5 mai, 2010
Lunes, 19 de Abril de 2010 22:13
NÚMEROS CLAROS
El otrora centro del capitalismo mundial se desmorona. La crisis actual, surgida en los Estados Unidos de América (EUA) puso al descubierto la corrupción que está carcomiendo al viejo sistema capitalista actual y la necesidad de realizar una cirugía mayor, cuyo solo partidario parece ser el presidente de Francia, Nicolas Zarcosy. Él ha sido el más vehemente defensor de la idea de la necesidad de refundar el capitalismo y de construir una economía de mercado regulada, pero hasta hoy este proceso se ha visto entorpecido por la lentitud de las reformas propuestas por el Grupo de los 20 (G20), del cual México, Argentina y Brasil forman parte de los países latinoamericanos.
La crisis financiera que estalló en los EUA, ha semejado un terremoto financiero para ese país. La quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008; las fusiones de Bear Stearns con JPMorgan Chase y la de Bank of America con Merrill Lynch, mostraron el proceso de concentración que vive hoy el capital financiero, cuando Bear Stearns y Merrill Lynch cayeron en quiebra y fueron absorbidos por bancos estadounidenses más fuertes, lo que obligó al gobierno de los EUA a poner en marcha su millonario plan de rescate bancario.
Pero el caso Madoff desacreditó la Securities and Exchange Commission (SEC) de ese país y mostró su incapacidad para regular y preveer lo que estaba sucediendo al interior del sistema financiero estadounidense, obligando a su presidente, Mary Schapiro, designada por el presidente Obama para mantener una mayor vigilancia, a asumir una postura más agresiva frente a los intermediarios financieros (bancos privados) y ahora el banco Goldman Sachs ha sido acusado de fraude por la SEC, que es la comisión del mercado de valores de los EUA.
No solo los presidentes de Brasil y de Argentina han señalado que el sistema financiero de Wall Street ha hecho del sistema financiero mundial, sin regulación alguna, un enorme casino y de las calificadoras sus mayores especuladores. Sandro Pozzi, ha escrito en El País un artículo titulado « El tahúr de la miseria », en el que señala que « en plena hecatombe, John Paulson emergió como una estrella. La mayor crisis financiera desde la Gran Depresión le convirtió en uno de los gestores de hedge fund (fondos de alto riesgo) más poderosos del mundo…creyó que la burbuja estallaría y arrastraría a los activos hipotecarios. Gracias a sus apuestas arriesgadas, ganó 8.000 millones entre 2007, 2008 y 2009″.
Acertadamente, Pozzi indica como este hombre se convirtió una leyenda en el mundo financiero en medio de la crisis, luego de obtener beneficios exorbitantes de más de 20 mil millones de dólares en 2007 y 2008, al apostar contra las hipotecas de alto riesgo (subprime) y convertirse en el mejor gestor de de fondos de inversión libres, mejor pagados por su alto riesgo; pero ahora la SEC ha acusado Goldman Sachs de haberlo dejado construir a su antojo productos financieros, contra los cuales luego hacía operaciones de bajos montos y aún cuando, por el momento, no hay cargos contra él, seguramente este será el inicio de nuevos escándalos financieros, que mostrarán el verdadero rostro del sistema financiero global al cual hay que reformar para refindar el sistema capitalista actual y avanzar en la construcción de un nuevo orden económico internacional.
Par Enfoque Global le 5 mai, 2010 dans Análisis Económico de Coyuntura
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Jueves, 15 de Abril de 2010 23:18
NÚMEROS CLAROS
El presidente de la Reserva Federal (FED) de los Estados Unidos de América (EUA), Ben Bernanke, señaló el miércoles pasado ante la Comisión económica del Congreso de su país, que esperaba una recuperación económica moderada de la economía estadounidense y exhortó a los congresistas a trabajar en un plan de reducción del déficit presupuestario, que podría sobrepasar este año el monto de 1,415 mil millones de dólares del ejercicio 2008-2009, señalando que « si el ritmo de la reanudación es moderado, como lo preveo, será necesario mucho tiempo para recuperar los ocho millones y medio de empleos perdidos durante los dos últimos años », considerando la precaria situación del sector de la construcción, que durante años ha sido el motor del crecimiento y las dificultades presupuestales de muchos estados federados.
Pero Bernanke, aprovechó también para señalar uno de los problemas que le preocupan, la debilidad del yuan chino frente al dólar, lo cual ha hecho enormemente competitivas las exportaciones chinas que invaden al mundo, pues un yuan devaluado frente al dólar no ha hecho más que abaratar las exportaciones chinas y desplazar del mercado aquellos productos similares cuyos costos de producción son más altos, incluidos los mexicanos en el mercado estadounidense. Al respecto, el presidente de la FED enfatizó en la necesidad de seguir presionando a las autoridades chinas para que revalúen el yuan, el cual la mayoría de los economistas consideran que está sobrevaluada.
En este sentido, Bernanke apuntó: « pienso que sería en el interés de los chinos autorizar que el tipo de cambio de su moneda sea más flexible y autónomo para que puedan combatir las burbujas financieras y la inflación en su propia economía ». Hasta hoy las autoridades chinas solo han autorizado a que el yuan a fluctúe en un pequeño margen en torno a un tipo eje establecido por ellas y el tipo de cambio frente al dólar sigue siendo inamovible desde el verano 2008, de apenas 6.8 yuanes por dólar.
Con este tipo de cambio del yuan frente al dólar, China se ha convertido poco a poco en el primer exportador mundial, sosteniendo a su sector manufacturero que emplea a millones de trabajadores. Por el contrario, el gobierno estadounidense acusa a China de la pérdida de miles de empleos debido a lo barato de sus manufacturas. Esto ha hecho que aumenten las presiones sobre el gobierno chino para que revalúe su moneda, sin embargo, este ha contestado que no cederá a ninguna presión.
Muchos economistas están convencidos de que China va a revaluar su moneda en los próximos meses, pero esto no será por la presión de gobiernos extranjeros. A China han estado llegando muchos capitales especulativos, que están anticipando una alza del yuan; así los inversionistas están colocando sus capitales para sacar ganancias, lo que ha obligado a las autoridades monetarias a aumentar la circulación monetaria cada vez que entran divisas; pero pese a que una gran parte de esos recursos son esterilizados y retirados de la circulación, están provocando el aumento de una burbuja inmobiliaria y financiera en la economía china. Por lo que, un alza del yuan respecto al dólar podría contener esa burbuja e incidir positivamente en la economía, conteniendo la inflación y los desequilibrios.
Sin embargo, China debe cuidar que la revaluación del yuan sea gradual, pues de lo contrario podría golpear a su sector exportador y perder millones de empleos. El aumento del tipo de cambio del yuan puede estimular el consumo interno de productos extranjeros, los que se harían más baratos, pero encarecería sus exportaciones, aumentando las existencias de sus empresas y obligándolas a reducir su planta productiva. Hay que considerar que durante el primer trimestre de 2010, China presentó un superávit comercial de 1.2% del PIB, mucho menor que el presentado hace un año de 10%, por lo que su gobierno va seguir actuando en función de sus propios intereses al margen de las presiones de los EUA y de la Unión Europea. A México le convendría hoy más voltear sus ojos a China que seguir esperando milagros de la economía estadounidense.
Par Enfoque Global le 5 mai, 2010 dans Análisis Económico de Coyuntura
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