OCDE, la economía en peligro
Viernes, 19 de Noviembre de 2010 07:54
NÚMEROS CLAROSComo cada año en esta época inicia el periodo de predicciones, aunque lo mejor será constatar quiénes acertaron en 2010. En tanto, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) bajó sus previsiones de crecimiento mundial para 2011 en su informe publicado este jueves 18. En el se señala que la recuperación de la economía mundial será menos vigorosa el año próximo de lo que se había previsto.
La revisión de las proyecciones a la baja de la OCDE señala que la economía de los Estados Unidos sufrirá una notable caída mientras que las economías de los países emergentes crecerán moderadamente en 2011. Ello permitirá que la economía mundial crezca en 4.6% en este año y en 4.2% en 2011, menor al 4.5% proyectado en mayo pasado; pero según la OCDE en 2012 crecería de nuevo a un ritmo promedio anual del 4.6%.
En sus proyecciones la OCDE advierte de los riesgos de las proyecciones, debido a la fragilidad e inestabilidad reinante en los mercados financieros, el desendeudamiento de los hogares, los problemas de endeudamiento de los gobiernos y las tensiones que persisten en los mercados de cambio de las divisas. Esto es, las previsiones están sujetas al restablecimiento de los equilibrios macroeconómicos que no existen y de los que no hay garantía que puedan restablecerse.
Si el gobierno de México está esperando a que la economía de los Estados Unidos se restablezca de la crisis que surgió en su economía, con el fin de comenzar a impulsar el crecimiento económico y la creación de los millones de empleos que demandan los jóvenes, a través de su billonario e histórico presupuesto aprobado para 2011, todo parece indicar que tendrá que seguir postergando este momento, pues la OCDE ha revisado a la baja las proyecciones de crecimiento para los Estado Unidos, las que ahora son de 2.7% para este año y de 2.2% para 2011, contra las optimistas cifras de 3.2% en que se esperaba que creciera en mayo pasado.
Según la OCDE, solo en 2012 la economía estadounidense crecerá a un ritmo de 3.1%, con lo cual estimularía la demanda de las exportaciones mexicanas de materias primas y productos, y en consecuencia, la creación de empleos. Pero pese a ello, la OCDE indica que la economía de México podría crecer en 2010 en 5%, gracias al dinamismo de sus exportaciones; en 3.5% en 2011 y en 4.2% en 2012.
Mientras que para el conjunto de los 33 países de la zona OCDE, incluido México, el crecimiento de las economías de todos ellos podría llegar a ser de 2.8% en 2010, de 2.3% en 2011 y del 2.8% en 2012. La organización que reúne 33 países preveía en mayo el 2,7 % en 2010 y el 2,8 % en 2011. Ese crecimiento sería mayor al previsto para la zona del euro, que pese a ello presentaría un crecimiento mayor al previsto en mayo de apenas 1.2%, al crecer en 1.7% en este y en el año próximo.
Países como Japón podrían crecer a una tasa de 3.7% en 2010 y no de 3% como se había anunciado en mayo, pero enfrentaría una reducción en su crecimiento en 2011 de 1.7%, mayor al 2% anunciado en mayo, con lo que podría aspirar a crecer en 1.3% en 2012, debido a que hasta hoy su economía ha estado apoyada por políticas orientadas a la reactivación de la demanda interna a través del gasto público, pero que poco a poco serán eliminadas en la medida que presente síntomas de recuperación.
Frente a ese escenario de lento crecimiento de la economía mundial, la OCDE recomienda acciones enérgicas para controlar la evolución de las finanzas públicas en los países ricos, señalando que “los esfuerzos de consolidación presupuestaria son considerables; la estabilización simple de los ratios deuda-PIB en 2025, con relación a su nivel actual, requiere un mejoramiento del saldo primario de más del 8 % del PIB en los Estados Unidos y en Japón y de cerca de 5 – 6 puntos, en el Reino Unido, en Portugal… y en Irlanda”, señala el informe.
El informe señala el efecto positivo, a medio plazo, de una reducción de los déficits y de la deuda pública de los países de la OCDE; recomendando que se siga una política monetaria flexible para sostener el crecimiento, tal como la política de flexibilidad cuantitativa anunciada por la Reserva Federal de los Estados Unidos. Pero a la vez advierte que, a causa del nivel tan bajo de los tipos de interés (en los países desarrollados), la política monetaria no puede en numerosos países compensar el impacto negativo a corto plazo de la coacción de los gastos públicos sobre el crecimiento; pero que la liquidez abundantes, a tasas próximas a cero, puede prolongar la vida de instituciones insolventes, distorsionando el costo del riesgo y provocar un aumento de los activos en los países emergentes, susceptible de provocar medidas de retorsión que engendren más desequilibrios. En este sentido, los países deberían evitar intervenir sobre los mercados de las divisas con devaluaciones competitivas de sus monedas, declara la OCDE.
Par Enfoque Global le 22 novembre, 2010 dans Análisis Económico de Coyuntura












