Arde Gracia: Enfrentada a la especulación de las calificadoras y a la revolución
La crisis económica internacional ha creado las condiciones materiales para la revolución y como en otros países, la sociedad comienza a dividirse. En Grecia estamos viendo dos sectores de la sociedad enfrentados, por un lado el de los tecnócratas en el gobierno, que tratan de poner en equilibrio la economía en base a los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco central Europeo (BCE) y la Unión Europea, representada por la Comisión Económica Europea; por el otro, los trabajadores, empleados, comerciantes y empresarios, que han perdido sus trabajos, que han visto reducir sus ingresos y aumentar los impuestos para poder pagar la deuda pública contraída por el Estado y que ahora no puede pagar sin los préstamos internacionales, condicionados al programas de ajuste del FMI.
Los sindicatos griegos se han puesto a la cabeza y han solicitado este lunes a la población acatar la masiva huelga de 48 horas convocada para el martes y el miércoles, la cual representa la oposición a las políticas de austeridad del gobierno socialista impuestas por el FMI y la Unión Europea con el fin de salvar a Grecia de la bancarrota total. Este es pues el preludio de más movilizaciones sociales y revueltas en Grecia que pueden terminar con una revolución mucho más profunda, capaz de arrollar a los partidos políticos y su burocracia parlamentaria, incapaz de conducir la economía griega y defender su pueblo.
El movimiento, está encabezado por el sindicato de la administración pública (ADEDY), que aglutina medio millón de empleados y su equivalente en el sector privado, la GSEE, que agrupa a 2 millones de miembros. Esta movilización está prevista para que coincida con la votación prevista en el parlamento del nuevo plan económico a cambio de asistencia financiera internacional de este miércoles. Las posiciones se radicalizan y el sindicado ADEDY considera que “La huelga podría ser un catalizador para el deshacerse de la política de austeridad y para ayudar al país a romper las cadenas que lo vinculan a sus acreedores”, según la agencia Reuters.
Mientras, las calificadoras hacen apuestas con sus previsiones sobre el desenlace de la crisis griega y S & P y Moody y Fitch, especulan sobre la claridad de la propuesta presentada por Francia para involucrar a inversores privados en el nuevo rescate de Grecia, sobre de la cual las agencias calificadoras no confían y han declarado al país en cesación de pagos. Con ello las calificadoras de riesgo, que estuvieron en el origen de la crisis económica actual, no solo siguen estando presentes sino atizando al fuego para desestabilizar aún más a la maltrecha economía de mercado.
Todos esperaban que el plan de rescate para Grecia fuera suficientemente apuntalado con las aportaciones financieras de la UE y el FMI; sin embargo, el miedo a la quiebra de Grecia y la especulación, ha exigido la negociación de nuevos términos para los acreedores y la necesidad de la participación de inversionistas privados en el rescate sobre una base voluntaria. No obstante, aún están por verse los detalles del plan francés de rescate a Grecia, el cual ha tenido el beneplácito de Alemania.
En tanto, la economía Griega y la del planeta sigue en manos del juego perverso de las agencias calificadoras y la especulación, las que no les interesa la vida humana sino la obtención de ganancias en este juego, que puede conducir a Grecia fuera de la Unión Europea y en el inicio de una nueva revolución que arrastre tras de sí a España y Portugal, y a otros países más, con líderes aún desconocidos, tal como sucede hoy en México con Javier Cecilia, ignorado hasta hace 6 meses atrás para la mayoría de los mexicanos, pues las circunstancias históricas crean sus propios líderes.
Par Enfoque Global le 28 juin, 2011 dans Análisis Económico de Coyuntura















