8 mai, 2010
NÚMEROS CLAROS
Jueves, 06 de Mayo de 2010 23:23
Cuando la crisis parece retomar su rumbo y profundizarse con los acontecimientos de las últimas semanas en Europa, en México la economía parece alejarse de la realidad y el optimismo se derrocha. El ejecutivo y su gabinete económico no dejan de sorprendernos con sus anuncios espectaculares, haciendo que muchos ciudadanos sin empleo y sin fortuna, hoy se pregunten en que país están viviendo, pues su realidad les dice lo contrario a las cifras alegres del ejecutivo.
El cuatro de mayo se anunciaba que entre enero y abril de este año se habían creado 381 mil 904 empleos, con nombre y apellido, donde seguramente no está el de nuestro lector; de los cuales 57% eran permanentes y 43% eventuales. A la vez, el secretario del Trabajo, Javier Lozano, anunciaba que solo faltaban 212 mil 649 empleos para alcanzar el número de trabajadores inscritos al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) antes de la crisis de 2008, cifra que se podría alcanzar en los próximos dos meses.
Si vemos las cifras oficiales, el nivel más alto de trabajadores inscritos hasta hoy se alcanzó en el tercer trimestre de 2008, 14 millones 410 mil y en este primer trimestre de 2010 se registraron 14 millones 44 mil personas, es decir 365 mil menos que en aquel trimestre de 2008, cuando en agosto de ese año la tasa de desempleo había alcanzado su mayor nivel en más de tres años con 4.15% y en septiembre ésta llegaba a 4.25%. Cómo ahora en medio de la crisis y con una tasa de desempleo de 4.81% en marzo, se pretende decir a los ciudadanos que nuestro país va viento en popa y que la profundización de la crisis en Europa no afectará la recuperación de la economía mexicana, cuando el hombre del « catarrito », hoy al frente del Banco de México, parece estar fuera de la realidad mundial.
Quién podrá decirle al presidente y su gabinete, que la crisis económica internacional es más real hoy que los muertos en Atenas, que los bancos y empresas que han quebrado en los Estados Unidos de América (EUA) y los millones de trabajadores que la crisis ha echado a la calle de 2008 a la actualidad en el planeta. No hay una sola reforma en marcha en el sistema financiero internacional, ni iniciativas que apunten a la regulación de los mercados como han sugerido los presidentes de Francia y Alemania, solo propuestas en el seno del Grupo de los 20 (G20) que no han prosperado aún, la crisis continúa, porque los desequilibrios persisten en los mercados.
Pensar que la recuperación en los EUA y los países de Europa traerá el crecimiento para la economía mexicana en la actual coyuntura es incierto aún, sobre todo, porque en México, a diferencia de China donde se puso en marcha un gran plan para incentivar la demanda interna a partir del consumo rural y de Brasil, que mantiene diversificadas sus exportaciones, en nuestro país no se hizo nada para reactivar el consumo interno y la economía continúa atada a la suerte que corra la estadounidense y europea, donde la crisis surgió y sigue prosperando sin freno aún.
Sí hay alguien que aún piensa que hemos llegado al fin de la crisis, hay que decirle que vea como ésta se agudiza en Europa ahora. El euro, que parecía una fortaleza ante la crisis y la debacle del dólar, se desmorona ante la fragilidad de las finanzas públicas de Grecia, Portugal, España y Francia. En lo que va del año el euro, que el 13 de enero se cotizaba en 1.4573 dólares, al día de ayer miércoles, cuando se llegó a cotizarse en 1.2555 dólares, ha perdido el 13.85% de su valor y los mandatarios de los países de la zona del euro en la Unión Europea, deberán tomar medidas este viernes para hacer frente a la crisis como un solo bloque y sin dudar para asistir a cualquiera de sus socios en peligro. Sin embargo, considerando que el euro llegó a cotizarse en 0.82 dólares en el 2000, el Banco Central Europea (BCE), que ha dejado su tasa de referencia en 1%, podría dejar que su moneda se deslice hasta 1.18 dólares en este año, antes de intervenir.
El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, ayer jueves trataba de dar tranquilidad a los mercados y señalaba que no habría problemas para que Grecia cumpliera con sus pagos de deuda y descartaba todo riesgo de contagio al resto de países de la zona del euro, como España, Portugal, Francia y la misma Italia, pero admitía que la recuperación económica sería moderada y que la incertidumbre era elevada. Quizá a Trichet le ha hecho falta un poco del optimismo del presidente de México, que solo ve éxitos en las medidas económicas adoptadas para hacer frente a la crisis, que no ve desempleo, ni el aumento de la inseguridad y del crimen organizado, menos aún el de la pobreza y el del aumento de la migración hacia los EUA, pese al muro y las nuevas leyes aprobadas en Arizona.
Quizá lo positivo para Grecia es que el 5 de mayo los bancos europeos anunciaban que mantendrían sus líneas de crédito a los bancos griegos, así lo señaló Josef Ackermann, que dirige el Deutsche Bank; pero lo lamentable es que la especulación sigue en los mercados cosechando desaciertos y se sabía que España habría solicitado unos 280 mil millones de euros al Fondo Monetario Internacional (FMI), más de los 110 mil millones de euros aprobados para Grecia inicialmente, poniendo más tensión a los mercados y atizando la crisis, dejando que las calificadoras de Nueva York sigan socavando los cimientos del maltrecho sistema financiero internacional.
Lo mejor que le podría pasar en México ahora, sería que el gobierno y los empresario mantuvieran la cautela y tomaran en serio la necesidad de diversificar sus mercados, voltear sus ojos al sur del continente y fortalecer sus relaciones comerciales con los países de Asia, en particular con China, país al cual México continúa exportando apenas el 1% del total de lo que vende al exterior.
No es hora de decirle a los ciudadanos que todo va bien, cuando miles de hogares no tienen ingresos y millones los ven reducidos por el aumento de los impuestos, de la gasolina y, en consecuencia, por el aumento de los costos de producción de la mayoría de los productos (véase estudio de investigadores de la UNAM publicado en La Jornada el 4 de mayo donde señala que « cae 47.1% el poder adquisitivo en poco más de dos años) o es qué valdrá la pena poner una nueva encuesta en la página web de la presidencia para que, como en relación a la asistencia al mundial del presiente, los ciudadanos le digan si va bien en la conducción del país y su economía, si tienen trabajo o pudo comer hoy…
Par jlos le 8 mai, 2010 dans Análisis Económico de Coyuntura
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5 mai, 2010
Hay aires de triunfalismo en las medidas de política económica contradictoras adoptadas por el gobierno mexicano en 2010, quien le apostó todo a la recuperación de su vecino, al que exporta el 81 por ciento del total. Lamentablemente, en enero disminuyeron las importaciones estadounidenses en 1.7 por ciento y el déficit comercial cayó en 37.3 mil millones de dólares contra los 39.9 mil millones de diciembre de 2009.
…
Pág. 40.
http://www.libertas.com.mx/revista/mayo1_10/40.pdf
Par jlos le 5 mai, 2010 dans Análisis Económico de Coyuntura
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Lunes, 03 de Mayo de 2010 23:43
NÚMEROS CLAROS
Después de la crisis de la deuda en México de 1982, nadie supuso que de nueva cuenta, veintiocho años más tarde, se estaría al borde de que se produjera un cataclismo financiero como el de entonces, cuando nuestro país se declaró insolvente y puso en jaque al sistema financiero internacional; menos aún, que sería Grecia una víctima más de los desequilibrios financieros mundiales, que dieron origen a la crisis económica internacional actual.
Casi treinta años después, cuando se suponía que todos habían sacado una enseñanza de la experiencia mexicana, deudores y acreedores, que habían aprendido lo suficiente, vemos como en medio del triunfalismo mexicano por el fin de la crisis, las calificadoras de Nueva York se vuelven a ensañar con los países de la Unión Europea (Grecia, Portugal y España), agudizando las contradicciones de la crisis actual.
Esta vez no son los países latinoamericanos quienes han causado la crisis ni los tropiezos de la recuperación. Quizá porque estos aprendieron lo suficiente en la década perdida de los años ochenta y se han distanciado del Fondo Monetario Internacional (FMI) y sus recetas inhumanas, que solo persiguieron entonces, hacer que los países deudores equilibraran sus cuentas para pagar sus deudas a ultranza, al margen de la salud, la educación y el hambre de los pueblos.
Si bien la Cumbre de Jefes de Estado de la zona del euro de la Unión Europea será quien saque las conclusiones de esta experiencia, este siete de mayo, sus ministros de finanzas hicieron su tarea este fin de semana. Los 16 países que comparten el euro terminaron por aprobar la ayuda financiera para Grecia, pero a cambio de un plan de austeridad inédito, que comprende los salarios y las jubilaciones de los funcionarios públicos y el aumento de impuestos.
La Comisión Económica Europea y el FMI han acordado una ayuda de 110 mil millones de euros para Grecia, unos 143 mil millones de dólares en tres años. Con esta ayuda, Grecia podrá honrar sus compromisos financieros este 19 de mayo, cuando rembolse unos 9 mil millones de euros, 11.7 mil millones de dólares, a sus acreedores.
Esta crisis a puesto entre dicho la credibilidad y la cohesión de los países de la Unión Europea, en particular los de la zona del euro, sobre su real integración económica, política, monetaria y social, por las fisuras que mostró a la hora de correr en ayuda de uno de sus miembros. El apoyo financiero suministrado por los miembros de la zona del euro será de 80 mil millones de euros, alrededor de 104 mil millones de dólares, el resto correrá a cargo del FMI; 30 mil millones de euros serán suministrados vía préstamos bilaterales de los 15 países socios de la zona del euro en este año, en función de su peso en el capital aportado al Banco Central Europeo (BCE).
Pero esta ayuda no está exenta de condiciones, el plan de austeridad aceptado por Grecia, será evaluado trimestralmente por la Comisión Europea, el BCE y el FMI, lo cual ha sido una exigencia de Alemania. El plan prevé que Grecia deberá hacer economías de más de 30 mil millones de euros, unos 39 mil millones de dólares, en tres años, para llevar su déficit público al límite europeo de 3% del PIB de aquí a 2014, en relación con el 14% de 2009.
Para ello Grecia deberá suprimir el 13º y 14º meses de salario en la función pública y en las pensiones de los jubilados; los recortes salariales deberán permitirle al gobierno griego obtener 15.4 mil millones de euros en 2010 y 2011, compensados por primas en aquellos de menores ingresos; deberá aumentar de uno a dos puntos el impuesto al valor agregado, que es de 21%. La reducción del gasto público en los próximos dos años deberá permitir ahorrar unos 7.6 mil millones de euros; el aumento de los impuestos permitirá obtener 7.8 millones de euros en el mismo plazo y buscar hacer economías en el sistema de pensiones para el retiro.
Con ello, los europeos y el FMI, esperan poder contener la especulación en los mercados sobre la posible quiebra de las economías de Portugal, España y Grecia, países con un alto déficit fiscal. No hay que olvidar que en diciembre de 2009, las agencias calificadoras de Nueva York, tan despreciadas en Latinoamérica, Standard and Poor’s, Moody’s y Fitch, bajaron la calificación sobre la capacidad para pagar su deuda de Grecia, lo cual llevó a un torrente de movimientos especulativos en torno a este país.
Al respecto, la ministra de economía francesa, Christine Lagarde, se lamentaba ayer lunes de las condiciones deplorables en las cuales había sido anunciadas en los últimos días las degradaciones en las calificaciones de deuda soberana, por las calificadoras, que atizaron los movimientos de pánico en los mercados. Con ello, como lo ha señalado el presidente de Brasil y otros mandatarios suramericanos, la economía parece seguir siendo controlada por las calificadoras, responsables de parte de la crisis actual.
Esto sucede cuando debido a la aparición de algunos signos de recuperación en una que otra economía nacional, se habían producido manifestaciones triunfalistas sobre el fin de la crisis, sin ver que nada nuevo se ha puesto en marcha aún para reformar la economía de mercado y restaurar los equilibrios, para controlar las calificadoras y sus amos.
La economía mundial no puede seguir funcionando bajo las mismas reglas del pasado, las de la época del ábaco, cuando el desarrollo científico técnico ha puesto a las economías nacionales bajo una estrecha interdependencia y la información fluye en tiempo real en todo el globo terrestre, haciendo más transparente la competencia en cada mercado.
En medio de la crisis, el discurso ha ido más lejos que las reformas necesarias para rejuvenecer al sistema financiero internacional, ha sido más rápido que la implementación de las nuevas medidas que reclama la economía de mercado, inevitables para restablecer los equilibrios y permitir que el sistema capitalista continúe funcionando bajo nuevas reglas. Por ello, hemos sido sorprendidos e irritados por el triunfalismo desmedido y la retórica de quienes anuncian el fin de la crisis y solo ven cifras positivas en la economía mexicana, sin percatarse en el entorno en que se desenvuelve.
Par jlos le 5 mai, 2010 dans Análisis Económico de Coyuntura
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