenzar a materializar las propuestas. A espaldas del mundo, los países del G20 van a tratar de avanzar en sus propuestas, no solo para hacer frente a la crisis, sino en el diseño de un nuevo orden económico, político y social mundial. A la ONU le corresponde garantizar la preservación del planeta y la vida en él, poner fin a las guerras, al armamentismo y a la destrucción de la riqueza, a través de las crisis económicas cíclicas, expresión de las contradicciones existentes dentro de un sistema económico actual que requiere ajustes inaplazables, antes de ceder ante uno mejor que lo remplace, tal como lo hizo el capitalismo al remplazar al feudalismo en la edad media. Pero hacerlo dependerá de todos los países y no de unos cuantos.
El miércoles iniciaron los debates en la 64ª Asamblea General de la ONU, con las intervenciones de más de 120 mandatarios, que han marcado el inicio de las discusiones en torno a la necesidad de un nuevo orden mundial, donde el Secretario General, Ban Ki-Moon, al inaugurarla hizo un llamado a luchar contra el calentamiento global, la pobreza y el desarme nuclear; todos ellos manifestaciones del desarrollo desigual del planeta, expresando que « si alguna vez hubo un momento para actuar con un espíritu de renovado multilateralismo, un momento para crear unas Naciones Unidas de genuina acción colectiva, es ahora ».
El presidente de los Estados Unidos, Barak Obama, señaló en su intervención que « ningún orden mundial, que eleve una nación por encima de otros podrá tener éxito » y convocó a construir nuevas coaliciones, subrayando que todas las naciones tienen derechos y responsabilidades que atender; pues « ha llegado la hora de que el mundo se mueva en una nueva dirección; debemos abrazar una nueva era de compromiso basada en el interés mutuo y el respeto mutuo…hemos llegado a un momento crucial. Estados Unidos está listo para comenzar un nuevo capítulo de cooperación internacional, uno que reconozca los derechos y responsabilidades de todas las naciones », subrayó; propuestas que de materializarse podrían constituir la base del nuevo orden mundial, sí dejan la retórica.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, como primero orado hizo un llamado para establecer un nuevo orden mundial, sostenible, donde prevalezca un mundo más justo, multipolar y poniendo en practica la integración, destacando que « sesenta años después, el mundo no puede regirse por las mismas normas y valores dictadas tras la segunda guerra mundial », exhortó a construir un nuevo orden mundial subrayando que es un imperativo político y moral; expresando que la crisis económica mundial, es la crisis de los grandes dogmas, pues era absurdo pretender que los mercados puedan autorregularse sin la intervención del Estado, como se había pretendido.
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, el miércoles, en vísperas de la cumbre de Pittsburgh del Grupo de los 20 (G20), manifestaba su determinación a poner fin a los paraísos fiscales y a los bonos que cobran los banqueros. Pero Sarkozy, lejos de pensar que el fin de la crisis económica ha llegado, él ha señalado que Francia no saldrá de la crisis sino hasta el momento en que el desempleo comience a bajar; lo cual es una justa apreciación, pues cómo se puede decir que el fin de la crisis económica ha llegado cuando el desempleo sigue aumentando y los ingresos de los hogares van en picada, solo por que los indicadores de los mercados financieros muestran signos de recuperación o porque algunos sectores muestran signos de recuperación en los EUA.
Nicolas Sarkozy, ha dicho que « no habrá más paraísos fiscales y en Pittsburgh una de las propuestas, es que desde el primer trimestre del año próximo, se apliquen sanciones sobre las plazas, sobre los países que no respeten las reglas en la materia », añadiendo que « los paraísos fiscales, el secreto bancario se acaba » para siempre.
De este modo, las sesiones de la 64ª Asamblea General del ONU y las intervenciones en el Consejo de Seguridad de la ONU de ayer jueves, han estado marcadas por la necesidad de reformar, no solo al mundo capitalista, sino también a las instituciones globales, para comenzar a crear un nuevo orden mundial, en medio del inicio del la Cumbre del G20 que inició ayer, con el animo de poner en marcha nuevas reglas que regulen los mercados financieros internacionales y reformen la economía capitalista hundida en la peor crisis después de 1929, que marcó el rumbo del capitalismo actual.
Lula ha señalado en la ONU que « libertad absoluta para los capitales, incapaces de luchar contra la pobreza y la desigualdad », sería un grave error que « la historia no nos perdonaría »" si no se le hace frente a la crisis económica global y exigió reformas al Consejo de Seguridad de la ONU, al igual que la mayoría de los mandatarios de los países no desarrollados.
Pittsburgh: tratando de fijar un nuevo orden y México perdido
Lunes, 21 de Septiembre de 2009 22:21
Números Claros
José Luis Ortiz Santillán
Esta semana se llevará a cabo la cumbre del Grupo de los 20 (G20) de Pittsburgh, en los Estados Unidos de América (EUA) y ella conducirá sucesivamente a la cumbre sobre el cambio climático. Lamentablemente, de poco han servidos las cumbres anteriores del G20 en Washington y Londres, nada ha cambiado desde que inició la crisis, pues los países mas desarrollados del planeta han sido incapaces de avanzar en las reformas que reclama el sistema capitalista, muy anticuado en su funcionamiento para vivir en el mundo globalizado actual.
Su arrogancia ha sido tal, que depreciaron debatir sobre la crisis y las reformas en un foro que la organización de las Naciones Unidas (ONU) abrió hacer dos meses, decidiendo seguir rediseñando la economía mundial a espaldas de la mayoría de los países, dibujando un nuevo orden económico internacional sin considerar los puntos de vista de los países de menor desarrollo.
Hasta hoy, lo único en lo que se han avanzado es en el consenso de concertar las políticas de reactivación de la economía, aún cuando México tenga su propia estrategia para hacerle frente a la crisis aumentando los impuestos y el desempleo, pensando quizá que le toca a los EUA reactivas su consumo interno para que se incrementen las comparas de productos mexicanos o quizá, que corresponde al gobierno de Obama crear los empleos que requieren los millones de mexicanos desempleados.
Casi se ha cumplido la profecía del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, cuando hace una año señalaba que « el corazón del capitalismo mundial ha sido alcanzado, con la perspectiva, de que si no hacemos nada, se producirá una desconexión duradera del crecimiento de los países de la OCDE con el de los países emergentes, por ahora menos afectados »; los resultados de China y Brasil están mostrando la solidez de sus economías.
Sarkozy ha sido uno de los lideres mundiales más activos y decididos a reformar el capitalismo, él había señalado antes de la cumbre de Londres que la crisis era muy grave como para hacer una cumbre para nada; él fue quien señaló en la ONU la necesidad de realizar una cumbre internacional para reconstruir un capitalismo regulado e impulsar un nuevo Bretton Woods para crear el « capitalismo del siglo XXI », aunque fue incapaz de movilizarse para hacerlo real y la cumbre convocada se diluyó sin pena ni gloria; él señalaba el 25 de marzo, antes de la cumbre de Londres que « yo no me asociaré a una cumbre que decidirá nada decidir…la cumbre de Londres no debe ser una cumbre técnica sino una cumbre política ».
Ahora Angela Merkel y Nicolás Sarkozy parecen ser los más lucidos sobre la necesidad de concretar las reformas al capitalismo y hacer que las cumbres dejen de ser solo encuentros para fotos. Sarkozy ha logrado el consenso en torno a su propuesta de regulación de los bonos a los banqueros. Así la agenda estará marcada por el debate en torno a mantener los planes de estímulo, concretar la reforma financiera, los límites a los bonos de los banqueros y condenar al proteccionismo, alardeando de la necesidad del libre comercio para enfrentar la crisis cuando los EUA han impuesto restricciones a las importaciones de neumáticos chinos y siguen atascadas las negociaciones de la Ronda de Doha sobre liberalización del comercio mundial.
Algo relevante de esta crisis es que para evitar una nueva deriva de la economía estadounidense, la Reserva federal podría atribuirse el derecho de supervisar los bonos a los banqueros y el control sistemático a las remuneraciones de las 25 instituciones financieras más importantes de ese país. Algo tenía que pasar en el país que generó esta crisis, ojale México pudiera aprender algo y en la cumbre Pittsburgh, sus socios le digan que no se puede ir en contra de las recomendaciones hechas por ellos, por los organismos internacionales (FMI, OCDE, CEPAL, etc.), ni en contra de la lógica económica que han impulsado.
Pues contrariamente a lo que dice la publicidad oficial sobre la propuesta de paquete económico 2010, de aprobarse sin cambios, veríamos profundizar la pobreza en todos los sectores de la sociedad, incluso en la clase media, al reducir los ingresos de los hogares y aumentar aún más el desempleo; al reducirse la capacidad de inversión de las empresas y de generación de nuevos empleos, al verse obligadas a pagar más impuestos y vender menos, producto de la reducción del consumo de los hogares, debido a la reducción de sus ingresos por falta de empleo y el aumento de los precios, como reacción inmediata al aumento del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y al Consumo (IVA).
Por esta razón, algo que deben tener en cuenta los legisladores al discutir la política económica para 2010, es que si quieren reactivar la economía y generar empleos, México debe asumir su responsabilidad como país y no esperar a que mejore la situación económica de los EUA para que la nuestra de signos de vida; pues no es el gobierno de los EUA quien debe reactivar su consumo interno para curar los males de la economía mexicana y general empleos para los mexicanos, el gobierno nacional tiene la responsabilidad de hacerlo y buscar la vía del crecimiento independiente de la economía.
Ojala que en Pittsburgh, alguien le pueda decir al presidente Calderón que una política destinada a reactivar la economía y generar empleos productivos, necesita de la puesta en práctica de una política monetaria expansiva, capaz de bajar los tipos de interés, aumentar el nivel de la inversión y del consumo interno; que en el estricto sentido keynesiano de las medidas adoptadas, debe conducir a un aumento de la producción y del empleo, haciendo que en el coto plazo los precios se mantengan estables.
Lo que apoyado con un aumento de gasto público, a través de obras de infraestructura, y una reducción de los impuestos, fortalecería el crecimiento de la economía y la generación de empleo; que el aumento del déficit público no debe satanizarse, sí este no puede cubrirse en el corto plazo con ingresos tributarios, un incremento de la deuda para saldar ese déficit puede ser la solución, siempre que los recursos procedentes de un mayor endeudamiento no sirvan para hacer más ricos, producto de la corrupción, si no que estén atados a programas y proyectos predeterminados que generen nuevos empleos. El presidente de Francia decía recientemente que « no podemos hacer todo y más que otro soy consciente que nuestra deuda puede aumentar sólo en provecho de lo que es verdaderamente esencial para el futuro de nuestro país ».
Paul Krugman, ante la crisis programas de estimulo aún más agresivos
Jueves, 17 de Septiembre de 2009 23:28
NÚMEROS CLAROS
José Luis Ortiz Santillán
Durante las últimas semanas se ha alimentado la idea de que el fin de la recesión ha llegado y ello ha impulsado a las bolsas de valores al alza, al igual que a los precios del petróleo (Brent 71.47 dólares/barril y WTI 72.35 dólares/barril), pero el dólar sigue devaluándose frente al euro (1.4709 euro/dólar, 0.36% más). En Wall Street, el miércoles los indicadores bursátiles continuaban al alza, motivados por los signos positivos de recuperación de la economía de los Estados Unidos de América (EUA) y el jueves en Asia las bolsas abrían con signos positivos, renovando la confianza de los inversionistas en los mercados de las acciones.
El índice Dow Jones el miércoles imponía un nuevo récord después de octubre de 2008, al cerrar en 9 mil 791.71 puntos, con un incremento de 1.12%; mientras que el S&P 500 aumentó 1.53%, cerrando en mil 68.76 puntos y el Nasdaq en 1.45%, quedando en 2 mil 133.15 puntos; comportamiento que se replicó en todos los mercados del planeta, después de conocerse que la producción industrial en agosto en los EUA había crecido en 0.8%.
Sin embargo, pese a que la mayoría de los analistas opinan hoy que la recesión ha tocado fondo, el premio Nobel de economía, Paul Krugman, según una nota de Reuters citada en Eslovenia el miércoles, considera que la recuperación será lenta y dolorosa, por lo que probablemente el desempleo alcance su máximo hasta comienzos de 2011, considerando las crisis pasadas sufridas por la economía estadounidense. En agosto, la tasa de desempleo en los EUA llegó a 9.7%, la mayor en 26 años.
Contradiciendo la lógica de la propuesta del Paquete Económico 2010, que pretende hundir en la recesión a la economía mexicana, al pretender aumentar los impuestos, afectando las escasas posibilidades de inversión de los empresarios y reduciendo el consumo de los hogares, que verían reducidos sus ingresos por el estancamiento de los salarios y el efectos de los impuestos sobre su nivel de consumo. Paul Krugman considera que las economías nacionales deberían impulsar programas de estimulo aún más agresivos que los implementados hasta hora, pues la expansión del déficit presupuestal había salvado al mundo de repetir la gran depresión de 1929.
Estos comentarios del premio Nobel de economía están acordes con los hechos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), quien estima que lo peor de la crisis está frente a nosotros, pues según sus proyecciones, la parte más alta del desempleo se produjo ya a mediados de este año en España, los EUA y Japón, pero aún está latente en Alemania, Francia e Italia, de acuerdo a su Informe Anual sobre « Perspectivas del Empleo », publicado este miércoles en Paris.
Los sombríos pronósticos de la OCDE señalan que sus países miembros podrían alcanzar una tasa de 10% a finales de 2010, lo que significa que al menos 57 millones de personas podrían estar sin empleo. Por lo cual, el Secretario General, José Ángel Gurría, recomendó a los países tomar medidas decisivas para impedir que la recesión no desemboque en una crisis durable de empleo. Obviamente que sí no se reducen los impuestos y las tasas de interés en México, si no incrementa al déficit y se financia con deuda este, será difícil superar las crisis, general empleos y evitar que los millones de jóvenes que no tienen opciones de empleo y estudio hoy, no terminen engrosando las filas del crimen organizado, al margen de la lucha decidida del gobierno en su contra, pues la raíz de éste estriba en las faltas de alternativas de desarrollo para millones de mexicanos que se encuentran en edad laboral hoy.
Las enseñanzas de las crisis y la lógica mexicana
Lunes, 14 de Septiembre de 2009 23:33
NÚMEROS CLAROS
José Luis Ortiz Santillán
La crisis económica internacional surgida en los Estados Unidos de América (EUA), en esta ocasión, ha arrastrado tras de si a la economía mundial y en particular a la mexicana, la cual nunca entendió que había que diversificar los mercados, como lo había hecho Brasil y China a finales de 2007, cuando el estallido de la crisis era evidente.
El problema ahora ya no es quién es el responsable de la crisis, sino qué hacer para salir de ella y que se puede aprender de esta experiencia. Algo que era inevitable, es que quienes dirigen la política económica en los países desarrollados y emergentes, desempolvaran a Keynes. Sin embargo, algo que quizá no han hecho quienes dirigen la política económica de nuestro país es revisar la historia económica.
Vale la pena recordar ahora que a finales de los años 60 el mundo estaba colapsado por el aumento progresivo de la inflación. El sistema monetario internacional, que giraba en torno al dólar, se había fracturado, al trasmitir la inflación de los EUA al resto del mundo por medio del dólar, lo que hizo que en 1971 Nixon suspendiera la convertibilidad en oro del dólar, marcando así el fin del « patrón de cambio oro (el valor de una divisa se determina por una determinada cantidad de oro, como garantía del emisor de devolverle al poseedor de sus billetes la cantidad que representaba en oro, siendo el oro y la libra esterlina quienes las garantías de cambio), con lo cual los EUA podían emitir tantos dólares como ellos quisieran, tal como hoy sucede.
A esto es lo que se le ha llamado el Sistema de Bretton Woods, refiriéndose a la conferencia de las Naciones Unidas de de 1944, cuando surge el Fondo Monetario Internacional (FMI) y se fijan las paridades de las monedas, lo cual aseguró la estabilidad de la economía mundial hasta 1971, año en que país por país comenzó a abandonar el sistema y dejó flotar sus monedas, permitiendo que el dólar se devaluara; lo que aunado al primer shock petrolero de 1973, cuando la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) bloqueó las ventas a los países occidentales, aliados de Israel en la Guerra de Yom Kipur, haciendo que los precios del barril se multiplicaran por 4, empujando la inflación.
Luego de los acuerdos de Jamaica en 1976, la paridad de una moneda respecto a otra varía libremente de acuerdo a la oferta y la demanda, a no ser por las intervenciones de los bancos centrales, que para evitar la devaluación de una moneda intervienen en los mercados monetarios vendiendo o comprando una u otra moneda. En el caso de México, el Banco de México ha estado vendiendo dólares, en subastas, para evitar que el peso se devalúe respecto al dólar, debido a una mayor demanda de dólares, producto de la perdida de confianza sobre el peso.
Después de 1971, para luchar contra la inflación los gobiernos encarecieron los créditos y aumentaron los impuestos, lo que provocó un lento crecimiento de la economía. Escenario que es diametralmente opuesto al de hoy, donde en la mayoría de los países la inflación está bajo control y en México no es un peligro; por lo cual resulta absurdo aumentar los impuestos y mantener elevadas las tasas de interés, cuando en los países desarrollados oscilan entre 0 y 1.5%.
En 1975 se produce una recesión de la economía mundial, producto de una caída de la producción industrial y del comercio internacional. Este fue el año en que el peso mexicano dejó de venderse a 12 pesos por dólar y comenzó a devaluarse y por primera vez, la crisis se presentó con un aumento del desempleo y de la inflación, provocando la estanflación (caída de la actividad económica y aumento de los precios), poniendo en evidencia los problemas estructurales de la economía capitalista y la necesidad de corregir este problema a través de un aumento de la masa monetaria. Situación que tampoco se parece a la actual crisis, en una ambiente donde la inflación se mantiene baja y el desempleo continúa aumentando, evidenciando la necesidad de reducir impuestos y aumentar el gasto público para, en una clara línea keynesiana, estimular la demanda agregada y propiciar la reactivación.
Pero, pese a la puesta en práctica de las medidas monetaristas, la recuperación de la economía de 1976 a 1979 no fue sostenida. La inflación no pudo ser controlada y la recuperación estuvo acompañada de un aumento en el endeudamiento. Los países productores de petróleo se dedicaron a colocar los petrodólares en los bancos occidentales, que aumentaban el endeudamiento de los países en desarrollo. Fue en ese periodo en que México se había reencontrado con la riqueza petrolera, después que en 1921 se convirtiera en importador neto, luego de grandes inversiones en investigación y prospección geológica, responsables de la deuda.
En 1979 se produjo el segundo shock petrolero, la revolución iraní y su enfrentamiento a los EUA, dobló el precio del barril; que aunado al aumento de las tasas de interés, por las políticas monetaristas para hacer frente a la inflación, aconsejadas por el FMI y el Banco Mundial, que restringían la emisión monetaria, haciendo que el dólar se revaluara respecto a otras monedas y las tasas de interés llegaran hasta el 20%, hizo que la recesión internacional se instalara de nuevo, haciendo que el endeudamiento de los países en desarrollo pusieran en peligro al sistema financiero internacional, cuando México se declaró insolvente para pagar su deuda en agosto de 1982.
De 1983 a 1984, gracias al aumento de las importaciones, el gasto militar y el consumo de los EUA, la economía mundial se reactivó, pero el déficit presupuestal de los EUA aumenta y se redujo el crecimiento. Después, la economía mundial sufrió periodos de crecimiento relativo y desequilibrios, el crash de las bolsas de 1987, el desorden monetario en Europa de 1992 y el aumento del desempleo en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que llegó a 36 millones en 1994, año en que estalla en México una nueva crisis, que llevó las tasas de interés a más del 50%, devaluó el peso y redujo las reservas internacionales a 6 mil 148.2 millones de dólares, provocando un endeudamiento externo por más de 164 mil 483 millones de dólares; siguiendo luego la crisis asiática en 1997, que sorprendió a la economía en plena recuperación, bajo un nuevo programa de ajuste, destinado restaurar el equilibrio y pago la deuda.
Hoy estamos frente a la peor crisis después de 1929, así lo han señalado los principales líderes y Keynes vuelve a la palestra, sus recetas para combatirla, que se mostraron exitosas en 1929 vuelven a reeditarse y en ellas el Estado es quien debe reactivar el consumo, ayudando a las empresas con problemas y aumentando los ingresos de los hogares, a costa de un déficit público, que desaparecerá una vez que se produzca la reactivación de la economía; déficit que afecta la moneda, devaluándola y favorizando las exportaciones, haciéndolas competitivas.
El ABC de Keynes implica: desarrollar una política de inversiones públicas en infraestructura; ampliar la circulación monetaria para estimular una moderada inflación; incrementar los salarios, pues su disminución provocaría una contracción que deprimiría el consumo y por ende la producción; intervenir en todos los sectores de la economía, regulando precios, salarios, el mercado laboral, concediendo subsidios a las empresas, etc.
Pero mientras Obama se aferra a Keynes con su plan de estímulo económico y se vuelve proteccionista; el primer ministro chino, Wen Jiabao, anuncia que China no cambiará la orientación de su política de estímulo económico, debido a que su país se encuentra en una etapa crítica para la recuperación y seguirá aplicando una política fiscal proactiva y monetaria moderadamente flexible y en Londres los ministros de Economía y Finanzas del Grupo de los 20 (G20), acuerdan mantener las medidas de estímulo para la recuperación económica, en México, se propone ir en contra de la lógica económica, aumentar impuestos, más restricción monetaria en pos de una menor inflación y más desempleo y pobreza.
La política económica petrea
Jueves, 10 de Septiembre de 2009 23:18
NÚMEROS CLAROS
José Luis Ortiz Santillán
El cambio en el rumbo de la política económica, que han seguido los gobiernos del PRI y del PAN durante los últimos 21 años, anunciada en su informe por el presidente Felipe Calderón, abrió la posibilidad de dejar atrás una política macroeconómica orientada por el objetivo de inflación, en la búsqueda desesperada de un escenario macroeconómico igual que el de sus principales socios comerciales del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, como si se tratara de llegar a la convergencia propuesta por el Tratado de Maastricht de la Unión Europea, que marcó el inicio de la verdadera unión política, monetaria y social de Europa.
Sin embargo, tal como lo habíamos previsto, los cuadros salidos del Banco de México no van más allá de la lógica que aprendieron en sus cursos en las universidades de los Estados Unidos de América, no tienen la capacidad para disociar entre lo correcto y lo insensato, solo la prepotencia y el poder que los llevó al Banco de México y luego a diferentes estructuras del gobierno federal, ahí están, con la miopía y la cobardía de actuar, de hacer y tomar decisiones. Me alegra no haberlos encontrado en la Universidad Libre de Bruselas ni en la Universidad Católica de Lovaina donde estudié y donde si me encontré con el actual presidente de Ecuador, Rafael Correa, y su Ministro de Políticas Públicas, Diego Borja, que no han dudado en tomar decisiones para modernizar y democratizar su país.
Parece mentira, que en medio de la crisis económica internacional y la puesta en marcha de los planes de estímulo económico para hacerle frente, y pese a las recomendaciones a los gobiernos del Fondo Monetario Internacional (FMI), de fórmulas estrategias para salir de la crisis y de mantener sus planes de reactivación económica, basados en la fórmula mágica keynesiana, de estímulo a la demanda agregada de la economía (inversión más gasto), para evitar caer en la depresión más profunda que haya conocido la historia económica, apoyando al sector financiero, abaratando el costo del dinero (el dinero más barato de la historia, al rozar las tasa de interés los cero puntos), impulsando la intervención del Estado en la economía para salvar lo que queda del viejo sistema capitalista mundial, a través de enormes sumas de dinero público que han empeñado la vida de millones de ciudadanos…
Parece mentira, que en medio de todo eso, se haya propuesto un paquete económico para el 2010, para el año del bicentenario de la independencia de México, que va en contra de la lógica de la mayoría de las economías que conforman el Grupo de los 20 (G20), basado en el incremento de los impuestos, la propuesta de nuevos y el aumento de los precios de los servicios.
Quién les ha dicho a estos economistas que, en medio de una crisis como la actual, que ha reducido la demanda de las importaciones en los EUA, el principal destino de las exportaciones mexicanas (82% en promedio anual) y en los mercados internacionales, afectando la producción de las empresas nacionales, obligándolas a reducir sus capacidades de producción y a despedir miles de trabajadores, que la solución a la crisis estaba en un aumento de los impuestos y de los precios de los bienes públicos colectivos.
Qué no saben que un aumento de los impuestos, en medio de una crisis que ha reducido el consumo global a nivel internacional, significa eliminar toda posibilidad de que los empresarios realicen inversiones, de que reinviertan los escasos beneficios obtenidos, y que eso implica lanzar a millones de mexicanos al desempleo y deteriora el bienestar de miles de hogares, empujándolos a la tentación de engrosar las filas del crimen organizado. Todo para aumentar la recaudación de mismos contribuyentes entre un 10 y 11.5% del PIB, el cual tendría un impacto en los precios de 1%, según el Secretario de Hacienda, Agustín Carstens.
El Director General del FMI, Dominique Strauss-Kahn acaba de señalar en un discurso la semana pasada que la economía mundial parece estar emergiendo finalmente de la peor recesión que hayamos conocido, pero más que el crecimiento duradero y la estabilidad del sistema monetario internacional, la recuperación podría ser relativamente lenta y el riesgo de una reactivación sin empleos era evidente, por lo que era el momento de que los dirigentes desarrollaran sus estrategias para salir de la crisis, porque si ellos no llegan a clarificar y a formular sus planos, se corría el peligro de deteriorar la confianza y el propio proceso de reactivación.
Pero parece que en nuestro país nos hemos quedado en el pasado, tratando de solucionar una crisis que tiene otras raíces con los mismos métodos del pasado. Más aún, cuando el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, señala que las prioridades nacionales serán financiadas con endeudamiento del Estado, que podría provocar un déficit de entre 7 y 7.5% del PIB, no se asusta por el tamaño del « boquete » presupuestario, sino señala que no puede hacer todo y más que es consciente de que la deuda puede aumentar « solo en provecho de lo que es verdaderamente esencial para el futuro de nuestro país ».
Con ello quiero señalar que, con reservas internacionales superiores a los 70 mil millones de dólares, México no debe temer a endeudarse para enfrentar la crisis, siempre que esos recursos se apliquen para generar empleos y sacar al país de la crisis ¿por qué hacer menos por los ciudadanos de lo que se ha hecho por los bancos y en rescate carretero del pasado?
En espera del paquete económico 2010
Lunes, 07 de Septiembre de 2009 23:02
Números Claros
Ante el impacto negativo de la crisis económica internacional sobre la economía mexicana, los mercados y los ciudadanos están a la expectativa de la aprobación del paquete económico 2010 y con la esperanza de poder mejorar su deteriorado nivel de vida producto de la crisis; luego que al concluir el primer semestre de 2009 el Producto Interno Bruto (PIB) cayera en 9.2% y al finalizar el mes de julio el desempleo llegara a 6.12% de la Población Económicamente Activa (PEA), que asciende a 45.7 millones de mexicanos en edad laboral, echando a la calle a más de 2.8 millones, de acuerdo la cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que sumados a los 6.5 millones de desempleados en edad laboral, que están fuera del mercado y no buscan trabajo, habría ahora más de 9.3 millones de mexicanos sin ingresos, que podrían engrosar las filas del crimen organizado.
Hay que considerar, que la economía mexicana no es el principal socio comercial de los Estados Unidos de América (EUA), antes de ella está la economía china que exporta el 16.9% de las importaciones estadounidenses, la canadiense que envía el 15.7% de lo que importa ese país; pero las exportaciones mexicanas a los EUA, que constituyeron en el 2008 el 80.1% del total y durante el primer semestre de este año llegaron a 81.1%, representan el 10.6% de las importaciones de los EUA y la recesión estadounidense la ha arrastrado tras de si por no diversificar sus mercados, como lo ha hecho China y Brasil.
La importancia de contar con mercados alternos quedó explicita en este primer semestre del año. Si las exportaciones mexicanas hacia América del Norte durante el 2008 fueron el 82.2% del total, en relación al 85.1% del 2007, en este primer semestre mostraron una recuperación, al representar el 84.5% del total; pero no gracias a la reactivación de la economía estadounidense, sino a que Canadá incrementó sus comparas de productos mexicanos, las que representaron el 3.4% del total de lo que exportó México en el primer semestre de este año, luego que en 2008 cayeran a solo 2.1% y comparado con 2.4% del total de las exportaciones nacionales a ese país en 2007.
Pero esta sustitución de mercados no se generalizó, salvo en China, donde las exportaciones mexicanas representaron en 1% del total, luego que en el 2007 y 2008, estas solo fueran el 0.7% del total de lo que exporta México. Pero hacia Europa y América Latina y el Caribe, las exportaciones mexicanas continuaron cayendo, quizá por el desprecio de las empresas mexicanas hacia estos mercados o por la falta de información y facilidades para hacerlo.
El departamento de estadística de Canadá anunció el viernes 4 de septiembre que se habían creado 27 mil nuevos empleos en agosto, gracias a un aumento del número de puestos de trabajo a tiempo parcial. Canadá mantiene un tasa de desempleo del 8.7% y desde el inicio de la recesión en octubre de 2008, la economía canadiense ha destruido 387 mil empleos, lo cual se refleja en la caída de su PIB en 3.2% en el segundo trimestre de este año, respecto a igual periodo de 2008. Pero pese a ello, las medidas de estimulo a su economía le han permitido aumentar el consumo interno; la demanda interna aumentó en 0.1%, gracias al aumento del gasto en consumo que estimularon las compras de automóviles y viviendas, panorama nada comparable con el desplome mexicano.
Así, en medio de la crisis, mientras los ministros de finanzas del Grupo de los 20 (G20) se reunían en Londres el sábado 5 de septiembre y se pronunciaban por mantener los planes de estimulo económico, controlar los bonos de los banqueros (propuesta de Nicolas Sarkozy, presidente de Francia) y mejorar el rol de los países emergentes en las instituciones internacionales, no podemos dejar de preguntarnos cuándo en México se podrá en marcha un plan de estímulos económicos a la economía, más que un presupuesto histórico en infraestructura, que quizá nunca llegue a ejercerse y sea otro subejercicio más.
Lamentablemente, en lugar de reducir los impuestos, el precio de los servicios públicos, las tasas de interés y flexibilizar la política monetaria, se sigue pensando como si estuviéramos en medio de la crisis de 1982 o de 1995 y en aumentarlos; crisis generadas por México, producto de desequilibrios macroeconómicos provocados por la torpeza del gobierno y de las instituciones financieras internacionales, cegadas por la riqueza petrolera de México, ahora agotada.
Bajo este contexto, no solo hacen falta nuevas medidas de política económica para cambiar el curso de la economía, sino también una nueva visión y un secretario que este a la altura de de este reto histórico que enfrenta el país; pues no es suficiente haber estudiado en el ITAM o el ITESM para ocupar un cargo de tan gran responsabilidad, hace falta tener conocimientos y visión de los problemas de México y del mundo, lo que no tiene el secretario de economía del presidente Felipe Calderón.
José Luis Ortiz Santillán
NÚMEROS CLAROS
Viernes, 28 de Agosto de 2009 07:32
Sería pertinente ahora que algo similar a lo que ha hecho Sarkozy sucediera en México, pues rediseñar la política económica se ha convertido en una necesidad inaplazable para evitar la quiebra de la economía ante la crisis y el caos social frente al crimen organizado, alimentado por el desempleo.
José Luis Ortiz Santillán
La crisis no ha pasado, sólo no ha empeorado
Frente al aumento ascendente del desempleo en México, que llegó a 6.12% de la Población Económicamente Activa (PEA), lo que significa que hay más de 2.8 millones de mexicanos sin empleo en este momento, según cifras de INEGI, y ante el insistente discurso oficial de que hemos llegado al fin de la crisis; en los Estados Unidos de América (EUA), responsables de esta crisis mundial, se ha confirmado que la caída del Producto Interno Bruto (PIB), que mide el conjunto de bienes y servicios producidos al interior de las fronteras de un país, durante el segundo trimestre del año fue de 1%, gracias a un mejor desempeño del consumo y de las exportaciones, lo que no indica que la crisis haya pasado, sino que sólo no ha empeorado.
Así, mientras en México las discrepancias entre los partidos políticos vislumbran un largo periodo de discusiones sobre el presupuesto para 2010, máxime por que a la LXI Legislatura vuelven antiguos diputados que hicieron su primera experiencia en la LVIII Legislatura, cuando el PRI perdió la presidencia, y ahora querrán mostrar lo aprendido. El presupuesto seguramente deberá basarse en un déficit de 3%, como en los viejos tiempos y en el endeudamiento para cubrirlo, pero deberás dar respuesta a los millones de mexicanos sin empleo o estimular los conflictos sociales y la inestabilidad.
En Francia, que ha conocido las manifestaciones de descontento por la falta de respuestas del gobierno, sobre todo de los jóvenes, lejos del triunfalismo sobre el fin de la crisis, un gobierno de derecha ha encomendado a un ex primer ministro socialista, Michel Rocard, que encabece una comisión que definirá las prioridades presupuestarias para 2010, junto a Alain Juppe, también antiguo primer ministro de Jacque Chirac.
El presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, ha encargado a la comisión Rocard Juppé, que identifique las prioridades nacionales que serán financiadas por un gran préstamo que podría hacer que su déficit llegue a situarse entre 7 y 7.5% del PIB, lo cual había sido anunciado ya el 22 de junio, delante del congreso. Con ello, el gobierno de Sarkozy muestra que el tamaño del “boquete” presupuestario no es la preocupación en si mismo, sino las prioridades presupuestales para Francia y sus ciudadanos, frente a la crisis global.
Para Sarkozy, se trata de “definir prioridades estratégicas”. Él está conciente que son prioridades estratégicas las que hay que decidir frente a la crisis global actual del capitalismo que trata de “moralizar”, al afirmar que “no podemos hacer todo y más que otro soy consciente que nuestra deuda puede aumentar sólo en provecho de lo que es verdaderamente esencial para el futuro de nuestro país”, frente a los 24 miembros de la comisión, invitándolos a que reflexionen más allá del horizonte de la crisis, sobre las inversiones más útiles en una visión de largo plazo.
Pero además, Nicolas Sarkozy, anunció este miércoles durante la conferencia anual de embajadores de Francia, que su país pedirá durante la cumbre del G20 en Pittsburgh, que se realizará a finales de septiembre, limitar en el plano internacional las primas bancarias; señalando que “Francia lanzará una iniciativa internacional para aplicar en los países del G20 las reglas de gobernabilidad, transparencia y responsabilidad que regulan actualmente la plaza de Paríspropondremos hacer más severas las sanciones contra los bancos que no jueguen su rol y vamos, inclusive, a plantear el asunto de limitar las primas1. No veo porqué este asunto debe ser tabú en Pittsburgh”, declaró, refiriéndose al anuncio en Francia de las medidas puestas en marcha por los bancos para limitar las primas pagadas a sus operadores bursátiles y a su intención de aplicarlas en el conjunto de los mercados financieros, para lo cual espera el apoyo de Alemania e Inglaterra.
Al mismo tiempo que refrendaba su posición frente a la crisis, de una mayor regulación de los mercados globales, Sarkozy señalaba que “la actual crisis debería hacernos repensar profundamente, una forma de globalización que se ha descarriado completamente…por una razón simple, esto se debe a que existe un mercado mundial, pero no existe un regulador global”, puntualizó. Sarkozy desea de los países del G20, al que pertenece México, más transparencia, control y responsabilidad frente a los mercados financieros.
Pero por si fuera poco para México, en la conferencia anual de embajadores franceses intervendrá el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, lo cual indica que Brasil se ha convertido en el interlocutor de América Latina y el Caribe, dejando a México en un segundo plano y sin protagonismo alguno en la región, donde ha sido incapaz de ponerse al frente para solucionar el problema del golpe de Estado en Honduras y se le ve vacilante frente a la integración con América Latina y el Caribe, propuesta por Brasil.
Sería pertinente ahora que algo similar a lo que ha hecho Sarkozy sucediera en México, pues rediseñar la política económica se ha convertido en una necesidad inaplazable para evitar la quiebra de la economía ante la crisis y el caos social frente al crimen organizado, alimentado por el desempleo. La oportunidad para hacerlo está ahí, la tiene el congreso al recibir este 9 de septiembre el paquete económico 2010 del ejecutivo federal y la posibilidad de reinventar o al menos modificar la política económica que se viene aplicando en México desde el gobierno de Carlos Salina, centrada en el objetivo de inflación y en una política monetaria restrictiva, que obvia el empleo.
Durante tres años hemos visto cambiar el patrimonio y el bienestar de los 500 diputados federales, mientras muchos de los electores se vieron enfrentados a la pérdida de sus empleos y de sus patrimonios, observando que su situación económica, política y social, en poco o nada cambió en tres años. Por eso, en estos días de cambios forzados por el fin de la LX Legislatura en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión e inicio de la LXI, donde los diputados salientes se resisten a perder las prebendas del poder y se revuelven para encontrar acomodo en sus delicias, he pensado mucho en la profundidad del contenido del artículo “SE LES VA ACABAR”, publicado por Javier Solórzano Zinser (www.javiersolorzano.com), el pasado 14 de agosto del presente, en su columna “Vitral” de “El Universal” y he querido traerlo a “Números Claros”, para que no se pierda y los lectores de Plaza Juárez lo conozcan.
Solórzano comienza diciendo que “Es un mal endémico y no hay sexenio en que no pase. Los políticos desarrollan sus cargos en muchos casos con tal impunidad que suponen que el poder de seis años les va a durar toda la vida. Cuando terminan se vuelven irremediablemente de nuevo terrenales y hasta puede que vuelvan a saludar. Les llega la realidad de tal manera que hasta se pueden dignar a tomar su libreta y dedicarse con voz de culpa hablarle a todos los que alejaron. Les da de la noche a la mañana por la “humildad”, extraña palabra que no les queda de otra que incluir en su vocabulario después de 6 años de soberbia y de vivir del presupuesto”. Quizá nosotros volvamos a verles la cara a nuestros diputados, luego que en tres años la escondieron tras los vidrios tintados de sus autos y nos saluden.
Continúa diciendo lo que muchos creíamos hasta hace poco, “Parecía que sí habría diferencias entre priista y panistas. Después de 9 años de los blanquiazules en Los Pinos todo indica que no existen diferencias sustantivas. En este sexenio además de la repetición de lo vivido en otras ocasiones han aparecido algunas novedades. En otras administraciones los secretarios de estado se la pasaban dando la cara por el presidente, pero en este nomás no”. Aquí resulta adecuado señalar que hay secretarios que solo lo son, pues no lo parecen y sería mejor que no hablaran, para evitarle al presidente la necesidad de aclarar lo que pretendieron decir, como fue el caso del secretario de economía en su vista a Francia.
Por lo que Solorzano dice que “Hay secretarios de estado que no se sabe ni cómo se llaman y menos ni cual es su tono de voz. Sí la gente los ve en la calle no los reconoce de no ser por la parafernalia que los rodea. Sí no se les ve es porque “su jefe” los somete a la regla del “sólo yo”, o porque las áreas que encabezan no están en movimiento. Sí estuvieran haciendo su chamba como presumen sabríamos lo que hacen. Cuando los gobiernos se mueven con tan bajo perfil inevitablemente se piensa que algo esconden o no tiene nada que ofrecer y proponer”. En mi caso, me quedo con lo último, pues en medio de la crisis económica internacional y sus efectos sobre la economía nacional, mejor escenario no existe para un secretario de economía inteligente, que no hay.
Su artículo prosigue diciendo que “Esta actitud no sólo manifiesta una forma de concebir el ejercicio del poder, también en el fondo tiene como eje la visión distante a la crítica de lo que hacen. Con variantes, el país se ha visto sometido durante los últimos 4 sexenios al “ni los veo ni los oigo”, de no ser que les convenga ver o escuchar. Los funcionarios se mueven de manera autoritaria y olvidan el sentido que tienen los costosos procesos que los llevaron al poder. Sí alguien piensa diferente es por lo general echo a un lado o se busca llevarlo al proceso de cooptación, la cual por lo general no le ayuda ni al cooptado ni al cooptador. Estar cerca del poder es en muchos casos mejor que el dinero mismo” y sin duda alguna, como lo señala Solorzano, si el poder no fuera mucho mejor que el dinero, nadie quería ser presidente municipal, gobernador, legislador, secretario, subsecretario o presidente, etc.; tampoco lo querrían si los sueldos no fueran el insulto que son para millones de mexicanos que apenas viven con un dólar diario.
Solorzano concluye diciendo que “Se sienten reyes por seis años y van olvidando el sentido social que emana del ejercicio del poder el cual tarde que temprano se les va acabar. Estamos entre la improvisación, el deleznable servilismo y, lo más grave, la ausencia de políticas de estado. Quizá también por esto el 5 de julio se envió un mensaje el cual por lo que se ve siguen sin entender y atender”, concluye y me hace recordar como hemos visto pasar de la gloria a la desgracia a muchos servidores públicos, que se pensaron lejos de la realidad cotidiana, en un paraíso terrenal al que les dimos acceso con nuestro voto.
Especulación sobre el fin de la crisis
Viernes, 14 de Agosto de 2009 00:01
NÚMEROS CLAROS
Los mercados financieros y las bolsas de valores, en particular, continúan siendo los termómetros de la recuperación de las economías frente a la crisis financiera internacional. Ayer a medio día, todas las bolsas registraban ganancias en el planeta que iban desde 0.03% del índice Dow Jones hasta 0.88 del DAX Xetra; mientras que en el mercado petrolero el barril de petróleo del Brent en Londres, se vendía en 74.24 dólares el barril, 0.84% más que el miércoles y el del West Texas Intermediate (WTI), en Nueva York, lo hacía en 71.54 dólares un 0.73% más que el día anterior; con lo cual el petróleo mostraba una recuperación de más del 82% respecto a sus precios de enero de este año.
Este comportamiento de los mercados ha creado un escenario optimista sobre el fin de la recesión de la economía mundial, el cual no parece ser del todo cierto. Después de los resultados positivos de la economía estadounidense en el segundo trimestre del año, en que se contrajo en solo 1%, la Zona del Euro (los 15 países de la Unión Europea donde la moneda oficial es el Euro) se contrajo por quinta ocasión consecutiva en 1% respecto al trimestre anterior; no obstante el buen comportamiento de las economías de Francia y Alemania, han alimentado la esperanza de salir de la crisis en el corto plazo.
En este segundo trimestre, la economía de la Unión Europea se contrajo en 0.3% respecto al trimestre anterior y cayó en 4.8%, respecto al mismo trimestre de 2008, después que en el primer trimestre registrara una contracción de 2.5%. En tanto que el crecimiento en la zona del euro se redujo en 4.6%, respecto al mismo trimestre del año pasado.
La principal economía de Europa, la alemana, reportó un crecimiento inesperado de 0.3% en el segundo trimestre, respecto al primero de este año, poniendo fin a una de la recesiones más graves después de la segunda guerra mundial, luego de registrar caídas durante cuatro trimestres consecutivos, de 3.5% en el primer trimestre. Pero en términos anuales su economía reportó una caída de 7.1%, después de el -6.4% del primer trimestre. En tanto la economía francesa reportó un crecimiento de 0.3% respecto al primer trimestre, después de 4 trimestres consecutivos de caídas, mientras que la variación anula de su crecimiento se sitúa en 2.4%, respeto al segundo trimestre de 2008.
Estos datos, sobre el crecimiento de las principales economías de Europa, han hecho pensar que “las tasas de crecimiento positivo podrían llegar más temprano que lo previsto”, según el economista en jefe del Banco Central Europeo (BCE), Jürgen Stark, entrevistado el jueves y citado por la agencia AFP, coincidiendo con las voces del gobierno estadounidense sobre la aparición de signos de estabilización de la crisis.
Sin embargo, este optimismo se contrapone a los resultados de las ventas minoristas en los Estados Unidos de América (EUA), las cuales han bajado en 0.1% en julio contra todas las previsiones, luego que aumentaran en 0.8% en junio. Mientras que el número de demandantes de seguro contra desempleo habían aumentado la semana pasada de 4 mil a 558 mil el 8 de agosto pasado; lo que unido al aumento del número de embargo de viviendas, que aumentaron en 7 % en julio, respecto al mes anterior, y en 32%, respecto al mismo mes de 2008, muestran que hay que ver con cautela el futuro y hace indispensable que quines dirigen la política económica, consideren que hacer que las economías nacionales salgan de la recesión no será una tarea fácil y requerirá la puesta en marcha de medidas más eficaces y de tiempo, del cual no disponen los hogares enfrentado al desempleo y a la perdida de sus ingresos.
Esta es la realidad de las economías desarrolladas y seguir apostando al mejoramiento de sus economías para recuperar el crecimiento en México es una terquedad, China y Brasil están haciendo su trabajo pese a la recesión en los EUA y Europa. Por esta razón, las declaraciones del secretario de Hacienda, Agustín Carstens, en la audiencia pública sobre “La evolución de la crisis económica y las medidas emergentes para enfrentarla que deben considerarse en la agenda legislativa”, advirtiendo que “desde el punto de vista retrospectivo, histórico, éste es el shock financiero más grande que ha recibido México cuando menos en los últimos 30 años, y de hecho el país nunca habría enfrentado una caída en ingresos presupuestales tan grande en un año”, hay que verlas en el plano de la profundidad de la crisis y las oportunidades para México, pues las condiciones hoy no son iguales a las de 1995, cuando las reservas internacionales se evaporaron, al llegar a 15 mil 741 millones de dólares, haciendo que el Banco de México se quedara prácticamente sin reservas; cuando hoy dispone de 73 mil 269 millones a julio.
En enfrenar la realidad de nuestra economías debe hacer que el gobierno proponga un paquete económico para el 2010 realista en la primera quincena de septiembre, pero también usar los mecanismos monetarios y fiscales para estimular la demanda agregada de la economías, el consumo y la inversión en particular, pero no aumentar impuestos e incrementar el endeudamiento para financiar un déficit de más de 300 mil millones de pesos, producto de la reducción de los ingresos petroleros en 211 mil millones de pesos y la caída de la recaudación fiscal en 270 mil millones de pesos.
Es necesario modificar la política económica y buscar generar empleos y estimular la demanda interna, pues solo si consideramos que la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) ha dicho que tubo una caída en la producción de vehículos de 25.6% en julio, respecto al mismo mes de 2008 y de 40.7% en lo que va del año, significa que la perdida de empleos es mayor a la de las cifras oficiales, basadas en muestreos estadísticos, lo que hace necesario estimular la demanda interna para que los millones de trabajadores desempleados recuperen su empleo, pese al aumento de la inflación.
Sin duda, los estados serán los más afectados con la reducción de los ingreso federales, pero es necesario ser realistas y no gastar más de lo que disponemos en tiempos de crisis, véase el caso de los EUA; pues es incierta la propuesta de los gobernadores de cambiar el mecanismo para distribuir las participaciones federales, basadas en el número de habitantes en gran medida; pues de 1995 a 1998 el grupo de expertos en fórmula de participaciones federales, creado por la SHCP y los estados, no pudo llegar a un mecanismo mejor de distribución por falta de voluntad política para hacerlo, el hacerlo implica favorecer a unos en detrimento de otros y eso otros son los estados de menor desarrollo, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Veracruz e Hidalgo.
Obama se ha propuesto salvar la economía estadounidense
Lunes, 10 de Agosto de 2009 23:55
Números Claros
Barack Obama ha celebrado su primera cumbre de presidentes de Norteamérica, donde los temas de Honduras, de la lucha contra el crimen organizado y la crisis económica han estado presentes en Guadalajara. El presidente de México, Felipe Calderón, el primer ministro de Canadá, Stephen Harper y Obama, se han reunido para tratar de arreglar el mundo sin conseguirlo. Sin embargo, lo que ha quedado claro, es que pese a que todos los países de América Latina han reclamado que los Estados Unidos de América (EUA) salga del subcontinente, han sido incapaces de solucionar la crisis política de Honduras sin que ese país participe.
Obama se ha propuesto salvar la economía estadounidense y la del mundo, al igual que lo había propuesto Nicolas Sarkozy, presidentes de Francia, el que iba más lejos, al estar convencido de la necesidad de reformar al sistema capitalista para construir una economía moderna, acorde a su nivel actual de desarrollo, pero regulada por el Estado.
Hoy se enfrentan dos corrientes, la de aquellos que desean sólo corregir las imperfecciones del mercado y dejar intacto al sistema financiero actual, responsable de la crisis económica internacional actual, y los que desean reformar al capitalismo y regular los mercados. No obstante, aún están por venir las propuestas concretas para hacerlo y la búsqueda de acuerdos.
El que la Reserva Federal (FED) comience a regular a las calificadoras no será nunca suficiente para reformar al sistema financiero, será necesario que los países del mundo habrán el debate en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y realicen sus propuestas, para que todos las debatan e inicie a surgir un nuevo orden económico internacional común a todos y no seguir intentado reformar al capitalismo en el seno del Grupo de los 8 (G8) o del Grupo de los 20, que no tienen representación mundial.
Obama aseguró el viernes a los estadounidenses que su gobierno había salvado a los EUA de una catástrofe, después que las cifras de desempleo indicaran que lo peor de la recesión habría pasado, pues las encuestas señalaban que los estadounidenses dudan del éxito de la política económica asumida por Obama para hacer frente a la crisis.
La eliminación de empleos se redujo de 443 mil en junio a 247 mil en julio y la tasa de desempleo pasó de 9.5% a 9.4%; esto hizo que el presidente declarara que eso significaba que “lo peor podría estar detrás de nosotros”, pues estaban perdiendo empleos a un ritmo dos veces menos que cuando asumió la presidencia. Resultados que van acordes con la reducción del ritmo de decrecimiento de la economía en el segundo trimestre, que pasó de -6.4% en el primer trimestre de este año a solo -1% en el segundo.
Con estas cifras, sí la destrucción de empleos promedió 645 mil de noviembre de 2008 a abril de este año, las cifras de mayo a julio representaron a penas 331 mil, es decir, menos de la mitad.
Pero las cosas no están del todo bien en los EUA. El número de empleos en la industria continúa bajando, de 128 mil en julio contra 223 mil en junio pasado. Del total, 76 mil empleos se han destruido en el sector de la construcción y trabajos públicos; en los servicios 119 mil, contra 220 mil en junio; en el comercio minorista 44 mil 100 empleos y en los servicios a empresas 38 mil. Sin embargo, las cifras pueden provocar que el presidente Obama se equivoque sobre sus apreciaciones sobre la crisis y ésta esté profundizándose, en lugar de diluirse, engañando a todos y dejando sin efecto las medidas anticrisis.
Euforia y miedo ante la recesión
Jueves, 06 de Agosto de 2009 23:56
Números Claros
Las economías de América Latina no deben seguir guiándose por el comportamiento de los mercados financieros. En medio de la crisis económica internacional, el comportamiento de las bolsas de valores no refleja la realidad de la recuperación de las economías nacionales, sino el estado de ánimo de los inversionistas y los especuladores en los mercados.
Ayer jueves, mientras el sector privado de México avizoraba un panorama desolador de las finanzas públicas nacionales para 2010 y una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de 7%, tal como lo han señalado los organismos económicos internacionales, el entusiasmo aumentaba en los mercados financieros cuando iniciaba la mañana; los principales índices de las bolsas de valores subían, esta vez alentados por los informes sobre las ganancias obtenidas por las principales corporaciones en los Estados Unidos de América (EUA) y Europa, así como por los informes sobre el desempleo estadounidense; euforia que duró poco, pues a media tarde los índices Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq Composite mostraban una caída de -0,20%, -0,63% y -0,62%, respectivamente, mientras el resto se mantenía con ganancias y los precios del petróleo en Londres y Nueva York fluctuaban entre 74.64 y 71.30 dólares por barril.
Los mercados financieros pueden ser un buen termómetro sobre la estabilidad de los mercados y las expectativas sobre el crecimiento económico; no obstante, estos siguen siendo presa de los especuladores y al final, solo reflejan las expectativas o la racionalidad de los inversionistas en sus decisiones, tratando de adivinar cual será la suerte de las acciones de las empresas, de los mercados del dinero y de las economías.
La verdadera recuperación de la economía mundial, deberá reflejarse en los datos sobre el crecimiento de las economías y la reducción del número del número de desempleados; pues en la medida en que se incremente la demanda de bienes en el mercado, las empresas aumentaran la contratación de trabajadores para producir más bienes y satisfacer la demanda; esto debe reflejarse en mayores ingresos para los hogares y la creación de riqueza en la economía y en consecuencia, en crecimiento.
En los EUA, después de una caída de solo 1% del PIB en el segundo semestre, se presentó un informe que señalaba un descenso en las solicitudes por seguro de desempleo; mientras que se informaba que las ventas en tiendas minoristas mostraron un descenso en julio, pese a que los resultados de muchas superaron las expectativas. Las solicitudes de apoyos por desempleo disminuyeron la semana pasada, indicando que la economía de los EUA estaría en proceso de recuperación, al descender a 38 mil después que éstas fueran de 550 mil el 1 de agosto, según el Departamento de Trabajo.
Pero las autoridades monetarias de los principales bancos centrales mantienen la cautela. El Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra, decidió ayer incrementar su programa de compras de bonos, llevándolo de 50 mil millones de libras a 175 mil millones y mantuvo su tasa de interés de referencia en el mínimo récord del 0,5%. Ello muestra sus reservas sobre la recuperación real de la economía.
Paralelamente, en Fráncfort, el Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener el ayer sus tasas de interés en el 1%; decisión esperada por los mercados y los agentes del mercado, para poner fin a la recesión de la economía; a la vera que Jean-Claude Trichet, presidente del BCE, señalaba que en “la eurozona, los últimos datos publicados sugieren todavía que la actividad económica permanecerá aún débil, aunque es evidente que el ritmo de la contracción se está suavizando » y el Banco Central de China anunciaba su intención de continuar las políticas de seguir facilitando el otorgamiento de créditos, considerando que existen amenazas a los signos de recuperación de la economía global aún.
Esto indica, que no es el momento de echar las campanas al vuelo y sí el de rediseñar la política económica nacional, con el fin de poner en práctica medidas de política económica que estimulen el consumo y la inversión, que han sido puestas en marchas en las mayoría de las economías de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), a la que pertenece México, sí se quiere crear nuevos empleos y evitar que la economía mexicana se desplome.
NÚMEROS CLAROS
Martes, 04 de Agosto de 2009 14:20
ORTIZ SANTILLÁN
En la actualidad, las economías de China, con 16.9%; Canadá, con 15.7%; México, con 10.6% y Japón, con 7.4%, son las que proveen la mayor parte de las importaciones que realizan los EUA; pero también son las más afectadas por la recesión de su economía, aún cuando la China muestra una enorme fortaleza.
NÚMEROS CLAROS
José Luis Ortiz Santillán
Ante la crisis: Precaución y buscar mercados
En el segundo trimestre de este año el Producto Interno Bruto (PIB) de los Estados Unidos de América (EUA) mostró una contracción de solo 1%, mucho menor a la de 6.4% registrada en los primeros tres meses del año; lo cual indicaría que el fin de la recesión está cerca, gracias a la política de estímulo a la demanda agregado de la economía (consumo e inversión pública y privada) impulsada por el gobierno de Obama, que ha estimulado el consumo y la inversión.
Pero con enormes costos. Pues ésta habría hecho que la deuda pública llegara a representar entre el 75% y 81% del PIB y que la deuda externa progrese a niveles imaginables. Ello podría explicar la importancia que hoy tiene China para los EUA, su principal acreedor, pues sí en junio de 2007 su deuda externa era de más de 12.3 billones de dólares y un año más tarde llegó a 13.77 billones ¿cuál es realmente ésta hoy?
Los gastos en consumo de los hogares han sido el motor del crecimiento económico en los EUA. Sin embargo, en el segundo trimestre retrocedieron en 1.2%, cuando en el primer semestre habían crecido en 0.66%. Ello, como consecuencia del aumento de los desocupados; pues luego que en mayo la tasa de desempleo llegara a 9.4% y en junio ésta fue de 9.5%, aún cuando una medida más amplia que considera los trabajadores eventuales, indicaría que más del 15% de la Población Económicamente Activa (PEA) está desempleada.
Aún así, hay mucho optimismo en el Fondo Monetario Internacional (FMI), quien considera que la economía estadounidense se ha estabilizado, pero podría caer en 2.6 en este año. Las misiones oficiales del FMI que visitaron los EUA han señalado que “las tensiones financieras, conjugadas con el ajuste en curso del mercado de la vivienda y del trabajo, frenarían el crecimiento durante algún tiempo y no habría una recuperación sólida sino hasta mediados de 2010. Con ese telón de fondo, se prevé que el PIB se contraiga 2½% en 2009 y experimente una pequeña expansión de ¾% en 2010 en promedio anual (o 1½% el último trimestre de 2009 y 1¾% el último trimestre de 2010). Entre tanto, la creciente atonía económica —el desempleo rozaría un máximo de 10% en 2010— empujaría la inflación básica a niveles muy bajos; el IPC disminuiría ½% en 2009 y aumentaría 1% en 2010”, concluyen.
Hay muchos signos de recuperación aparentes, pero mal harían los gobiernos en confiarse de las señales de los mercados, aún bajo el poder de los especuladores y el poder de las calificadoras de riesgo, y seguir apostando todo a los EUA, Brasil no lo ha hecho hasta hoy. Por ejemplo, el 11 de junio en el mercado de Londres el barril de petróleo Brent se vendió a 71.48, mientra que el barril del petróleo West Texas Intermediate, que ayer se vendió en Nueva York a 69.13 dólares, en esa misma fecha llegó a 72.46 dólares, lo que es una buena señal ¿se mantendrá ahí?, quién puede asegurarlo.
Este lunes el Brent se vendió a 71.41 dólares, ambos son sus niveles más altos registrados en lo que va del año. Esto significó un incremento de 77.06% en el año y una reducción de 42.55%, respecto al precio de hace un año, situándose lejos de su nivel más bajo de 38.66 dólares registrado el 26 de diciembre de 2008. Ello podría mostrar una recuperación paulatina de la economía mundial, siempre que no hubiera especulación en los mercados petroleros, pero la realidad usted la conoce, las reformas al sistema financiero y a los mercados aún están por llegar.
En la actualidad, las economías de China, con 16.9%; Canadá, con 15.7%; México, con 10.6% y Japón, con 7.4%, son las que proveen la mayor parte de las importaciones que realizan los EUA; pero también son las más afectadas por la recesión de su economía, aún cuando la China muestra una enorme fortaleza. Por eso, nada es mejor que ser cauteloso y considerar el desenvolvimiento de la economía mexicana en el peor escenario, buscar nuevos mercados en lugar de echar las campanas a vuelo, pues si México exportó 60 mil 269 millones de dólares en el primer semestre de 2007 y 70 mil 84 en el mismo periodo de 2008, en este primer semestre de 2009 solo pudo enviar al exterior 50 mil 67 millones de dólares en mercancías y dudo que las exportaciones durante el segundo trimestre las superen.
El gobierno, los tres poderes, tienen la responsabilidad de buscar la complementariedad de las economías de los estados para impulsar su desarrollo y no la competencia.
Números Claros
Cuando un gobierno dirige a un país, tiene la alta responsabilidad de proponer una estrategia de desarrollo que garantice el bienestar de todos los ciudadanos; objetivo que pasa por la creación de empleos y la generación de riqueza, sin lo cual el bienestar de los hogares es imposible. A los ciudadanos nos compete, votar por la mejor opción en las urnas.
Pero cuando se pretende alcanzar este objetivo en un país federado como México, el gobierno, los tres poderes, tienen la responsabilidad de buscar la complementariedad de las economías de los estados para impulsar su desarrollo y no la competencia. Es lógico que algunos estados tengan ventajas comparativas respecto a otros, pues cada uno tiene riquezas naturales y condiciones geográficas diferentes, algunos disponen de fuerza de trabajo más calificada o de una mayor dotación de capital, de mejor infraestructura, lo cual los hacen más competitivos en la producción de algún bien (producto o servicio) o los convierte en una mejor opción para desarrollar un proyecto; pero todos, tienen un rol que jugar en un Estado Federado como el mexicano.
No hay nada extraordinario en la planeación del desarrollo de un país, sólo la inteligencia para definir una estrategia dentro de contexto mundial actual y los recursos para llevarla a cabo. Por eso es, que me parece desacertado poner a los estados de la federación a competir por recursos, por proyectos, al margen de buscar la complementariedad de sus economías y su especialización; pues bajo este escenario de competencia entre los estados, será imposible propiciar el desarrollo armónico y proporcional del país y se continuará profundizándose la desigualdad en el desarrollo regional, concentrando más pobres en zonas donde aún hay abundantes riquezas naturales, como ha sucedido con Chiapas, Guerreo, Oaxaca, Veracruz, Hidalgo y Puebla, estados con mayor retardo en su desarrollo.
Resulta desatinado propiciar la competencia por la construcción de la nueva refinería de Petróleos Mexicanos (PEMEX), al margen de que el Estado de Hidalgo tenga o no una ligera ventaja sobre Guanajuato para garantizar la certeza jurídica de la propiedad de las 700 hectáreas requeridas o de los resultados que anuncie la Secretaría de la Reforma Agraria sobre los avances de los trámites al respecto.
Esto no puede hacer otra cosa que polarizar las posiciones de los estados en el seno del gobierno federal y a la larga, incidir sobre la integración física del país, pues podría hacer que Nuevo León abandonara el pacto federal, por recibir de cada peso que aporta al fondo general participable solo 20 centavos, por ejemplo; o hacer que Tabasco reclame las recursos petroleros de su subsuelo, de los cuales recibe menos beneficios por participaciones federales que aquellos que no tienen petróleo, como el Distrito Federal, debido a que la formula con que se distribuyen los recursos de las participaciones federales lo castigan por tener menos habitantes.
Pero lo peor, es no entender que después del 5 de julio el Partido Revolucionario Institucional (PRI) retomó el control del gobierno a través del Congreso y puede paralizar cualquier iniciativa del gobierno federal y que en este caso, Hidalgo es una entidad de la federación completamente priista. Lo lógico sería evitar la confrontación y hacer del dialogo el mecanismos de búsqueda de consensos y concertación de acciones entre los estados, entre los estados y el gobierno federal, y no, producto de la ceguera y la falta de un proyecto de desarrollo del país a largo plazo, poner a los estados a competir por un proyecto como sucedió en el aeropuerto alterno y hoy con la refinería.
La crisis empuja al crimen organizado a miles de desempleado
Viernes, 24 de Julio de 2009 01:14
Números Claros
Los efectos de la crisis económica internacional sobre la economía nacional son evidentes, sobre todo en el mercado laboral, donde en un año el desempleo se ha incrementado en más del 46%, de acuerdo a los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), lo que ha hecho que al concluir el primer semestre de este año la cifra de desempleados llegó a 2 millones 350 mil, es decir 5.2% de la Población Económicamente Activa (PEA), de acuerdo a las cifras de la encuesta de desempleo.
Pero si a ello le agregamos los 6 millones 500 mil personas en edad de trabajar que están fuera del mercado laboral y no buscan trabajo, tenemos 8 millones 850 mil mexicanos, de acuerdo a las cifras oficiales, desempleados y a merced de engrosar las filas del crimen organizado, como alternativa de supervivencia; lo cual hace impostergable redefinir la estrategia de crecimiento de la economía mexicana y buscar su desacoplamiento de la economía estadounidense.
Por qué debemos ser optimistas frente a la crudeza de la realidad sobre el fin de la crisis y el inicio de la recuperación en 2010, cuando contrariamente a las proyecciones de los organismos internacionales y al optimismo reinante en ciertos sectores en el seno de la economía de los Estados Unidos de América (EUA), causante de la crisis económica internacional, los empresarios franceses anticipan que antes del fin de 2010 no se podrá salir de ella.
A pesar que en Francia el consumo de los hogares finalmente mostró una relativa recuperación de 1.4%, luego que en mayo este cayera en 0.2%, que fue el nivel más alto desde enero de este año, la mitad de los franceses y el 64% de los empresarios se han declarado afectados por la crisis económica internacional, de acuerdo al barómetro de la Cámara Francesa de Comercio e Industria (ACFCI) y el diario de negocios “Les Echos”.
Pero no todo es pesimismo, hay otros países que están emergiendo con más fuerza de esta crisis como Brasil y China, lo lamentable es que México tenga un comercio con ambos países que no rebasa el 1% del total de sus exportaciones.
En Singapur el director general de la organización de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, declaraba que las economías asiáticas pueden ser el motor de la recuperación del comercio internacional, cuya contracción llegaría en 2009 a un 10%, pero donde China tomaría el liderazgo desplazando a Alemania, según Patrick Low, economista en jefe de la OMC.
Hasta hoy Alemania se mantiene a la cabeza de los países exportadores con 1.5 billones de dólares en 2008, superando a China que exportó solo 1.4 billones de dólares. Sin embargo, los EUA continúan siendo el principal país importador del mundo con 2.2 billones de dólares en bienes importados, 13.2% del total, contra los 1.2 billones de Alemania.
Todos los analistas esperan que en la medida que se recupere la economía de los EUA la nuestra hará lo mismo, lo que no sigue atando a la suerte de un solo país. Sí este será el futuro de México entonces habrá que estar atentos alo que dice el presidente de la Reserva Federal (FED), Ben Bernanke, que luego de su comparecencia del martes ante el Comité de Finanzas de la Cámara de Representantes, donde defendió la autonomía de la banca central estadounidense y propuso incluir en la ley que la FED la protección del consumidor para garantizar el pleno empleo y la estabilidad de los precios, reveló su estrategia para que los EUA salgan de la crisis, cuyo déficit presupuestario rebasa ya 1.8 billones de dólares, diciendo que “era muy temprano aún para restringir la política monetaria”, considerando que la FED tiene todas las hermanitas necesarias para hacer frente a la crisis, la cual probablemente situará en 10% la tasa de desempleo para 2010.
Bernanke, enfatizó que la estrategia se centra el uso de la tasa de interés y de las reservas de la FED. Esto implica que la FED les pague a los bancos una tasa de interés y reduciendo sus propias reservas; pues desde mediados de 2008, la FED paga una tasa de interés de 0.25% sobre las reservas que los bancos depositan en su ventanilla. Si la FED decide aumentar este índice, desanimará a los bancos de prestar dinero a un índice inferior, lo cual es una forma de crear un punto mínimo de inflexión para los tipos de interés a corto plazo y de evitar un crecimiento excesivo de la moneda o del crédito que impulse al alza los precios y con ello la inflación.
Hoy, los tipos de interés son de 0 % y del 0,25 %, inferiores al interés que FED paga por las reservas de los bancos. Pero, según Ben Bernanke, “en circunstancias más normales, los bancos limitarán la diferencia entre los dos”; en caso contrario, la FED podrá siempre reducir las reservas y retirar liquidez sobre el mercado, algo similar a lo que el Banco de México ha hecho a través del “corto”.
Bajo este contexto las autoridades que dirigen la política macroeconómica en los EUA seguirán apostando por una política monetaria flexible que estimule el consumo, para poder estimular la demanda agregada de la economía y la generación de empleo, pero esto no ha sucedido en México. Todo lo contrario, la principal preocupación del Banco de México y el gobierno sigue siendo cuidar el objetivo de inflación (5.7% en junio y 5.5% en la primera quincena de julio) y las cifras macroeconómicas del país sobre el hambre y la miseria de más de la mitad de los mexicanos que viven en condiciones de pobreza.
La crisis reduce los ingresos
Martes, 21 de Julio de 2009 00:04
Números Claros
Los estados federados en los Estados Unidos Mexicanos, han cedido sus potestades a la Federación y su autonomía es limitada para emprender acciones en contra de la crisis económica. La política económica es el principal instrumentos del gobierno para hacer frente a la crisis económica internacional, pero las entidades de la federación, los estados, carecer de instrumentos reales para enfrentarla, salvo la buena administración del gasto público, el cual se está viendo reducido conforme avanza el presente año.
Los efectos de la crisis económica internacional y el resultado de la estrecha relación de la economía mexicana con la de los Estados Unidos de América (EUA), se observa mejor en los datos sobre inversión extranjera directa (IED) de la Secretaría de Economía. Estos indican que sí el total que entró a México en 2007 llegó a 27 mil 278 millones de dólares, en 2008 cayó a 21 mil 950 millones. Pero como sucede cuando se le apuesta todo a un jugador, sí la IED de los EUA durante 2006 alcanzó la suma de 12 mil 431 millones de dólares y en 2007 a 11 mil 577 millones, pero producto de la crisis económica nacida en su economía en el 2008 sólo pudo llegó a 8 mil 938 millones. Mientras que la europea que había ascendido a 11 mil 922 millones de dólares en 20007, en el 2008 alcanzó la cifra de 7 mil 934 millones. Estos son los efectos más palpables de la recesión actual de la economía en los países desarrollados.
Pero si bajo el contexto internacional actual, era imposible preveer que algún Estado de la federación escapara a los efectos perniciosos de la crisis, Hidalgo que en el 2007 había recibido una IED de 2.3 millones de dólares, en el 2008 atrajo más de 15 millones de dólares, cifra superada solo por la captada en el 2001 cuando llegó a 77.5 millones. Sin embargo, durante el primer trimestre no recibió IED, al igual que muchos otros de los estados de menor desarrollo.
Pero sí a esto le agregamos que durante el primer trimestre del año la exportación de mercancías de México se redujo en 28.6% y que dentro de éstas las petroleras lo hicieron en más de un 58%; obligando a que las importaciones se redujeran en 27.6%, en realidad para este año habrá pocos recursos para recursos para cubrir el presupuesto histórico 2 billones 846 mil. 697 millones de pesos.
De esta forma será difícil que el Estado de Hidalgo disponga en este año de los 20 mil 600 millones de pesos presupuestados y aún más, los municipios verán reducir el fondo total de recursos aprobados para ellos, que asciende a la cantidad de 2 mil 097 millones de pesos. Las entidades de la federación y los municipios han dejado ya de recibir más de 30 mil 132 millones de pesos de las Participaciones Federales, excluyendo al ramo 25 del Presupuesto de Egresos de la Federación; como consecuencia de la reducción en 18.6% de la Recaudación Federal Participable, solo de enero a mayo del presente; debido a que el impuesto al valor agregado (IVA), se redujo en 15.8%; el impuesto sobre automóviles nuevos (ISAN) en 18.2% y el ISR en 11.8%; pero además el impuesto especial sobre productos y servicios (IEPS), cayó en 116%; a la vez que los derechos ordinarios sobre hidrocarburos cayeron en 64.5% y los ordinarios sobre hidrocarburos para municipios en 64.2%.
Bajo este contexto, los estados deberían estar pensando en como revertir el efecto de la crisis económica internacional con sus propios recursos, diseñando programas de desarrollo y proyectos productivos generadores de empleos, en lugar de seguir a la espera de que el gobierno federal haga algo extraordinario, que no hará, para sacarlos del abismo.
Proyecciones, crisis y especulación en los mercados
Miércoles, 15 de Julio de 2009 23:15
NÚMEROS CLAROS
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha señalado este miércoles que la economía de América Latina caerá 1.9% en 2009, lo que provocará el alza del desempleo y de la pobreza en la región, auque habrá una recuperación en 2010 de 3.1%. La CEPAL señala que “el menor dinamismo de la economía de la región, tras crecer por seis años consecutivos, se reflejaría en un alza en la tasa de desocupación a un 9% en el 2009 desde un 7.5% del 2008”.
La CEPAL ha proyectado para Brasil, la mayor economía latinoamericana, una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) de un 0.8% en 2009 y una expansión de 3.5% en 2010. Argentina, podría crecer un 1.5% en el 2009 y 3.0% en 2010. En tanto que para México, indica que “tendrá el peor desempeño en la región, con un desplome de su economía de un 7% en este año” y sólo crecerá en un 2.5% en 2010.
Esto contrasta con el informe sobre las perspectivas de la economía mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI), quien el 8 de julio pasado señalaba que se “Aminora la fuerza de la contracción pero se perfila una recuperación débil” y pronosticaba una caída del PIB mundial de 1.4% en 2009 y una recuperación en 2.5% en 2010; previendo para México una caída de 7.3% del PIB en este año y un crecimiento de 3% para 2010. La diferencia con sus proyecciones de abril, es que se profundiza la caída de la economía, pues en ese mes se pensaba que sólo podría ser de 3.6% la contracción.
La crisis económica internacional se encuentra en su estado más álgido, quizá por ello cualquier reacción de los mercados se magnifica y, en ocasiones como ahora, la clase política de los diferentes países se deja llevar por lo que dicen los organismo internacionales y los analistas, sin interpretar la realidad de cada país y, en nuestro caso, sin interpretar nuestra propia realidad y la de los estados de la federación. De aquí que se ha vuelto parte del discurso de todos, decir que la recuperación de la economía se producirá en el 2010, es decir, en 6 meses esta pesadilla habrá pasado para los millones de desempleados.
Bajo la euforia coyuntural de los mercados, este miércoles todas las bolsas cerraban con números verdes y el dólar perdía 1.07% respecto al euro, haciendo que en los mercados del petróleo en Londres subiera su precio en 4.59% y en Nueva York en 3.84%. Con ello las materias primas mostraban una nueva tendencia al alza.
Así el cobre registró en Londres su máximo mensual, al cotizarse en 5 mil 240 dólares la tonelada para entregarse en los próximos tres meses en la Bolsa de Metales de Londres, entre otras cosas, debido a la debilidad del dólar y al anuncio de aumento de las ganancias corporativas, según Reuters, que han alentado la idea de que quizá lo peor de la recesión esté pasando.
Las acciones en las bolsas de valores en el mundo comenzaron a subir después que se supiera que las ganancias de Intel INTL.0; Johnson & Johnson y Goldman Sachs, habían aumentado, lo cual estimuló a que los inversionistas apostaran en las bolsas a bajo la perspectiva de un mejoramiento de las ganancias de las grandes corporaciones internacionales y de la economía mundial.
Paralelamente, el mismo miércoles el dólar caía el los mercados monetarios, pues los inversionistas dejaron de invertir en esa moneda, como refugio ante el riesgo, y prefirieron apostar por el mercado accionario. Lo que como dice Eugen Weinberg, de Commerzbank, citado por Reuters, hace que « las acciones están más altas y el dólar más bajo, lo que es bueno para las materias primas ».
La producción mundial de cobre de enero a mayo fue de 6.32 millones de toneladas, 1.1% más que el mismo periodo de 2008; mientras que la producción de cobre refinado de 7.56 millones de toneladas en el periodo, 0.2% más que igual lapso de 2008, según la Oficina Mundial de Estadísticas de Metal (WBMS). La misma oficina señaló que la producción conjunta de Bulgaria, Zambia y Chile fue de 200 mil toneladas, más que el año previo, pero la producción en Japón cayó en 58.000 toneladas, en tanto que la producción china aumentó en 65 mil 200 toneladas.
A la vez, se informó que el mercado del aluminio registró un excedente de 573 mil toneladas; el mercado de plomo registró un superávit de 6 mil toneladas; la producción de zinc superó a su uso en 49 mil 800 toneladas; en tanto que los mercados de níquel y estaño registraron un excedente de 86 mil 100 toneladas y 4 mil 700 toneladas respectivamente, de acuerdo al reporte de WBMS.
Así las cosas, el que se produzca una recuperación en los mercados de valores y resurja la sonrisa entre algunos inversionistas, no debe hacernos perder la cabeza y pensar que el fin de la crisis ha llegado, pues al menos para México, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha señalado que la economía de México se perfila a desplomarse en 2009 hasta en un 8%, más que el 5.5% previsto por el gobierno, y espera el desempleo promedie 5.7% en este año y podría llegar a 6.9% en 2010.
Así que más que discursos triunfalistas, hace falta aterrizar las ideas sobre la realidad mundial, la de México y sus entidades federativas, su capacidad real para generar empleo, que está unida a la demanda interna e internacional de bienes; por lo cual sería mejor usar la creatividad para crear esos empleos y generar ingresos en los hogares, que repetir la frase sobre el fin de la crisis y la recuperación en 2010. Vaya la tarea del nuevo congreso, sólo nos resta saber sí estará preparado para hacer frente a este reto.
Reformando al capitalismo a espaldas del mundo
Lunes, 13 de Julio de 2009 23:34
NÚMEROS CLAROS
El estallido de la crisis económica internacional marcó el inicio de una nueva etapa de desarrollo del sistema capitalista mundial y la necesidad de implementar reformas para saltar a una nueva etapa de su desarrollo. La lógica del desarrollo histórico de la sociedad indica que, una vez que el capitalismo alcance su madurez deberá surgir un nuevo modo de producción y una nueva sociedad, el socialismo.
Pero ni el capitalismo ha llegado a su última etapa de desarrollo ni el ser humano ha evolucionado lo suficiente para vivir en un estadio superior de desarrollo de la humanidad aún. Lejos de ello, al hombre le invade el terror pensar en esa posibilidad como lo muestra el caso de Honduras hoy y las experiencias de Bolivia, Brasil, Ecuador y Venezuela en América Latina o como lo indica el asesinato del primer ministro socialdemócrata sueco Willy Brandt, en 1986.
Sí uno busca en las declaraciones de los líderes mundiales palabras para caracterizar la coyuntura actual, por la que atraviesa el mundo capitalista hoy, inmerso la peor crisis después de 1929, no hay mejores que las pronunciadas hace un año por el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, cuando dijo que “el corazón del capitalismo mundial ha sido alcanzado, con la perspectiva, de que si no hacemos nada, se producirá una desconexión duradera del crecimiento de los países de la OCDE con el de los países emergentes, por ahora menos afectados…”.
Obviamente, Sarkozy hablaba de los países ricos del G8 y de Brasil, Rusia, la India y China (BRIC), no de México, que inexplicablemente forma parte de la OCDE para ser el último de sus estadísticas, pero que junto con estos países emergentes, más Sudáfrica constituye el Grupo de los 5 (G5), quienes reclaman un mayor rol en las decisiones dentro de los organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Lo trascendental de la época histórica actual es que estamos presenciando el surgimiento de un nuevo orden económico y político mundial, que se ha expresado en la crisis política dentro de la ONU a raíz de la invasión de Irak y en la crisis económica en el FMI y el Banco Mundial (BM), que luego de sus errores en los años setentas y ochentas, quedaron desacreditados como banca de desarrollo multilateral orientada a impulsar el desarrollo de los países y que en la crisis actual, han quedado marginados e incapaces de reaccionar para hacer frente a una crisis nacida en el seno del mundo capitalista.
El mundo capitalista está cambiando y el primer ministro inglés, Gordon Brown, hablando al respecto decía que el capitalismo “ha cambiado tanto que es irreconocible, no sólo en el transcurso de los diez últimos años sino, igualmente en el transcurso de los últimos diez meses… lo que requiere un nuevo enfoque para abordar los nuevos desafíos… pues está claro que la regulación detallada de los mercados financieros a través del mundo no siguió el ritmo de los cambios de la economía mundial”.
Hemos señalado que ni el G8 ni el G20 no son instituciones internacionales, sino foros que reúnen jefes de Estado de los países más poderosos del planeta para discutir cuestiones claves de la economía global, en los cuales participan por América Latina Argentina, Brasil y México.
El G8 y el G20 se han convertido en foros de ideas para poner fin a los desequilibrios macroeconómicos mundiales, atribuyéndose el derecho a decidir por todos los países y pueblos del planeta, como si el resto no tuviera nada que decir. Por esta razón, antes de la última reunión del G8 en Aquila, Italia, de la semana pasada, el presidente de la Asamblea General de la ONU, el nicaragüense Miguel d’Escoto Brockmann, convocó a el 23 de junio pasado una conferencia internacional de la ONU para discutir de la crisis económica mundial y su impacto sobre el desarrollo.
Lamentablemente, a esta conferencia que debió reunir a representantes de los 120 países, solo acudieron los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y Bolivia, Evo Morales, todos los demás despreciaron esta oportunidad de comenzar a redefinir este nuevo orden y enviaron representantes de segunda sin capacidad de interlocución.
La reunión del G8 terminó en Aquila con acuerdos insuficientes para hacer frente a la crisis y reformar al capitalismo, la próxima reunión del G20 será el 24 y 25 de septiembre en Pittsburgh, Estados Unidos, pero no hay certeza de que la crisis económica internacional sea superada durante este segundo trimestre ni que la recuperación en el 2010, sea el inicio de la vuelta al equilibrio; menos aún, de que al margen de la mayoría de los países, un nuevo orden económico y político que segrega a la mayoría pueda funcionar.