Disputa por México ante las elecciones de 2012 en una economía en crisis
Viernes, 23 de Septiembre de 2011 07:10
El cuasi candidato del PAN a la presidencia, Ernesto Cordero, perdió la oportunidad de proyectarse como un hombre de Estado. No solo han sido sus desatinos en sus juicios sobre los ingresos de los mexicanos y su capacidad de pago con los 6 mil pesos mensuales que supone, que al menos tiene cada uno de nosotros, lo que nos hace un país desarrollado que ha superado la marginación y la pobreza, lo que lo ha hundido en sus aspiraciones presidenciales, sino el no haber aprovechado la oportunidad de hacer un cambio en la política económica que han seguido los gobiernos de su partido hasta hoy, la cual no es diferente a los que los dos últimos gobiernos del PRI adoptaron, pues en esencia, el aparato del Estado quedó intacto después de estos años de gobierno del PAN.
Es cierto que durante este gobierno ha surgido un pequeño grupo de jóvenes tecnócratas panistas que dirigen secretarías y subsecretarías de Estado, Direcciones Generales y de área, pero en esencia la conducción de la política económica, por miedo a descarrilar la « máquina » de la economía nacional o por falta de visión, ha seguido la misma filosofía y las mismas metas, guidadas por los objetivos de inflación del Banco de México y el deseo de presentar un escenario macroeconómico de México como si este fuera un país desarrollado y alejado de la violencia y de la inseguridad que hoy vive, en cuya base están los resultados de la política económica seguida hasta hoy, alejada de la búsqueda de una mejor redistribución de la riqueza, de propiciar el desarrollo integral de todos los ciudadanos, garantizándoles el acceso a la educación y al empleo, cuyos programas clientelistas y electorales de oportunidades y del seguro popular, han sido incapaces de ocultar la realidad lacerante del país.
Cordero pudo haber estructurado y propuesto un « paquete económico » para 2012 que lo proyectara como un hombre de Estado, tenía la forma de hacerlo, pero no lo hizo y perdió su oportunidad; en lugar de ello presentó un programa económico para seguir administrando la economía mexicana, para seguir manteniendo las estructuras heredadas del PRI.
Por eso, cuando los diputados del PAN, al discutir la glosa del quinto Informe de gobierno y el debate parlamentario del « paquete económico 2012″, cuestionan la política monetaria seguida por los gobiernos del PRI, sus alegatos y criticas carecen de fundamento, pues ésta política no ha experimentado cambio alguno en 11 años y uno de los resultados de ella es el incremento del desempleo, más allá de la cifras oficiales, la sobrevaluación del peso en más del 30%, proyectando la ficción de un peso fuerte que, sin la intervención del Banco de México, comenzará a derrumbarse para situarse en 15.50 pesos por dólar, mostrando la verdadera realidad de la moneda mexicana, tan real como los millones de desempleados y el aumento de la inseguridad.
La economía mexicana requiere reformas estructurales, es cierto, pero no las reformas que hagan de los 48 millones de mexicanos en condiciones de trabajar trabajadores eventuales, cuyos patrones pueden despedir cuando quieran, trabajadores que pierdan sus derechos a favor de las empresas; la economía mexicana requiere reformas reales, es verdad, pero aquellas que entiendan que la economía nacional no puede seguir atada a las suerte que corra la economía de los Estados Unidos, a donde van el 80% de todas las exportaciones, de aquellas que sean capaces de entender la necesidad de impulsar el consumo interno para sustituir la perdida de los mercados externos de los productos nacionales, de la que permitan a las empresas aumentar los empleos y las inversiones, pero no de las reformas que han aumentado los impuestos y reducido los ingresos de los hogares y de las empresas, de las que califican la crisis que estalló en 2008 de catarrito, de las que no ven la recesión mundial que se avecina y sieguen pensando que México es el líder de América Latina, obviando que Brasil lo ha desplazado hace tiempo.
Par Enfoque Global le 27 septembre, 2011 dans Análisis Económico de Coyuntura












