Pobreza, bandera de la clase política nacional para 2012
Viernes, 25 de Marzo de 2011 08:03
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) instrumentó en los últimos 30 años del siglo XX los programas neoliberales de ajuste y estabilización del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), el Partido Acción Nacional (PAN) no ha hecho sino continuar administrándolos y en gran parte de estos 10 años de su gobierno con los propios cuadros y tecnócratas del PRI, quienes sólo cambiaron el color de sus corbatas en espera que este gobierno llegue a su final, manteniendo intacta su visión sobre el desarrollo económico y social de México.
Antes de acusar al PAN por toda la miseria acumulada en México hay que considerar que solo el PAN puedo aglutinar en sus filas, por ideología, a los descendientes de los colonizadores y defensores de la corona española, de aquellos que abrieron las puertas del país a la monarquía francesa en 1862 y de los hacendados que apoyaron la dictadura de Porfirio Díaz, ¿o es qué todos ellos dejaron el país y se exiliaron después de la independencia de México en 1821, del triunfo de Juárez en 1867 y de la revolución de 1910?, evidentemente no, tampoco se integraron al PRI, ni al Partido Comunista Mexicano fundado en 1919, el cual agrupó a la clase obrera mexicana y fundó la Central de Trabajadores de México (CTM), que luego perdió bajo la absurda línea política que asumió el Partido Comunista de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas de “unidad a toda costa” contra en fascismo en la 2ª guerra mundial. Por lo que no hay que pedirle peras al olmo, ni exigirle que resuelva los problemas de la pobreza extrema en México ni responsabilizarlo por toda la miseria que arrastra el país hasta hoy. Pero pese a ello el PAN estuvo en el gobierno 200 años después de la independencia y 100 años posteriores a la revolución.
La pobreza ha sido el motor de los movimientos sociales en México. Pero paradójicamente al celebrarse los doscientos años del inicio de la lucha por la independencia y los cien años de inicio de la revolución de 1910, ni el PRI ni el partido surgido de la alianza de entre los priistas resentidos (“el ala izquierda del PRI”) y aquellos hombres de la “izquierda” surgidos de la comodidad de las conspiraciones de café, es decir el Partido de la Revolución Democrática (PRD), han sido capaces de cambiar el rumbo de México y han mostrado su incapacidad para dirigir con honestidad a un país forjado con la sangre de miles de patriotas muertos a lo largo de todos esos años, los cuales pretendían darle a los pobres una vida digna y acceso al poder.
De nuevo la pobreza se ha convertido en el tema de debate. Lo cierto es que no ha sido el PAN quien ha hundido en la miseria a millones de mexicanos, sino la continuación de un apolítica económica y social neoliberal heredada del PRI y su temor para cambiarla. Los gobiernos del PAN se han dedicado a administrar estas políticas y muchos individuos vinculados con el poder, a hacer negocios, tal como en los viejos tiempos del PRI, postergando los verdaderos cambios a los que aspiramos millones de ciudadanos, los cuales no enarbolan los partidos actuales, más preocupados por seguir viviendo del erario público.
Es posible que las cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), creado para medir la pobreza, sean ciertas y que en 2000 hubiera 24.1 millones de personas en condición de pobreza alimentaria y que éstas hayan pasado a 13.8 millones en 2006, pero que en dos años, en 2008, hubieran llegado a 18.2 millones, 32% más; pero lo más importante es tener conciencia del peligro que ello significa para la estabilidad política del país y considerar la necesidad de hacer de este tema, de la lucha contra la pobreza, no una bandera electoral si no una política de Estado, cuyos responsables de implementarla, el Congreso de la Unión y el ejecutivo, orienten, regulen, controlen y evalúen año a año, antes de aprobar el Presupuesto de Egresos de la Federación.
Sin ello, los pobres no solo aumentarán, sino que se convertirán en un peligro para la supervivencia de la clase política actual y la estabilidad social, sí en lugar de continuar incorporándose al crimen organizado poco a poco enfrentarán las instituciones del Estado mexicano, responsable de su pobreza y marginación social. Pues finalmente no es en las Lomas de Chapultepec donde se cultivan estupefacientes, ni son los egresados de las universidades quienes engrosan las filas de los criminales, sino los miles de excluidos del sistema de enseñanza y del mercado laboral, aquellos hombres y mujeres excluidos que deambulan en las zonas urbanas sin hogar, los campesinos miserables que ya están muertos en vida y los mismo les da morir o poder comer con dignidad al menos una vez. Por esta razón, la pobreza es más que un discurso, su eliminación es la garantía de sobrevivencia del Estado Mexicano y su modernización, la vuelta a la seguridad de los ciudadanos.
Par Enfoque Global le 26 mars, 2011 dans Análisis Económico de Coyuntura












